Eugenio González: «Se nota muchísimo la ausencia de Paco Martín»

El periodista Eugenio González, en el Auditorio del Parque Torres. / pablo sánchez / agm
El periodista Eugenio González, en el Auditorio del Parque Torres. / pablo sánchez / agm

«El de Kamasi Washington creo que va a ser el concierto más importante del año en la Región. Todos salimos de allí levitando», afirma el jefe de prensa de La Mar de Músicas

Jam Albarracín
JAM ALBARRACÍN

Esta noche tendrá lugar la clausura de la vigésimo quinta edición de La Mar de Músicas, el prestigioso festival que puso a Cartagena en el mapa noble de la música en España, al tiempo que ha ejercido de puente cultural entre África y América Latina con Europa. La actual ha sido la primera desde el fallecimiento de su ideólogo y creador, Paco Martín, aunque no la primera sin su presencia, pues ya en 2016, por obra y gracia del alcalde de breve pero infausto recuerdo -al menos para la cultura- José López, Martín diseñó pero no ejecutó el festival.

Esto, unido a un cambio en el sistema de contratación de las diferentes producciones, antes unificadas, ha hecho que el buen equipo ahora dirigido por José Luis Cegarra haya tenido que multiplicar su labor de coordinación. Una labor en la que siempre ha tenido un papel crucial la comunicación, de la que desde hace 15 años está al frente Eugenio González, periodista 'no vocacional' pero sí sobradamente eficiente. Entre conciertos, cuándo si no, el jefe de prensa de La Mar de Músicas charló con 'La Verdad'.

-Finaliza felizmente una nueva edición de La Mar de Música. ¿Dónde cree que radica el éxito del festival?

-Yo creo que principalmente en la cabeza de Paco Martín, una persona que tiene un gusto exquisito por la música, que ha sabido controlar los tiempos, los medios de comunicación, que ha conseguido que sus proyectos sean interesantes y que los políticos lo hayan sabido valorar, algo muy difícil; y tanto él como José Luis [Cegarra, el actual director del festival], que lo ha acompañado siempre, han hecho una labor estupenda dándole al festival una identidad que muy pocos tienen en Europa y llevando una programación totalmente distinta a la mayoría de festivales nacionales. Dos puntos muy importantes son: el país invitado en cada edición y la propia Cartagena, las ubicaciones que tiene la ciudad, que hace que la gente que viene flipe de las localizaciones. Todo suma.

-¿Ha cambiado mucho el festival con los años?

-Desde que yo empecé ha cambiado muchísimo, pero manteniendo su identidad. Entonces eran cuatro fines de semana y tres semanas enteras. La primera vez, cuando acabó el festival, creía que me daba una taquicardia del estrés acumulado. También es que yo tenía 20 años menos y cuando acababan los conciertos a veces me iba por ahí de fiesta. Y claro... [sonríe]. Ha cambiado la estructura del festival. Paco lo supo hacer muy bien, cuando vio que no se podía contar con el mismo presupuesto y que había que abaratar sobre todo la producción, lo concentró todo en nueve días, una fórmula que ha funcionado muy bien. De hecho, ahora viene más gente de fuera. Un mes era demasiado, pero ahora hay gente que se coge nueve días de sus vacaciones o una semana y se viene a Cartagena al festival. La reestructuración ha sido un acierto.

1 -¿Un sitio para tomar una cerveza?
-El Ramírez, camino de El Portús.
2 -¿Una canción?
-'Ay, amor', de Caetano Veloso.
3 -Libro para el verano.
-'El dolor de los demás', de Miguel Ángel Hernández.
4 -¿Qué consejo daría?
-Ninguno.
5 -¿Cuál es su copa preferida?
-Vino tinto.
6 -¿Le gustaría ser invisible?
-Me encantaría.
7 -¿Un héroe o heroína de ficción?
-Jon Nieve.
8 -Un epitafio.
-'Disfruta de la vida, yo lo he hecho'.
9 -¿Qué le gustaría ser de mayor?
-Joven.
10 -¿Tiene enemigos?
-Tengo amigos que han dejado de serlo, pero no enemigos.
11 -¿Lo que más detesta?
-La falta de lealtad.
12 -¿Un baño ideal?
- En El Portús.

-Ha podido seguir de cerca la sonoridad de muchos países. Así a bocajarro, ¿cuál le suena mejor?

-Los años que más he disfrutado son los que el festival se ha dedicado a países de África o América Latina. Los años que hemos dedicado a los países nórdicos, por ejemplo, me han dejado frío. El año de Chile lo disfruté muchísimo. Pascuala Ilabaca el otro día daba las gracias al festival porque ha servido como un puente entre América Latina y Europa. Muchos artistas latinoamericanos han actuado por primera vez en Europa en La Mar de Músicas.

-¿Cuán importante ha sido Paco Martín en su vida?

-Para mí, Paco sobrepasaba la barrera de la amistad. Yo soy el mayor de mis hermanos y para mí Paco era como mi hermano mayor. Junto con la de mi madre, su opinión ha sido la que más me ha importado. He compartido casa incluso cuando él estaba viviendo con Juan Carlos [su pareja]. Terminaba la semana del trabajo y, en vez de desconectar el uno del otro, me iba con él a su casa de la playa o simplemente nos llamábamos. Me llamaba y siempre me decía: '¿Qué haces?'. Paco ha sido una de las personas más importantes de mi vida. Y aún sigue estando conmigo. Lo veo en las fotografías y le paso el ratón por encima, como acariciándolo, y llego al trabajo y busco todavía el coche [se le hace un nudo en la garganta y una lágrima aflora]...

-¿Se ha notado su ausencia en esta edición? Más allá de lo emocional, me refiero.

-Claro, muchísimo.

-Pero 'se marchó' hace ya casi un año y dejó un buen equipo unido.

-Se nota mucho su ausencia porque Paco era una persona que imponía autoridad. Y cosas que él conseguía simplemente con una llamada, al equipo que gestionamos todo ahora nos suponen diez. Nosotros todavía no hemos llegado a ese grado de jerarquía.

-La programación ha sido muy acertada. Enhorabuena.

-Lo que hemos pretendido este año es que pareciera que el festival lo había hecho él. Consultamos la programación con amigos y periodistas que lo conocían bien e intentamos hacerla siguiendo criterios que él hubiera aceptado. Hemos intentado mantener el espíritu de Paco.

«Maria Bethânia. Vino con su novia y con su exnovia y entre ellas se peleaban todo el tiempo, y lo que pedía una no lo quería la otra»

-¿Cuán importante es defender la cultura pública en estos tiempos de privatizaciones?

-La cultura pública es imprescindible, sobre todo para mostrar otro tipo de cultura. La cultura privada se centra solo en lo que le va a dar rentabilidad, es una cultura para masas. En la música, que es lo que más puedo controlar, los festivales están casi todos cortados por el mismo patrón porque está demostrado que esa programación es la que les da dinero. Un programa como el de La Mar de Músicas o el festival de jazz de San Sebastián, por ejemplo, no se podrían hacer desde lo privado, porque tienen una rentabilidad social y cultural, pero no económica. La labor que se hace desde las instituciones públicas por la cultura no es que sea importante, es imprescindible.

-Estudió Periodismo. ¿Con intención de enfocarlo a la cultura?

-Pues estudié Periodismo como podría haber estudiado otra cosa, la verdad. No soy uno de esos periodistas vocacionales. Estudié Periodismo porque mis profesores del instituto me lo recomendaron. Escribía bien, redactaba bien. En el instituto era muy empollón.

-Estudió en Murcia.

-Yo quería irme a Madrid, a la Complutense, pero mi padre me dijo que estudiase lo que quisiera pero en Murcia. Yo mi sexualidad la desperté muy tarde, pero claro, con 18 años estaba en el momento álgido. Me quería ir a Madrid a disfrutar, salir de mi pueblo (Guadalupe) y conocer mundo. Pero mi padre [el propietario de la tienda M53] es muy familiar y nos quiere todo el tiempo al lado suyo. Yo me independicé con 30 años y para mi padre fue un disgusto. Y cuando se ha ido mi hermano, igual. Nos decía: '¿Tan mal os trato?' [ríe]. Tengo un clan familiar muy cercano.

-¿Un concierto que nunca olvidará?

-Pues el de Kamasi Washington, por ejemplo, que creo que va a ser el concierto más importante del año en la Región. Todos salimos de allí levitando. He visto muchos, aunque cuando estoy trabajando no los veo igual.

-El trato con los artistas supongo que es muy importante en un festival. ¿Suelen ser de trato fácil?

-Yo hay artistas que he admirado muchísimo y hacer la producción del festival me ha supuesto dejar de escucharlos. Y al contrario, otros que después de tratarlos me gustan todavía más. Este año, por ejemplo, Maria de Medeiros me ha parecido encantadora. También hay mucho borde, sobre todo los 'managers'.

-¿Lo más heavy que le ha ocurrido con un artista?

-Lo de Maria Bethânia. Vino con su novia y con su exnovia y entre ellas se peleaban todo el tiempo, y lo que pedía una no lo quería la otra. Me acuerdo de llamadas a las 3 de la mañana para decirme que no le gustaba la almohada. Pues pide otra. A las 5 de la mañana, que necesitaban un microondas en la habitación. Quería un coche a su disposición las 48 horas por si en algún momento le apetecía darse una vuelta por Cartagena. Hubo que alfombrarle el escenario, quería un váter portátil dentro del escenario. En fin, una pesadilla. También eran mis primeros años, ahora las hubiera mandado a tomar viento.