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¿La Provenza? No, el Campo de San Juan

Plantación de lavanda en hileras, en La Risca, aguas abajo de la presa donde se embalsa el río Alhárabe./
Plantación de lavanda en hileras, en La Risca, aguas abajo de la presa donde se embalsa el río Alhárabe.
Noroeste y Río Mula

El espectáculo de las plantaciones de lavanda entre La Risca y Fotuya, siguiendo el río Alhárabe

Miguel Ángel Ruiz
MIGUEL ÁNGEL RUIZMoratalla

Moratalla no sólo tiene uno de los términos municipales más extensos de España, sino que también es uno de los más hermosos.

Casi en cualquier rincón de este amplio espacio fronterizo con Granada y Castilla-La Mancha brota un prodigio natural: un salto de agua en un río, un águila real que nos vigila silenciosa, las nubes oscuras que parecen dejarse acariciar por las choperas, la nieve que se hace fuerte en las montañas hasta la primavera... en fin, escenas de la naturaleza tan difíciles ya de ver, pero que en Moratalla, tan lejos y tan cerca, encontramos de forma cotidiana.

Otro espectáculo para los sentidos, en esta tierra elevada y fría, es el que ofrecen las plantaciones de plantas aromáticas, especialmente el de la lavanda: interminables hileras vegetales azules y verdes que dan al paisaje un toque impresionista, tan parecido al de la Provenza francesa.

Van Gogh hubiera pintado estas tierras sin dudarlo.

Un pato nada en la balsa de una casa de campo.
Un pato nada en la balsa de una casa de campo.

El Campo de San Juan es un buen lugar para disfrutar de este espectáculo, ahora que aún no ha llegado el calor y oscurece pasadas las nueve de la noche.

Podemos bajar en coche hasta la presa de La Risca, que embalsa y regula las aguas del río Alhárabe. Aquí comprobaremos que las abundantes lluvias del invierno han proporcionado al cauce un caudal que hacía años no se veía.

Desde la presa continuamos hasta las casas de La Risca, un rincón que cobra vida los fines de semana: de lunes a viernes sólo encontraremos habitadas un par de viviendas.

La estrecha carretera asfaltada deja atrás este caserío entre amplios bancales plantados de lavanda mientras caminamos bajo el frontón pétreo del Lanchal. Abajo, a la derecha, discurre generoso y rápido el Alhárabe.

Las copas de los chopos delatan la presencia del agua. Nuestro camino se interna en una zona de monte, muy frondosa, y termina cuatro kilómetros después en Fotuya, donde acaba el asfalto a las mismas puertas del par de casas que conforman este escondido rincón moratallero. Si necesita miel o patatas, aquí podrá comprarlas. Más naturales, imposible.

Una vez en Fotuya podemos dar la vuelta -otros 4 kilómetros hasta La Risca- o aventurarnos por una senda, bastante buena, que llega hasta Hondares, otro escenario natural que vale la pena conocer. Ahora -¿por qué no?- o en otra excursión.

La excursión

Dónde:
La Risca (Campo de San Juan, Moratalla).
Dificultad:
Baja.
Cómo llegar:
Desde Murcia, por la autovía del Noroeste. Hay que pasar Caravaca de la Cruz y Barranda, donde giramos a la derecha en dirección al Campo de San Juan, que alcanzaremos en unos 20 kilómetros. Una discreta señalización, también a mano derecha, nos conducirá hasta La Risca.
Cartografía:
Mapa 889 de Moratalla (SGE).
Cobertura de móvil:
Escasa.

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