José Sánchez Lozano: aún por descubrir

Varios bustos preparatorios de Sánchez Lozano para su posterior realización en talla, que se exponen en el Museo Salzillo de Murcia. / GUILLERMO CARRIÓN / agm
Varios bustos preparatorios de Sánchez Lozano para su posterior realización en talla, que se exponen en el Museo Salzillo de Murcia. / GUILLERMO CARRIÓN / agm

El Museo Salzillo reúne por primera vez más de medio centenar de modelos del escultor alicantino pertenecientes a la colección Rosique Moya

Rosa Martínez
ROSA MARTÍNEZ

José Sánchez Lozano nació en Pilar de la Horadada en 1904, aunque pasó gran parte de su vida en Murcia, su ciudad de acogida. Admirador de Salzillo, es autor de un amplio número de obras religiosas que, con motivo de Semana Santa, desfilan por las calles de la Región. Los modelos y bocetos de parte de ellas son los que, desde hoy, componen la muestra 'Sánchez Lozano. Bocetos', en el Museo Salzillo de Murcia, que hasta julio dedica su sala temporal a este escultor. María Teresa Marín, directora del museo murciano y comisaria de la exposición, considera que es «uno de los grandes imagineros de estilo neobarroco».

Desde hoy, se exhiben 54 piezas, todas pertenecientes a la colección Rosique Moya, formada por en torno a 70 modelos y bocetos. El Museo Salzillo recoge una importante selección que incluye, señala Marín, «obra muy famosa del escultor» como, por ejemplo, «la imagen de San Pedro, de la cofradía California de Cartagena, que ilustra la exposición, y que es -añade Marín- una imagen muy impactante inspirada en Salzillo».

'Bocetos'. José Sánchez Lozano

Dónde
Museo Salzillo (c/ Doctor Jesús Quesada Sanz, 1). Murcia.
Cuándo:
Inauguración, hoy a las 12.00 horas. De lunes a sábado, de 10 a 17 horas; domingos, de 11 a 14 horas. Hasta el 7 de julio.
Entrada
libre.

La propuesta realiza un recorrido cronológico por toda la producción de Sánchez Lozano, y da a conocer la faceta, menos difundida, del escultor como modelador. Las piezas que se exhiben en el museo, que por primera vez se muestran de forma conjunta -anteriormente solo se han expuesto de modo puntual, destaca Marín-, están realizadas, en su gran mayoría, en barro, aunque también en escayola. Son el origen de las tallas a las que posteriormente dio forma en madera policromada; el germen de lo que serían sus obras finales.

«Lo que demuestra esta exposición es que Sánchez Lozano fue un gran modelador», afirma Marín, para quien, posiblemente, el escultor alicantino es, además, «el seguidor más importante de Salzillo en el siglo XX, y quien mejor sabía reproducir la obra del célebre imaginero murciano. Fue el restaurador del museo durante varias décadas», y añade la responsable del centro, logró recuperar gran parte del patrimonio destruido durante la Guerra Civil.

Obra religiosa

Aunque en su juventud, continúa detallando, realizó múltiples retratos y obras civiles y mitológicas, la iconografía religiosa es la que vertebra la producción de Sánchez Lozano, y en la que se centró en la madurez de su carrera. Cree María Teresa Marín que la nueva propuesta expositiva del Museo Salzillo, que se podrá visitar hasta el 7 de julio, es una «oportunidad» para acercarse a la figura del escultor desde otro punto de vista, que es también «muy interesante».

Formado con el escultor José Planes y en la Escuela de Bellas Artes de Barcelona, se afincó en Murcia a finales de la década de 1920. La familia Rosique Moya tuvo, señala Marín, «gran amistad con Sánchez Lozano y desde los años sesenta del pasado siglo comenzó a coleccionar piezas, en su mayoría bocetos preparatorios o modelos que utilizaba para la realización de sus obras», que son los que ahora se recogen en esta exposición, en la que también se muestran algunas piezas terminadas y un dibujo de juventud.

De entre estas últimas destaca un crucificado «muy impactante» tallado por Sánchez Lozano en 1934 e inspirado, en este caso, explica la comisaria, «en una pintura al óleo realizada por Fray Secundino Martín, donde se representa el crucificado con cuatro clavos en muñecas y tobillos y pies separados». Así como el dibujo del Hércules Farnesio de Lisipo (1920), perteneciente a sus primeros años de formación y trabajo.

La colección Rosique Moya, precisa Marín, «abarca toda la producción del escultor». Se trata de una «colección completa y copiosa gracias a la sensibilidad de la familia Rosique Moya, que además de su labor de coleccionismo y mecenazgo también demostró un respeto, una admiración y, sobre todo, una amistad que, a buen seguro, supo apreciar el escultor Sánchez Lozano».

Artista muy estimado

Sánchez Lozano fue un artista muy estimado en vida aunque todavía hoy no se haya reconocido lo suficiente su labor. Aun así, fue medalla de oro de la Academia Italiana de Arte y Trabajo (1980), recibió el Laurel de Bellas Artes de Murcia (1982) y la Medalla de Oro de la Société Academique d'Education et d'Encouragement de Paris (1986). Fue nombrado caballero de la Honorable Orden Ducal de San Antón de Orihuela y es Hijo Adoptivo de la Ciudad de Murcia (2017) y en breve lo será también de la de Mula. Su obra está presente en el Museo Salzillo desde 2009. :: MARÍA TERESA MARÍN

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