Pasado escondido bajo nuestros pies

Jorge Eiroa, en el yacimiento arqueológico de San Esteban. / edu botella / agm
Jorge Eiroa, en el yacimiento arqueológico de San Esteban. / edu botella / agm

En el subsuelo de Murcia se encuentra otra ciudad islámica que está siendo estudiada a nivel internacional

MARÍA JOSÉ MORENO

En el año 2009 el Ayuntamiento de Murcia decidió promover la construcción de un aparcamiento subterráneo en el céntrico jardín de San Esteban. Las excavaciones dieron lugar a un llamativo hallazgo: un barrio islámico del siglo XIII con elementos de hasta 200 años antes.

El yacimiento es solo una parte del gran yacimiento arqueológico que es la Murcia medieval, en concreto una parte importante de lo que se denominaba arrabal de la Arrixaca. Las investigaciones que se han llevado a cabo se centran en un sector del yacimiento en el que se ha descubierto un cementerio, con un edificio religioso asociado y dos grandes edificios (los denominados 'Recintos I y II'), uno de los cuales funcionó como un 'funduq' (hospedería de comerciantes y viajeros). Esas son las principales estructuras de un complejo sistema urbano, conectado por calles, que se cree que ocupa gran parte del subsuelo de la capital de la Región de Murcia.

Jorge Eiroa, es miembro del grupo de Investigación 'Aqueología Histórica y Patrimonio del Mediterráneo Occidental' de la Universidad de Murcia y director del proyecto de investigación 'Fase 0' del conjunto arqueológico de San Esteban.

«Es la primera vez que podemos estudiar la Murcia andalusí con los planos y los medios que requiere»

Asegura que la importancia del hallazgo radica en que «es la primera vez que podemos excavar y estudiar la Murcia andalusí con los plazos y los medios que requiere la investigación científica más avanzada». Otros aseguran que se trata del entramado urbano en una ciudad árabe medieval, más importante de Europa, cuyo estudio, está permitiendo documentar la evolución de este espacio urbano desde época islámica hasta la actualidad, para dar un nuevo enfoque dentro de la arqueología medieval de época andalusí en España.

De hecho, son muchos los investigadores a nivel internacional que se han interesado por el yacimiento, en opinión de Eiroa porque los medievalistas eran conscientes de las enormes posibilidades que tenía el yacimiento y que ahora la ciudadanía comienza a entender su importancia.

En este momento los investigadores están terminando de analizar y procesar toda la información obtenida durante los trabajos arqueológicos de campo, realizados entre noviembre de 2018 y abril de 2019. Se están desarrollando toda una serie de investigaciones de laboratorio centradas en los distintos tipos de materiales recuperados (cerámica, vidrio, semillas, fauna, etc.), cuyos resultados serán contrastados en un documento conjunto.

Los resultados de la investigación de laboratorio verán la luz en las próximas semanas y serán entregados a la administración (Comunidad Autónoma, Ayuntamiento), si bien serán provisionales. No obstante, ya se han conocido algunos detalles muy llamativos, como que la fecha de construcción del 'funduq' en el arrabal se corresponde con el siglo XI y no con el siglo XII, como inicialmente se creía.

El grupo de la UMU también va a analizar los orígenes de la presencia italiana en Murcia

«El 20 de septiembre regresaremos al yacimiento, para finalizar la excavación del 'Recinto I', el 'Recinto II' y el cementerio, que se concluirá hacia finales de diciembre si todo va bien. De forma paralela, los análisis en distintos laboratorios asociados (Universidad de Granada, Universidad de Las Palmas, Universidad de Bournemouth, Universidad Autónoma de Barcelona, etc.) continuarán desarrollándose», como explica el director del proyecto.

A pesar de la importancia del trabajo y dedicación que supone, Jorge Eiroa ha recibido financiación de la Fundación Séneca-Agencia Regional de Ciencia y Tecnología para llevar a cabo otro proyecto de investigación que poco o nada tiene que ver con el anterior: 'Los orígenes de la presencia italiana en Murcia (siglos XII al XV)'.

El objetivo principal de este trabajo es explicar cómo se inició la existencia de población italiana en Murcia. Apunta que «la presencia de genoveses y pisanos está documentada al menos desde mediados del siglo XII, pues ya estaban aquí cuando se produjo la conquista cristiana. El proyecto quiere definir cómo se produjo la formación y el desarrollo de la red comercial italiana, esencialmente genovesa, en Murcia «un territorio en el que la huella de su influencia es aún bien visible».

Para conseguirlo, va a llevar a cabo un análisis minucioso de las fuentes escritas y de un estudio intensivo del registro material conservado. Se investigará en archivos locales, como el Archivo Histórico Municipal, pero sobre todo se buscará información sobre la presencia genovesa en Murcia en el Archivio di Stato di Genova (Italia). También se desarrollará un estudio arqueológico de los materiales de procedencia italiana en algunas excavaciones arqueológicas (Teatro Romano de Cartagena, Castillo de Lorca) o de algunas obras de evidente filiación italiana (como la cúpula de muqarnas del palacio de Santa Clara). Asimismo, se tratará de definir la vinculación de los italianos con los espacios comerciales que estamos excavando en el conjunto arqueológico de San Esteban.

El trabajo se dará por concluido en marzo de 2022 y en el mismo no solo participan investigadores de la Universidad de Murcia, sino también del Teatro Romano de Cartagena, del Servicio de Museos de la Comunidad Autónoma, de la Universidad de Granada y de la Universidad de Alicante. Además, se han previsto colaboraciones concretas con la Universidad de Córdoba y con las universidades de Turín y Génova.

Tal y como indica el investigador de la Universidad de Murcia, «el proyecto puede servir para poner en valor un patrimonio material e inmaterial poco conocido. La influencia italiana en el período posterior, en la escultura y la arquitectura, es sobradamente conocida, pero nada se suele conocer sobre la influencia italiana en la Baja Edad Media».

En un momento en el que el Ayuntamiento de Murcia está firmando acuerdos de colaboración con el Comune de Génova para el desarrollo de proyectos conjuntos y acciones paralelas, desenterrar los lazos que han vinculado a ambas ciudades desde sus orígenes puede ser un incentivo social y cultural de primer orden