Annie Ernaux gana el Formentor de las Letras 2019

Annie Ernaux. /Afp
Annie Ernaux. / Afp

La narradora, que «desvela sin pudor la condición femenina», es una de las grandes de la literatura francesa

Miguel Lorenci
MIGUEL LORENCIMadrid

La rigurosa obra literaria de la escritora francesa Annie Ernaux (Lillebonne, 1940) es «un implacable ejercicio de veracidad que penetra los más íntimos recovecos de la conciencia». Así lo entendió el jurado que le concedió este lunes por unanimidad en Roma el Premio Formentor de las Letras 2019. Una distinción con pocas mujeres en su palmarés y que Ernaux suma a sus numerosos y relevantes galardones, entre los que destaca el Premio de la Lengua Francesa que recibió en 2008.

Dotado con 50.000 euros, Ernaux lo recibirá en septiembre, durante las tradicionales Conversaciones de Formentor, que desde el año 2008 organiza la Fundación Santillana. 'El lugar', 'La mujer helada', 'La vergüenza', o 'El uso de la foto', son algunas de las obras de una narradora que muestra «el reverso de unos acontecimientos aparentemente obvios», según el veredicto del jurado leído en una ceremonia en el Capitolio romano.

«Ernaux desvela sin pudor la condición femenina, comparte con el lector la intimidad de la vergüenza y refleja con un estilo despojado la desordenada fragmentación de la vivencia contemporánea», aseguraba el fallo. «Renunciando a complacer las expectativas más apacibles de un lector acomodado, ha interpelado a la sociedad de su tiempo con una crudeza insólita y difícil de encontrar entre sus contemporáneos», decía el acta.

Basilio Baltasar presidió el jurado que integraron Elide Pitarello, Marta Rebón, Antonio Colinas y Victor Gómez Pin y que destacó «la coherencia narrativa de Ernaux, rigurosamente sostenida a lo largo de más de cuatro décadas», y que «ha dado forma a la personalidad literaria de una vigorosa voz femenina».

Su obra es «un implacable ejercicio de veracidad que penetra los más íntimos recovecos de la conciencia», según el jurado que deliberó y falló en Roma

Subrayó también como la aportación de la autora «a la riqueza cultural de la lengua francesa reposa tanto en el uso eficaz del 'jargón' y del 'franc parler', que da cuenta de los modos expresivos moldeados en la periferia de la cultura, como del lenguaje literario depositado en las grandes obras del pasado».

Destacó su «estilo entrecortado y áspero» que «se pone al servicio de una conmovedora y terrible franqueza» y de una «férrea voluntad que desarma el modelo convencional del relato y prescinde de la lógica secuencial de los hechos para hacer de su propia vida el objeto de una descarnada investigación etnológica».

Reconoció Basilio Baltasar que ha habido pocas mujeres premiadas hasta ahora en el Formentor, pero aseguró que «los miembros del jurado buscan la excelencia y la calidad literaria» y que «a la obra y a Ernaux le sobran los méritos par ser la autora de una obra admirable».

Dacia Maraini, escritora italiana ganadora del Formentor en 1963, fue una de las invitadas al acto, en el que también participó el vicealcalde de Roma, Luca Bergamo, y que incidió en la conexión de las culturas española e italiana. Carlo Emilio Gadda y Roberto Calasso son los autores italianos que hasta hoy han recibido el Formentor, que se otorga «en reconocimiento a la calidad e integridad de los autores cuya obra consolida el prestigio y la influencia de la gran literatura».

Sostenido con el mecenazgo de las familias Barceló y Buadas, concedido por primera vez en 1961, el premio fue impulsado por un reputado grupo de editores europeos como Carlos Barral, Gallimard, Einaudi o Rowolt «para reconocer la labor narrativa de escritores que prolongan la alta tradición literaria europea». La primera edición la ganaron conjuntamente Samuel Beckett y Jorge Luis Borges. Así se recordó en un documental realizado por la RAI en el que intervienen Italo Calvino, Alberto Moravia y Camilo José Cela, que se proyetó este lunes en Roma tras el fallo.

En su incontestable palmarés entraron en la su primera época gigantes de las letras como Jorge Luis Borges, Samuel Becket, Saul Bellow, Jorge Semprún y Witold Gombrowicz. Tras su recuperación, lo recibieron Carlos Fuentes, Juan Goytisolo, Javier Marías, Enrique Vila-Matas, Ricardo Piglia, Roberto Calasso, Alberto Manguel y Mircea Cartarescu.

La entrega del galardón se acompaña cada año con las Conversaciones literarias de Formentor, que se organizaron por primera vez en la década de los años treinta auspiciadas por Adan Diehl, el creador del Hotel Formentor. Continuaron en la década de los sesenta con el patrocinio de Tomeu Buadas. Desde el año 2008 las organiza la Fundación Santillana con el mecenazgo de Simón Barceló, actual propietario del hotel, emplazado en un privilegiado paraje al norte de Mallorca.