ESTÍO A LA MURCIANA

Ana Carrasco: «Mi objetivo es ser campeona del mundo»

Ana Carrasco, sonriente, junto a una zona de huerta, en Cehegín. / Nacho García / AGM
Ana Carrasco, sonriente, junto a una zona de huerta, en Cehegín. / Nacho García / AGM

La piloto ceheginera es la primera mujer que ha alcanzado el liderato de un mundial de motociclismo

Rosa Martínez
ROSA MARTÍNEZ

Ana Carrasco (Cehegín, 1997) es la primera mujer que ha alcanzado el liderato de un mundial de motociclismo; la primera en ganar una prueba de velocidad en un campeonato del mundo; la primera en conseguir una 'pole' en Supersport 300, categoría donde actualmente compite; y la primera en plantarse frente a muchos muros imaginarios todavía en pie para romperlos y saltarlos. Apenas quedan dos carreras para dar por finalizada la temporada, Portugal y Francia. Sueña con lograr el campeonato. Antes de cada carrera escucha rap. Le relaja.

1 -¿Un sitio para tomar una cerveza?
-Cualquier sitio de Cehegín.
2 -¿Una canción?
-'Grande', de Nach.
3 -Un libro para el verano.
La autobiografía de Casey Stoner.
4 -¿Qué consejo daría?
-Luchar por todo.
5 -¿Cuál es su copa preferida?
-No bebo.
6 -¿Le gustaría ser invisible?
-No.
7 -¿Un héroe o heroína de ficción?
-Rocky.
8 -Un epitafio.
-Murió feliz.
9 -¿Qué le gustaría ser de mayor?
-Piloto.
10 -¿Tiene enemigos?
-No.
11 -¿Lo que más detesta?
-Perder.
12 -¿Un baño ideal?
-En Ibiza.

-¿Cuál es la palabra que mejor le define?

-Trabajadora.

-¿A qué le ha ayudado esa capacidad de esfuerzo?

-A todo. Si he podido salir de un pueblo tan pequeño como Cehegín, para dedicarme a un deporte que, además, aquí no es habitual, creo que ha sido gracias al trabajo que he hecho desde pequeña, y a no haber tirado la toalla nunca. He pasado por momentos difíciles, de decir: '¡Ostia, que se acaba!', y haber seguido trabajando es lo que me ha traído hasta aquí.

-¿La constancia la ha aprendido en casa?

-En casa siempre me han dejado muy claro que si quería motos tenía que trabajar para hacer las cosas bien, tanto en el deporte como en los estudios, porque si no era imposible. Y creo que esa lección la llevo un poco dentro.

-¿Qué hay que dejar atrás para competir en la pista?

-Todos los problemas y todo aquello que nos afecta. Sé que es difícil, pero hay que intentarlo porque vamos a mucha velocidad y tenemos que poner todos nuestros sentidos en lo que estamos haciendo. Lo más importante para hacer las cosas bien es dejar la mente en blanco.

-¿Lo consigue?

-La mayoría de las veces sí. Este año lo puedo hacer, tengo esa tranquilidad, pero ha habido otras temporadas que, por lo que sea, ha habido más problemas dentro del equipo, y al final, todo eso lo llevas en la cabeza.

-¿Cómo empezó y cuándo?

-Tenía tres años. Mi padre siempre ha estado relacionado con las motos; corrió de joven a nivel 'hobby' y después fue mecánico de otros pilotos. En mi casa somos tres hermanos, y los tres hemos tenido la misma oportunidad. Mi hermana y mi hermano no quisieron seguir, pero yo me sentía bien porque era lo que me gustaba. Me lo tomaba como una actividad, iba los fines de semana y los ratos libres; nunca pensando en llegar a ser profesional.

-¿Qué le hacía sentirse bien?

-Me divertía. Hacía otros deportes: jugaba al fútbol, al tenis..., pero era en las motos donde más me divertía. Recuerdo que esperaba a que llegara el fin de semana para poder montar.

-¿Ahora qué le atrae?

-Ahora es muy distinto, porque ya no es un 'hobby', sino que intento que sea mi profesión, y hay muchos momentos, la mayoría, en los que no te diviertes. No todo son las carreras, también hay que trabajar antes, y como en todos los trabajos, hay días buenos y días malos; pero si quieres alcanzar tu objetivo no te puedes permitir un 'hoy no me apetece'. Ahora mi obsesión es más ganar el campeonato que divertirme, aunque, claro, cuando gano me divierto [ríe].

-¿Cuál fue un momento duro?

-En este deporte lo más difícil son las lesiones, porque te apartan mucho tiempo de las carreras, y el tema económico. Para mí lo fue la temporada 2015, porque tuve dos lesiones: me rompí la clavícula justo antes de comenzar el mundial, y después, cuando estaba prácticamente recuperada, me rompí el hombro.

-¿Qué pasó entonces?

-Al mes y medio volví a competir pero las condiciones en las que estaba no eran buenas. El médico me había dado seis meses [de baja], y yo había vuelto antes. Lo pasé mal, porque los resultados no salían, y al final de la temporada me quedé sin equipo y tuve que dejar el mundial. Ese año fue el más complicado. Cuando los resultados no salen, dices: 'Bueno, no estoy preparado', pero estar limitada por una lesión... es un poco difícil de llevar. Tenía 16 años y no entendía por qué tenía que quedarme fuera si trabajaba e intentaba hacer las cosas bien, cuando, además, todo el mundo sabía que lo había pasado mal con la lesión. Nunca entendí por qué no tenía moto para continuar. Me desilusionó ver cómo muchas personas que creía que me iban a ayudar no lo hicieron.

-¿Cómo salió adelante?

-Buscando un nuevo camino. Decidí cambiar de categoría, buscar nuevos objetivos. Hice Moto 2, y al año siguiente me pasé al campeonato de Superbike. Al final, el objetivo es el mismo.

-¿Su familia siempre le ha apoyado?

-Sí, tanto mis padres como mis hermanos. Este deporte es muy caro, y mi familia me ha dado lo que tenía y lo que no. Lo que yo consigo es gracias a ellos, porque mis hermanos se han privado de cosas para que yo pueda llegar a donde estoy.

-¿Qué le dicen ahora?

-Están contentos porque estamos llegando a sitios a los que hace unos años era casi impensable llegar. Cuando empecé siempre venían conmigo. Los dos primeros años mi padre prácticamente dejó de trabajar para acompañarme; hasta entonces había sido mi mecánico. Ahora ya no pueden venir tanto porque es difícil, pero siempre que pueden están. Lo viven como un éxito suyo, porque, en realidad, es parte de todos.

Barreras

-«La gente nunca ha confiado en que una chica pueda ganar». Es una frase suya. ¿Por qué?

-Creo que porque nunca se había hecho. Es difícil creer en algo que nunca se ha visto. Pero yo, desde que llegué al mundial, siempre he dicho que podía ganar. Me han faltado los apoyos y los medios para hacerlo, pero siempre lo he dicho. Ganar el año pasado [en Portimao, en Portugal] me abrió la puerta a estar en el equipo donde estoy, y a tener el apoyo de fábrica que tengo [Kawasaki]. Parecía que todo el mundo estaba esperando a ver si se podía hacer, pero es el pez que se muerde la cola: si no te dan la oportunidad, no lo puedes conseguir; y si no lo consigues, no te van a dar la oportunidad. Era una barrera difícil de romper.

-¿Demasiados prejuicios o estereotipos?

-El mundial ha cambiado mucho desde que empecé, hace seis años. Ahora es normal ver a chicas, pero cuando llegué era un poco raro para todo el mundo, y durante esos primeros años me costó mucho romper la barrera. De hecho, no lo conseguí hasta el año pasado, y creo que si no hubiera ganado, no estaría donde estoy.

-¿Se siente pionera?, ¿cree que está abriendo caminos?

-Sí, creo que sí. Creo que es importante que haya mujeres en el mundial. Si pones la tele y ves que una mujer está ganando, muchas niñas pueden decir: 'Yo quiero hacer eso'; si no lo ves, y no hay referentes, es muy difícil pensar que tú lo puedes hacer.

-¿Qué es lo que nunca le ha faltado?

-Creer que lo iba a conseguir, a pesar de haber vivido momentos muy difíciles. En eso he tenido la suerte de que mi familia siempre me ha ayudado y ha estado ahí, porque en los buenos momentos hay mucha gente, pero en los malos hay muy poca.

-¿Referentes?

-En el deporte, Valentino Rossi, Marc Márquez, Stoner. Todos los pilotos de Moto GP son mi referencia; también los de Superbike, como Jonathan Rea. Son pilotos que llevan mucho tiempo en la máxima categoría. Intento fijarme en ellos y copiar lo bueno de cada uno para intentar mejorar.

-En una rueda de prensa Valentino Rossi dijo de usted: «Espero que Ana pueda ganar el título».

-Suena muy bien [sonríe]. Conozco a Valentino de cuando corrí en Moto 3, y, bueno, que el mejor piloto de la historia hable de ti y confíe en que puedes ganar me alegra mucho.

-¿A qué aspira?

-A ganarlo todo. El objetivo principal es ser campeona del mundo, que está bastante cerca. Y luego seguir subiendo. Me gustaría correr en Moto GP, aunque soy muy joven y me quedan muchos años.

-¿Y en el terreno personal?

-Ser campeona del mundo es mi sueño. Llevo trabajando toda mi vida para conseguirlo.

-¿Qué siente encima de una moto?

-Me gusta la velocidad. En carrera odio los nervios, no me gusta nada estar nerviosa, pero la sensación de ganar nunca la había vivido antes...; ese subidón al entrar a meta solo lo he vivido ahí, y trabajo para repetirlo.

-¿Es consciente del riesgo?

-No. Nunca lo pienso. Es cierto que es un deporte de riesgo, pero está todo muy controlado y hay mucha seguridad.

-¿Y fuera del circuito, qué le asusta?

-No sabría decirte. Todo lo que he vivido dentro de las carreras me ayuda a tener mucha seguridad en la vida. Lo veo todo como más fácil y ahora mismo no hay nada que me asuste.

-¿Sentido del humor?

-Bastante.

-¿Qué le saca una sonrisa?

-Casi todo, la verdad. La gente que me conoce sabe que siempre me estoy riendo, y que me tomo casi todas las cosas con humor.

-¿Qué le relaja?

-Soy bastante tranquila. Quizá, estar en casa.

-¿Cine?

-Me gusta mucho 'Million dollar baby'. Es mi película preferida.

-¿Qué le parece mal?

-La injusticia.

-¿Lucha contra ella?

-Creo que con lo que hago lucho contra la injusticia, contra el machismo, y contra otras muchas cosas. No directamente, pero sí indirectamente.

-¿Qué más no va con usted?

-La gente que abusa de otra gente, porque todos somos iguales, hombres y mujeres. Hay quienes se aprovechan de donde están para abusar de la gente que no tiene sus posibilidades, y eso no me gusta.

-¿Cuál es un deseo a largo plazo?

-Ser piloto de Moto GP. Pero si el plan A, que es el de las motos no funciona, mi plan B es tener un trabajo, formar una familia y vivir una vida normal, como todo el mundo. Estudio Derecho por si el plan A falla.

-¿Y se ve como abogada, por ejemplo?

-No. Ahora mismo solo me veo siendo piloto. Pero es uno de los trabajos que más me gustan, y por el momento me está ayudando a entender el circo de contratos que hay en mi deporte.

-¿Qué más le gustaría pilotar?

-No me lo he planteado porque no pienso en hacer cosas que pongan en riesgo el deporte que practico, pero he probado los coches y me gustaría pilotar un Fórmula 1. Hace poco hice un test con un Fórmula 4 y me gustó mucho.

-¿Dieta?

-Sí, y no me gusta.

-¿Qué tiene prohibido?

-Los helados, el chocolate, el dulce... En vacaciones estaré libre [ríe].

-Dígame un consejo que le ha servido mucho.

-Casi todos los consejos me los ha dado mi padre. Él me lo ha enseñado todo y siempre me ha dicho que soy la mejor, que no hay nadie mejor, y que lo único que tengo que hacer es trabajar para demostrarlo. Esa frase, la llevo siempre en la cabeza. Muchas veces no se puede demostrar, pero yo sé que lo puedo hacer.

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