«La Tercia, en Murcia, tiene un rollo 'Mad Max'»

Las Dehesas  de San Mateo.  Este proyecto abandonado de Zaragoza es un ejemplo de lo que denuncia en 'Sand Castles II'.  / Markel Redondo
Las Dehesas de San Mateo. Este proyecto abandonado de Zaragoza es un ejemplo de lo que denuncia en 'Sand Castles II'. / Markel Redondo

Markel Redondo retrata desde el cielo los vestigios de la burbuja inmobiliaria ne España

MIKEL FONSECA

Markel Redondo iba para informático pero, dos días antes de empezar las clases, decidió dar un giro de 180º a su carrera y matricularse en Fotografía, disciplina que siempre le había apasionado. Dos décadas más tarde, acaba de ganar el primer Premio de Fotografía con Dron que entrega la prestigiosa revista 'British Journal of Photography'.

-¿Se ha arrepentido alguna vez de ese giro vital?

-Qué va, para nada. Entonces me daba un poco de vértigo pensar en la fotografía como mi profesión, lo veía más como un 'hobby', pero ahora sé que no podría hacer otra cosa.

-Comenzó sus estudios en Bolton (Inglaterra), pero pronto se movió a China. ¿Qué le llamaba la atención del gigante asiático?

-Me enganchó visualmente. Mi universidad tenía un programa de estudios de un mes en Cantón (al sureste del país), y yo ya me estaba empezando a cansar de Inglaterra. Hay tanto contraste, cambia tanto el paisaje... sobre todo en las ciudades. Para mí era un tesoro muy apetecible. Las fotos, además, eran una excusa para entrar en las casas y contactar con la gente. Tenemos unas ideas preconcebidas, pero allí la gente es muy abierta y hospitalaria.

-¿Volvería?

-Siempre apetece, pero creo que ya ha pasado es fase. Aunque conservo muchos amigos y compañeros de profesión.

-¿Por qué empezó a usar el dron para tomar fotografías?

-Cada vez se veían más, y mis clientes empezaron a pedirlo. Yo lo veía como una herramienta, pero la licencia es una gran inversión. Me lo pensé bastante, hasta que al final, el año pasado, decidí apuntarme a un curso para sacarla.

-¿En ese momento, soñaba ya con ganar un premio de prestigio?

-Para nada. Como fotógrafo, participo en muchos concursos y nunca pienso que voy a ganar. La fotografía es un trabajo muy solitario, y este tipo de reconocimientos dan fuerzas para seguir con ello. Pero, es curioso, porque este premio funciona como una especie de beca. Yo solo presenté la idea, y gané justo cuando estaba terminando el curso. Entre las dotaciones estaba un dron, con el que he hecho las fotografías... Las cosas no ocurren tan casualmente bien, y aquí ha sido todo perfecto.

-¿Qué ventajas aporta el dron respecto a la fotografía tradicional?

-Cambia por completo la perspectiva. La mayoría de las fotos son siempre desde la misma altura, porque están limitadas al tamaño de una persona. Como mucho, puedes usar una escalera. Con un dron, tienes la posibilidad de irte muy arriba. Aunque solo sean unos metros, ya cambia la foto. Además, me sirve para investigar. Puedo recorrer un kilómetro y volver en cuestión de segundos, me ahorra muchísimo tiempo.

Un tema elegido «por enfado»

El trabajo por el que Redondo ha sido distinguido se titula 'Sand Castles II' y retrata desde el cielo los vestigios de la burbuja inmobiliaria. Es la secuela de un proyecto que inició hace ocho años.

-¿Por qué esta temática?

-Por enfado. Tanto dinero invertido en proyectos que no han ido a ningún lado... Para mí la fotografía tiene dos partes, una documental y otra de denuncia. Además, como defensor de la naturaleza, me parece que es un crimen todo lo que se ha construido en parques naturales, en la costa, en la sierra... Es algo con lo que estoy muy implicado, casi obsesionado.

-Y decide volver a ello después de casi una década...

-Cuando estalló la burbuja, se hablaba mucho del tema, pero al cabo de un tiempo pasó al olvido. Y no se ha vuelto a mencionar. Me interesaba recuperarlo, ver cómo afecta el paso del tiempo, y devolverlo al punto de mira. Al presente.

-Pues parece que lo ha logrado...

- Ganar este premio ha servido para darme a conocer más allá del mundo de la fotografía o de mi círculo de contactos. He llegado a otros entornos, se han interesado arquitectos, por ejemplo.

-¿Cómo elige sus escenarios?

-Cada vez que leo algo interesante, alguna noticia, lo apunto y lo guardo. Antes de ir, lo 'visito' por satélite con 'Google Earth', para saber si merece la pena.

-¿Cuál ha sido el que más le ha impresionado?

-La Tercia Real, en Murcia. Tiene un rollo 'Mad Max', con esa tierra rojiza, completamente abandonada. Pasé mucho tiempo ahí. Es un lugar enorme, lleno de detalles. Te sientes en el fin del mundo.

-¿Tuvo alguna mala experiencia mientras realizaba esta serie?

-Uno de los primeros viajes que hice fue con la que ahora es mi mujer a una urbanización en Málaga. Pensaba que estaba completamente abandonada y me subí a unas vallas para hacer las fotos. De repente, apareció un pastor alemán ladrando, nos llevamos un susto...

-¿Habrá un 'Sand Castles III'?

-El dos aún no está terminado, pero sí. Me gustaría hacerlo a nivel mundial o europeo. Porque es algo que ocurre en todas partes.

Trotamundos. Markel Redondo nació en Bilbao, estudió en Londres y Cantón (China) y actualmente reside en Biarritz.

Paisajes antes que retratos. Le gusta fotografiar lugares construidos, pero donde no aparezcan personas.