Ana Martínez Vidal: : «Si tuviera algo que esconder, ya lo habrían sacado»

Ana Martínez Vidal, en Cabo de Palos. /ANTONIO GIL / AGM
Ana Martínez Vidal, en Cabo de Palos. / ANTONIO GIL / AGM

Afiliada a Ciudadanos (Cs), y bendecida por la dirección nacional del partido naranja, es la nueva consejera de Empresa e Industria, y también la portavoz del Gobierno de coalición PP-Cs

Antonio Arco
ANTONIO ARCO

Nacida en Valencia en 1978. Ingeniera de Caminos, Canales y Puertos. Casada, sin hijos. Fue concejala de Infraestructuras en la última legislatura, convulsa, del Gobierno municipal del PP en Murcia, con Miguel Ángel Cámara de alcalde. Afiliada a Ciudadanos (Cs), y bendecida por la dirección nacional del partido naranja, es la nueva consejera de Empresa e Industria, y también la portavoz del Gobierno de coalición PP-Cs. Posee una gran determinación, le precede la fama de muy trabajadora y tiene una sonrisa que parece imbatible. Posee esa alegría contagiosa que tanto admiraba Derek Walcott.

-¿Por qué ha vuelto?

-Con toda la humildad del mundo se lo digo, porque creo que puedo aportar algo, ser útil a la Región. Yo vuelvo a la política a desvivirme.

-¿Qué reconoce?

-Que la faceta de portavoz es desconocida para mí, y que entiendo que a lo mejor despierta bastante expectación ver de qué manera enfoco la portavocía tratándose, por primera vez, de un Gobierno en coalición. Pero mi gran fuerte, si es que tengo alguno [sonríe], es la gestión; ahí creo que siempre me he desenvuelto bien.

-¿Por qué es portavoz?

-Por decisión de la dirección nacional de mi partido, que entendió que yo podría hacer una buena labor; ni se imagina el empeño que voy a poner en cubrir esas expectativas y en estar a la altura.

-¿Qué valora mucho?

-La formación. En mi familia, mi padre es ingeniero de Caminos del Estado y aparejador, mi madre licenciada en Derecho, mi abuelo era notario, y tengo dos hermanos arquitectos y otro ingeniero industrial que está en China.

-¿Dónde estaba metida?

-He estado tres años opositando, y ahora es mi marido el que lo está haciendo. Me quedé en lista de espera en la Comunidad Autónoma y, curiosamente, el pasado 27 de mayo, el mismo día en que me hicieron diputada electa, me llamaron para una plaza en la Dirección General del Agua.

Once tragos

1 -¿Un sitio para tomar una cerveza?
-Plaza Belluga. Murcia.
2 -¿Una canción?
-'Lucha de gigantes', de Antonio Vega.
3 -Libro para el verano
. -'Secretos', de Jerónimo Tristante.
4 -¿Qué consejo daría?
-Trata a los demás como te gustaría que te trataran a ti.
5 -¿Cuál es su copa preferida?
-Tinto de verano con Casera.
6 -¿Le gustaría ser invisible?
-En muchas ocasiones, sí.
7 -Un epitafio.
-[No quiere pensar en la muerte]
8 -¿Qué le gustaría ser de mayor?
-Yo misma.
9 -¿Tiene enemigos?
-Por mi parte, no.
10 -¿Lo que más detesta?
-La injusticia y la envidia.
11 -¿Un baño ideal?
-En La Manga.

-¿Cómo es usted?

-Fuerte, positiva, muy alegre y también muy luchadora; no me acobardo fácilmente.

-¿Qué le hace perder la alegría?

-Las injusticias. Yo, desde pequeña siempre he sido muy justiciera; cuando veía que a alguien se le trataba injustamente, no me quedaba callada y siempre intervenía. Eso me generaba algunos problemas, pero no he cambiado pese a los palos; ha sido algo recurrente en mi vida el no aceptar sin más lo que es injusto.

-¿Qué intenta?

-Que la gente esté feliz a mi lado. Siempre he procurado que sintieran que yo les apoyaba en los proyectos que querían emprender. Eso me ha pasado con las parejas y también con las amistades.

«Sabes que frivolizan con tu imagen, y eso te hace sentir cierta impotencia, aunque yo no me dejo influir»

-¿Cómo se recuerda de niña?

-Muy buena [risas], responsable y sin parar quieta. Siempre he sido muy estudiosa, pero para nada la típica empollona. Yo me subía a los tacones de mi abuela y me convertía en una artista [risas].

-A lo largo de su vida, ¿ha tenido más amigas o amigos?

-Más amigas, pero me he relacionado más, porque por circunstancias yo fui a un colegio de chicos, he estudiado una carrera de chicos y, por desgracia, el mundo de la ingeniería es un mundo en el que hay muchos más hombres que mujeres, con ellos que con ellas. Pero yo trato por igual a hombres y mujeres, no me gusta hacer diferenciaciones entre unos y otras.

-¿Cómo son los hombres?

-Por regla general, no me gusta generalizar, creo que son más nobles y, en algunos momentos, menos retorcidos de lo que podemos serlo las mujeres; pero también pienso que las mujeres son más responsables, comprometidas e incluso más luchadoras.

-¿Qué no hace?

-Por norma, desconfiar de nadie, porque creo que una persona no vive relajada si está siempre desconfiando de la gente. Y si llega el chasco, cambio de actitud.

-¿Qué fue un golpe duro?

-La separación de mis padres, hace cuatro años.

-¿Quiénes no le gustan?

-No me gusta la gente que prejuzga, que tiene doble moral o es envidiosa. El envidioso no quiere solo tener lo que tú tienes, sino que tú no lo tengas. Sufren muchísimo.

-¿Claro qué tiene?

-Si alguien pretende meterme en alguna guerra, intento no entrar en ella. Me gusta vivir tranquila, estamos aquí de paso.

-¿Qué es una verdad verdadera?

-Mi marido saca lo mejor de mí y hace que sea mejor persona.

-¿Qué cambiaría de usted?

-Tengo bastantes inseguridades y soy demasisado exigente conmigo misma. Siempre pienso que no lo he heho suficientemente bien...; soy excesivamente permisiva con los defectos de los demás, y muy poco con los míos.

-¿Cómo es más feliz?

-Viajando.

-¿En qué cree?

-En la ley de compensación: el bien y el mal que haces en la vida, se te devuelve de un modo u otro.

-¿Aborto?

-Lo apoyo. De hecho, ese fue uno de los motivos por los que me afilié a Cs, con cuyo argumentario político me sentía mucho más identificada que con el del PP.

Estar en el foco

-¿Feminista?

-Creo en la igualdad entre hombres y mujeres a todos los niveles. Fíjese en que en el sector de la ingeniería, el 95% de los delegados de las empresas constructoras son hombres. Y siempre he luchado, en lo que me ha sido posible, por hacerla más efectiva cada vez. Pero también creo que se está politizando en exceso el movimiento feminista. La izquierda parece que quiere adueñarse de él.

-¿En qué piensa que ha influido el hecho de ser usted mujer?

-En que en determinados momentos de mi vida política yo haya estado más en el foco. El tener una determinada imagen influyó, y yo lo percibía y luchaba contra ello. Siempre he intentado demostrar mi valía profesional, a lo mejor en exceso, al margen de mi imagen o de lo que yo pueda proyectar, que desconozco muy bien lo que es.

-¿Se le ha faltado al respeto?

-En ese sentido, siempre he tenido suerte con mis compañeros; siempre he sentido respeto hacia mí, jamás ha habido nadie que se haya sobrepasado. Pero, inevitablemente, sabes que frivolizan con tu imagen, y eso te hace sentir cierta impotencia, aunque yo no me dejo influir por esa frivolización. Creo que el que me conoce sabe que soy una persona con determinación.

-¿Y ese sanbenito estúpido que se les cuelga a las rubias?

-No es que yo me considere ni guapa, ni nada por el estilo, pero en determinados momentos, no se lo voy a negar, me ha venido bien hacerme la rubia tonta. Como un mecanismo de defensa, cuando veo que alguien o que alguna situación directamente no me interesa nada y me produce una indiferencia total y absoluta; o cuando veo que hay personas que no me merecen la pena, y que sé que haga lo que haga nuncan van a tener una opinión positiva de mí, adopto esa postura porque prefiero relajarme y hacer de rubia tonta. ¡Eso [amplia sonrisa] no me lo ponga de titular!

-¿Cómo se cuida?

-Ando mucho. Me gusta sentirme bien, pero ni mucho menos solo por una cuestión estética, sino porque quiero estar ágil, sana, dormir bien... Mi aspecto físico no es algo que me obsesione, ¡de hecho me paso comiendo [risas]! Y sí, soy presumida, pero creo que mi marido es más presumido que yo, por ejemplo.

-¿A qué dice que no?

-Conmigo que no cuenten para cometer ningún delito. Eso lo tengo muy claro, pero en otras muchas cosas le recordaré que en esta vida nunca se puede decir 'de este agua no beberé'. De hecho, a mí las circunstancias me han ido llevando a tomar decisiones que para nada tenía previstas.

-¿Por ejemplo?

-Yo, de jovencita, pensaba que cuando llegase a los cuarenta años tendría ya tres niños, y no tengo ninguno.

-¿Por qué?

-Mi marido y yo estamos más volcados por ahora en nuestras vidas profesionales.

-¿Qué más pensaba?

-Pues que tendría ya una estabilidad mayor, casa en la playa [risas]. Y de casa en la playa, nada, vivimos en una casa de alquiler. También le diré que somos personas austeras.

-¿Toros?

-No los prohibiría, pero no los comparto.

-¿Vegetariana?

-Me encanta comer, muchísimo y de todo; bueno, excepto lentejas. Además, me gusta cocinar. Ahora, los arroces no me salen bien.

-¿Para qué es usted un lince?

-Tengo una inteligencia emocional fuera de lo normal: calo a la gente muy rápidamente. Unicamente viendo la cara, la manera de hablar... Sería una buena jefa de Recursos Humanos, enseguida detecto las posibilidades de la gente.

-¿Qué admira?

-La capacidad de sacrificio para mí es básica. Es una de las cosas que admiro de mi marido.

-¿Cómo se lleva con el mar?

-Me da vida. Tengo una afonía bastante crónica, y tengo más que comprobado que cuando entro en el mar, se me va.

-¿Hay un Más Allá?

-No soy creyente, pero es verdad que he tenido la sensación de que, de alguna manera, mis dos abuelas me están apoyando, protegiéndome en momentos delicados. Cuando me salen bien las cosas, lo atribuyo a su protección. Eran dos mujeres extraordinarias que pertenecían a realidades muy distintas, una vivía humildemente y la otra muy bien acomodada.

-¿Hilo directo con Albert Rivera?

-Tengo una muy buena relación con la dirección nacional de mi partido, por la que me siento muy respaldada; con Albert y con todo su equipo. Me siento muy bien valorada por todos ellos, y estoy muy agradecida porque desde el primer momento hayan creído en mis posibilidades.

-¿Le inquieta volver a estar en el escaparate mediático?

-Me inquieta, claro, porque yo no soy una experta en oratoria. Pero voy a intentar dosificarme porque creo que la sobreexposición no es buena. Voy a intentar no cansar a la gente, y a transmitir lo mejor posible los mensajes de los Consejos de Gobierno, en los que confío que se logre el suficiente consenso en los temas que se aborden.

-¿Le afecta el qué dirán?

-Cada vez llevo mejor las críticas, me afectan mucho menos que antes. En estos momentos, me siento muy bien conmigo misma y tengo claro que no haré, ni defenderé, nada en la que yo no crea.

-¿Tiene algo que esconder o de lo que avergonzarse?

-Si tuviese algo que esconder, ya habría salido. Tengo la conciencia muy tranquila. En cuanto a lo de avergonzarme, a lo mejor me podría avengonzar de algo con respecto a mi vida personal, con momentos en lo que he podido no estar a la altura o en los que no me he portado bien; pero esos momentos forman parte de mi intimidad, y esa parte no debería ser cuestionada por parte de nadie, entre otras cosas porque quien

esté libre de pecado, que tire la primera piedra.

Animales

-¿Qué no ha hecho?

-No he convivido nunca con un animal. No me veo conviviendo con ellos, pero sería absolutamente incapaz de hacerles daño.

-¿Qué lleva mal?

-El paso del tiempo, esa sensación de que todo es muy efímero.

-¿Cuál es el principal problema que tenemos en esta Región?

-Sin duda, el tema de la financiación [por parte del Estado] es un problema que, mientras no se resuelva, va a hacer muy difícil que se pueda llevar a cabo una gestión con cierto margen de maniobra. En Madrid, hasta la fecha, la Región no ha tenido el peso y la importancia que se merece. También hay otro problema, del que también somos responsables todos los murcianos: no sabemos vender lo bueno que tenemos, nuestras grandes potencialidades. En otras comunidades autónomas, la gentre pelea mucho más por aquello en lo que cree. Tenemos que posicionarnos bien en Madrid, y creo que nos va a venir bien que Murcia sea uno de los bastiones de Cs.

-¿Qué hará como consejerera de Empresa e Industria?

-Una de mis obsesiones será procurar que lleguen las líneas de financiación a las pequeñas y medianas empresas, a los emprendedores y a lo autónomos, que pasan muchas penurias.