Un residente belga mata a su mujer de una cuchillada tras discutir en Alicante

Domicilio en el que ha tenido lugar el asesinado de una mujer en Calpe (Alicante). /
Domicilio en el que ha tenido lugar el asesinado de una mujer en Calpe (Alicante).

El cuerpo de la víctima fue hallado por su hija y la pareja no tenía antecedentes por violencia machista

B. O./E. P.Calpe

Los vecinos de la villa del Penyal d'Ifac se levantaron este lunes totalmente consternados tras un nuevo caso de violencia machista que acontecía durante la madrugada del domingo al lunes en la urbanización de La Vallesa. La Delegación del Gobierno para la Violencia de Género confirmaba la muerte de la mujer de 57 años por arma blanca, presuntamente a manos de su marido de 61 años, ambos de origen belga.

La voz de alarma la dio la hija de la víctima quién, alrededor de la 1:30 horas, se encontró a su madre en la vivienda con una herida mortal en el tórax y a la pareja de ésta quién tenía hasta cuatro puñaladas en el cuerpo. Éstas eran consecuencia del forcejeo que tuvo la pareja, en un intento de la mujer fallecida de salvar la vida.

Rápidamente la hija avisó a la Guardia Civil que, junto a los cuerpos de seguridad local se personaron hasta el lugar del suceso. También llegó hasta allí un equipo médico quién atendió 'in situ' al hombre y posteriormente lo trasladó, con vida, al centro hospitalario de Denia para ser intervenido. Allí fue intervenido y trasladado, después, a planta.

Según la investigación de los agentes, el trágico suceso se inició con una discusión entre la pareja en un local de ocio de la localidad calpina, donde se encontraban celebrando el día nacional de Bélgica. Fuentes cercanas a la pareja aseguraron que éstos mantenían una relación sentimental desde hace cuatro años y residían desde hace dos años y medio en el municipio alicantino.

Agresión frustrada

Los vecinos de la zona aseguraron este lunes que el matrimonio belga era «reservado y callado». No era habitual escucharles pelear o discutir. Apuntaron que la madrugada del suceso no oyeron ni vieron «nada fuera de lo común». Tras conocer el trágico suceso, los miembros de la corporación municipal mostraron este lunes su repulsa por lo sucedido. A media mañana, junto a un grupo de vecinos del municipio, guardaron un minuto de silencio en las puertas del consistorio. El ejecutivo local ha decretado dos días de luto oficial y que las banderas ondeen a media asta en los edificios públicos.

La alcaldesa de Calpe, Ana Sala, manifestó su «repulsa y condena» por el presunto asesinato acontecido. Además aclaró que la pareja llevaba empadronada en la localidad «desde hace cuatro meses». No estaba de vacaciones. «En todo ese tiempo no constan denuncias previas de ella en ningún sentido, ni que hubiera sido atendida por agresión en algún centro médico», añadió. Según reveló la alcaldesa, el hombre acabó con la vida de su pareja, con la que estaba casado en segundas nupcias «con un cuchillo o puñal y luego se ha intentado suicidar con el mismo arma».

Esta ciudadana belga es la víctima mortal número 1.009 de la violencia machista desde que se empezaron a contabilizar los asesinatos en 2003 y eleva a 34 el número de asesinadas por sus parejas o exparejas en lo que va de 2019, según la Delegación del Gobierno para la Violencia de Género. Las dos últimas mujeres asesinadas se produjeron en apenas 24 horas. Además de esta vecina de Calpe, el domingo una mujer era asesinada por su expareja en la localidad lucense de Vilalba.

Ayuntamientos e instituciones de distintos puntos de Galicia salieron este lunes a la calle para condenar el nuevo caso de violencia de género: «No podemos ni debemos tolerar ni una muerte más». Así lo indicaba el manifiesto leído tras una de las concentraciones más numerosas, la que a las 12:00 horas acogió el Ayuntamiento de Vilalba, del que era vecina tanto la víctima como su presunto agresor y que vive tres días de luto oficial. Ante vecinos, fuerzas de seguridad y personal municipal, la alcaldesa de la localidad leyó un texto en el que recordó «rotos de dolor» a Mari Carmen, la víctima, y calificó la violencia de género como «uno de los problemas sociales y estructurales más graves de la sociedad» actual, informa Europa Press. «No podemos ni debemos tolerar ni una muerte más, no podemos permitir que nos agredan, insulten, humillen, acosen y asesinen, ya que ninguna mujer merece ser maltratada», subrayó en la lectura.