Los chiringuitos animan las playas de la Región

El chiringuito El Lastre, en Portmán, inaugura este fin de semana la temporada de verano. Rosa María Sola/
El chiringuito El Lastre, en Portmán, inaugura este fin de semana la temporada de verano. Rosa María Sola

El litoral murciano cuenta con establecimientos a pie de mar con una amplia oferta gastronómica y cultural que atrae al turismo

BENITO MAESTRE.Murcia

Los chiringuitos son un imprescindible del verano. Medidor del estado de las playas. Punto de encuentro de familiares y amigos. Oasis placentero sin salir de la arena. Salvavidas para los bañistas en apuros... Pueden sonar a tópicos, como el homenaje en forma de canción que Georgie Dann le dedicó a finales de los 80, pero estos establecimientos a pie de mar reflejan el modo de vida en España. En la Región de Murcia, esta cultura se profesa en toda la Costa Cálida, con 274 kilómetros, tanto sobre la arena como en los paseos marítimos, donde se come, se bebe y se goza hasta hartarse.

En San Pedro del Pinatar, la churrería de Víctor Egea no deja indiferente a nadie. En primer lugar, por la decoración del negocio, con un diseño exclusivo realizado por un familiar que es arquitecto. La reforma se realizó hace cuatro y desde entonces las felicitaciones se repiten temporada tras temporada. «El público se sorprende que hayamos invertido tanto», confiesa el propietario. También dispone de una freidora eléctrica, una opción más segura y funcional que los modelos a gas.

Con esta iniciativa responsable de fondo, el Ministerio de Medio Ambiente a través de la Fundación Biodiversidad reconoció a Churros y Chocolates Víctor con el premio Chiringuitos Responsables 2013 en la categoría de 'Ideas', con el objetivo de poner en marcha iniciativas como la plantación de palmeras en el Parque Regional de las Salinas y Arenales, para hacer frente a la propagación del picudo rojo.

Conciertos, fiestas temáticas y humor son las propuestas más demandadas El pescado fresco, arroces y cócteles causan furor entre los bañistas

El negocio abre a diario desde Semana Santa hasta octubre, de 8.30 horas a cierre. A la hora del desayuno, sobremesa, merienda y recena, los clientes pueden elegir entre una selección deliciosa que, aparte de churros y chocolate, incluye gofres, granizados artesanales y helados naturales cremosos (tipo soft).

En la explanada Barnuevo de Santiago de la Ribera, el chiringuito Botarata es el lugar idóneo para desconectar y sentir el espíritu vacacional en San Javier. Por la ubicación, el entretenimiento está asegurado «porque hay fiesta día sí y día no», subraya José Ángel Rodríguez, dueño del bar playero. En cuanto a gastronomía se refiere, ofrece una amplia carta de tapas, montaditos, bocadillos y hamburguesas; y se complementa con los servicios de cocina del restaurante El Marino, a escasos 50 metros. Esto es, un cliente puede comerse una paella a banda o con marisco disfrutando de las vistas del Mar Menor.

O también puede leer un libro con los pies descalzos sobre la arena, ya que Botarata se ha sumado, un año más, al programa 'Lecturas Chiringuiteras' de la biblioteca del municipio. La iniciativa permite al público coger libremente algún ejemplar de los más de 400 títulos, principalmente novela, repartidos entre estos establecimientos de Santiago de la Ribera y La Manga, para adentrarse en una apasionante aventura literaria.

En la playa de Punta Calera es típico tomarse el aperitivo en El Chinguirito de Los Narejos, toda una institución en la costa de Los Alcázares. Abierto en 1991, el local funciona todo el año desde 2001 «y en verano no paramos», indica la gerente, Lena Lyden. A partir de las 9 horas, los bañistas tienen a su alcance un manjar que causa furor, con propuestas que nunca defraudan como la marinera, las patatas bravas y la ensalada de pollo, regadas con una cerveza bien tirada y fría. Hay más opciones.

El chiringuito El Palmito parte el bacalao en Cala Reona, Cartagena, en el sentido más amplio. Cuenta con una oferta gastronómica en la que prima el pescado fresco de la lonja de Alcantarilla, huevas y salazones, junto a platos más populares como los arroces y la pasta. Incluso tiene un menú para vegetarianos. Aparte de conquistar el paladar, posee otros atractivos: una ducha para que los comensales saboreen sus especialidades sin la arena ni la sal del mar, una zona de comedor en la que es obligatorio sentarse con camiseta y una barra para ir a libre albedrío.

A lo que se suma una oferta de ocio imparable. Los fines de semana se alargan hasta la noche, empezando con el 'tardeo' y cerrándolos con los conciertos. El Palmito abrió el primer fin de semana de mayo y continuará «hasta que el tiempo lo permita», añade Pablo Gregorio, el propietario.

El Rockola Summer Club de La Azohía es ya de por sí un buen plan para este verano, como viene sucediéndose desde 2006. Su popularidad se sustenta gracias al interesante programa musical que diseña para los meses de julio y agosto, con artistas internacionales. Principalmente se realizan los sábados, ampliando el calendario a algunos viernes y domingos. Incluso el 14 de agosto. «Todos los conciertos son gratuitos y sin patrocinios», recalca Antonio Parens, gerente del local, quien asegura que «estamos bien considerados».

Dicen que en La Azohía se contempla uno de los más bellos atardeceres de la Región. Prueba de ello son los numerosos apasionados de los pequeños placeres de la vida que se acercan a esta localidad costera para admirar las puestas de sol con algún mojito del Rockola. O una piña colada, margarita, caipiriña... Si el hambre aprieta, la carta (pequeña pero selectiva) consta de entrantes, hamburguesas gourmet y bocadillos.

En La Unión, el chiringuito El Lastre ultima los preparativos para inaugurar la temporada este fin de semana. «No entiendo una playa sin chiringuito; el cliente quiere servicios», defiende la propietaria, Rosa María Sola. A su juicio, su negocio reúne los ingredientes necesarios para que los comensales disfruten de una experiencia inolvidable, con «arroces y pescado fresco, música en directo (conciertos de jazz durante cuatro viernes), el mismo personal de siempre y en el pueblo más bonito de la costa murciana». Y puntualiza: «No somos caros».

El proyecto surgió en 2005, cuando la alicantina Sola y su marido portmanero regresaron de Ibiza, y hasta la fecha ha tejido una red clientelar que no solo incluye a bañistas sino también a surfistas y senderistas, por la diversidad que presenta la bahía de Portmán.

El chiringuito El Salao es el rey de la playa del Alamillo, en el Puerto de Mazarrón, donde ameniza las noches de julio y agosto con música en directo. Propone diferentes conciertos los jueves (solo agosto), viernes y sábados con artistas emergentes y consagrados de la industria. Es el caso de Moy Gomar, actual campeón del XIII concurso de cantautores del Café Teatro Pay Pay de Cádiz, quien actuará mañana a partir de las 23.30 horas. Al día siguiente le tocará el turno a Yessy Rivera, conocida por sus versiones de soul, funk y rumba. Otros de los platos fuertes de la programación son David Andreu (21 julio), Ropero (28 de julio) y La Espartera (4 de agosto). Igualmente, El Salao pincha la mejor música ambiental de lunes a domingo, desde las 11 horas.

Queda reflejado que el bar playero convence por el oído e incluso por el estómago, ya que pone al alcance de los visitantes la siempre bien ligada caña más tapa, así como aperitivos, snacks, bocadillos fríos, helados, granizados y cócteles (mojito original, de fresa y limón, caipiriñas y daiquiris).

Sin cobertura y en contacto con la naturaleza, el chiringuito El Líos se llena hasta la bandera en la playa de Calnegre, en Lorca, con propuestas gastronómicas y de ocio que dejan huella. De este modo, los turistas pueden disfrutar de sus conocidas paellas, carnes y pescados a la brasa, al tiempo que se dejan llevar por la buena música de El Camarote de los Hermanos Marx (14 de julio) o A Pelo (día 21), desde las 23.30 horas. El calendario de conciertos continuará hasta el 1 de septiembre cuando la banda Idem interprete uno de los más fieles tributos a Manolo García y al mítico grupo El Último de la Fila.

«Es un privilegio trabajar en la playa de Las Delicias de Águilas», asegura Juan Méndez, propietario del chiringuito Samoa, con un concepto de bar de copas que gana adeptos año tras año. Se caracteriza por una seductora combinación de cócteles y comida ligera con animaciones diarias, entre ellas la fiesta del agua (miércoles tarde), propuestas alternativas (jueves tarde-noche), monólogos (viernes noche), fiestas temáticas con regalos (sábado tarde) y música en directo (domingos). De este modo, Samoa es la tendencia que revoluciona las jornadas estivales.

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