Las mejores manos del póker

Ramón Colillas durante una de las partidas jugadas en el campeonato de Bahamas. / r. c.
Ramón Colillas durante una de las partidas jugadas en el campeonato de Bahamas. / r. c.

Ramón Colillas, reciente ganador del torneo más prestigioso del mundo, regresó de Bahamas con una bolsa de 4,5 millones de euros

IRMA CUESTA

A Ramón Colillas aún le brillan los ojos cuando alguien le pregunta por lo ocurrido en Bahamas hace apenas dos meses. La noche que se proclamó campeón del PokerStars Players Championship (PSPC), uno de los torneos más importantes de la historia, dotado con una bolsa de casi 4,5 millones de euros, el jugador barcelonés de 30 años sabía que estaba tocando el cielo. Al fin y al cabo, se trata del mayor premio conseguido por un español en una mesa de póker. Él dice que lo importante es no perder el control, que jugar le hace feliz y que nada de lo que ha conseguido hasta ahora habría sido posible si en casa no le hubieran animado a dejarlo todo y recorrer el mundo con una baraja en la mano.

- ¿Qué hace falta para ser un buen jugador de póker?

- Hay varias cosas importantes, pero, para mí, las principales son una buena gestión del dinero destinado a jugar, eso que conocemos como 'bankroll', el control emocional, el estudio técnico del juego y mucha, mucha disciplina.

En números

35.000
millones de euros factura el juego en España, según los últimos datos oficiales. Un sector que maneja el equivalente a casi el 4% del Producto Interior Bruto y del que dependen 85.000 empleos directos.
1.000
millones al mes es la cantidad que mueve solo el negocio del juego online.
Deporte mental
El póker es considerado un deporte mental desde 2010. Los expertos sitúan al norteamericano Stu Ungar como el mejor jugador de la historia.
107
El año pasado, firmas como PokerStars, Bet135, Betfair, 888 y sus homólogas invirtieron en publicidad una cifra cercana a los 107 millones de euros. Una muestra del volumen y el auge del sector.

- Imagino que el dineral ganado en Bahamas sustancia la mejor partida de su vida, pero también habrá habido días en los que tocaba perder. ¿Se puede saber cuánto?

- Sí, ha sido mi mayor premio hasta la fecha. Evidentemente, hay días que se gana y otros que se pierde, pero lo esencial es jugar cada mano lo mejor posible, sin pensar en nada más. Por eso los profesionales no cuantificamos ni damos importancia al dinero perdido en una jornada de trabajo. Miramos más a largo plazo; a un año vista o incluso más.

- ¿Qué hace que un loco por el fútbol, exjugador del Manresa, licenciado en INEF, dueño de un gimnasio que va de maravilla, se convierta en jugador profesional de póker?

- Hay una frase que me gusta mucho: «Haz de tu 'hobbie' tu trabajo, y no trabajarás nunca más». Jugar al póker me divierte, me permite viajar por el mundo, competir, ser mi propio jefe, tener mis horarios... A parte, siempre me han atraído los números y el póker es estadística.

- ¿Qué fue lo primero en lo que pensó cuando ganó en Bahamas?

- Algo así como '¡acabo de cumplir un sueño! Voy a disfrutar el momento y celebrarlo con los míos'.

«No hay una cara de póker en concreto; limitas tu lenguaje corporal para no dar ventaja al adversario»

- ¿Qué necesitaría para hacerse imbatible?

-Cuando te sientas a una mesa de juego hay que ser consciente de que no se puede ser imbatible. Y, precisamente, es una de las cosas que a la gente del circuito más nos gustan; poder llegar a enfrentarte a los mejores del mundo y saber que podrás ganarlos alguna vez.

Dormir 7 horas y comer ligero

- Viven como cualquier jugador de élite de cualquier disciplina deportiva. Todo el día viajando, entrenando, estudiando al enemigo...

- Sí. Personalmente, me gusta hacer mucho deporte, me ayuda psicológicamente. También dormir un mínimo de siete horas el día previo al torneo y comer cosas ligeras. Y realizo ejercicios de concentración.

- ¿Pone a menudo cara de póker?

- No hay una cara de póker en concreto. Cuando juegas, intentas que tu lenguaje corporal no proporcione ningún tipo de información extra, para no dar ventaja a tus adversarios.

- ¿Qué le dijeron en casa cuando contó que dejaba el gimnasio que acababa de montar para dedicarse a las cartas?

- Ellos me conocen, saben cómo soy. En los años anteriores a convertirme en profesional, ya sabían de esta faceta mía. Siempre me han respaldado y me gustaría darles las gracias por tener una mentalidad abierta y no prejuzgar nada. Tanto mi familia como mi pareja han constituido un apoyo muy grande para llegar a conseguir esta victoria.