La Verdad

Discurso íntegro del director de 'La Verdad' en la gala 'Los Mejores' 2017

Entre el oficio del periodismo y la jactancia y la tontería no hay más que un paso, sobre todo si quienes nos dedicamos a él creemos tener el privilegio de la clarividencia y la superioridad de los que no se equivocan jamás. Son palabras de Albert Camus, escritor y periodista comprometido, que invitan a reflexionar, con humildad y la solemnidad justa, sobre el quehacer profesional de quienes somos depositarios del derecho a la información de los ciudadanos.

La grandeza del periodismo no deviene de quienes lo practican, profesionales entrenados para desconfiar, destapar información y someterla a un proceso de verificación para luego relatarla de forma inteligible. Este es un oficio como otro cualquiera, a veces el más bello del mundo, como decía García Márquez, pero que adquiere su relevancia por el propósito que le otorga todo su sentido, la defensa del interés público con información veraz y un libre intercambio de ideas. Un oficio nacido al calor del imperio de la razón y la democracia, desde el convencimiento de que solo una sociedad bien informada es capaz de gobernarse y defender la libertad de sus individuos.

Paradójicamente es justo ahora, siglos después, cuando el periodismo riguroso es más necesario que nunca para hacer frente a quienes quieren imponer el relato emocional de la posverdad y de las realidades alternativas basadas en falsos hechos. Y así seguirá sucediendo mientras la búsqueda de la verdad sea un valor social irrenunciable.

Esta es una tarea que implica la denuncia de las arbitrariedades del poder y de los comportamientos contrarios a la ética cívica, pero también el reconocimiento del talento, la ejemplaridad y la excelencia que despuntan en nuestro entorno. Lo uno y lo otro contribuyen a una sociedad mejor. Hoy toca lo segundo. Una edición más, ‘La Verdad’ quiere, a través de ‘Los Mejores’, prestigiar públicamente las aportaciones de personas, colectivos e iniciativas que contribuyen al progreso de nuestra Región, en esta ocasión desde la ciencia, el arte, el fomento de la lectura y la defensa del medio ambiente.

Es un orgullo contar con estos premiados. El catedrático Pablo Artal ha convertido su laboratorio de la Universidad de Murcia en un referente mundial en tecnologías ópticas. Brillante, innovador y solidario, Artal es un ejemplo para las nuevas generaciones de científicos por su altruismo y su capacidad para alcanzar la excelencia tanto en la investigación básica como en la aplicada. La cantaora Encarnación Fernández es una leyenda viva que forma parte de la historia del Festival del Cante de Las Minas. Dos veces ganadora de la Lámpara Minera, domina como nadie el palo más triste de los cantes de Levante, que ahora transmite a los jóvenes valores de la Escuela de Arte Flamenco de La Unión. El Premio Mandarache, una iniciativa surgida desde la Concejalía de Juventud del Ayuntamiento de Cartagena, se ha convertido en doce años en un referente nacional del fomento de la lectura. Más de 36.000 jóvenes se han enganchado a los libros a través de un proyecto concebido como un medio para promocionar una ciudadanía activa que lee, reflexiona, debate y vota. Por último, el Pacto por el Mar Menor surgió como respuesta cívica de medio centenar de personas y colectivos ante el dramático deterioro de nuestra joya medioambiental. El Pacto por el Mar Menor es una muestra de madurez social, un signo inequívoco de que los tiempos están cambiando por el impulso de una parte importante de la sociedad, que no está dispuesta a contemplar cómo se destruye su patrimonio natural y asume un liderazgo activo en su defensa.

Necesitamos una sociedad informada capaz de reaccionar de manera crítica y activa, una ciudadanía que apoye la investigación y aprecie la cultura, que defienda su entorno natural, que lea, reflexione y actúe, asumiendo un protagonismo central. Y eso va a depender en buena parte de la capacidad de los periódicos, impresos en papel o en soporte digital, para seguir siendo fieles a su razón de existir: contribuir a mejorar la sociedad con la difusión de información veraz y el intercambio de opiniones libres y plurales.

Permítanme que aproveche la gala de 'Los Mejores' para agradecer a toda la plantilla del diario 'La Verdad' su compromiso con esta misión, y desde luego a todos nuestros lectores y anunciantes, porque, sin ellos, nuestro cometido sería imposible. Los hoy premiados son un ejemplo para todos nosotros. Felicidades a todos ellos, gracias a los patrocinadores de este evento y gracias a todos ustedes por acompañarnos.