Tres encapuchados maniatan a dos ancianos en un adosado de Churra

Tras inmovilizar al matrimonio arrancaron una caja fuerte que contenía entre 200.000 y 300.000 euros

Jorge García Badía
JORGE GARCÍA BADÍA

La casa estaba marcada y la familia que la habita se encontraba en la diana de un grupo de asaltantes de origen extranjero. Tres encapuchados se adentraron ayer, a plena luz del día, en un céntrico residencial de Churra y robaron entre 200.000 y 300.000 euros de uno de los chalés adosados. Todo ello tras maniatar a un matrimonio. La investigación de este robo con violencia e intimidación ha sido asumida por la Policía Nacional.

El residencial, situado en la calle Mayor de la pedanía murciana, cuenta con un vallado perimetral y porteros con videollamada para identificar a los visitantes. Además, buena parte de los propietarios de los chalés tienen contratados sus propios sistemas de seguridad. De hecho, este diario comprobó ayer que en la puerta del inmueble asaltado había un cartel que advertía: 'Alarma'. Todo ello hace pensar a los investigadores que podría tratarse de un grupo organizado, ya que el golpe lo perpetraron entre las 9.30 y las 10 horas, justo cuando el matrimonio y sus hijos se habían marchado y solo quedaban los dos mayores.

«Dentro solo estaban los abuelos», confirmó un familiar de las víctimas. «Los asaltantes emplearon una radiografía para abrir la puerta», añadió desde el anonimato, atemorizado por lo sucedido. Al parecer, con el negativo forzaron el resbalón de la puerta y accedieron al chalé. Los tres encapuchados abordaron a la anciana por sorpresa y empleando la fuerza, cuando esta se encontraba en la cocina. «A la abuela la han atado a una silla».

La Policía asume la investigación y sospecha que los asaltantes son ciudadanos del Este

Luego la amordazaron para que no pudiera pedir auxilio y le pusieron una capucha en la cabeza para que no pudiera apreciar detalles de la vestimenta y de la complexión física de los asaltantes. Su marido no se enteró del ataque porque en ese momento estaba durmiendo. Pero eso no lo libró de la acción de los ladrones. «Al abuelo lo han amordazado y atado a la cama», apuntó este familiar. Los delincuentes procedieron a partir de ese momento a registrar minuciosamente cada rincón del chalé hasta hallar la caja fuerte.

Personal sanitario atendió a la pareja, que presentaba heridas y estaba en 'shock'

«Llevaban mazos y un pico porque han estado dando golpes más de un cuarto de hora». Fue tal la intensidad que emplearon con las herramientas que literamente «arrancaron la caja de la pared», tal y como apuntaron fuentes próximas a la investigación. No se descarta que los tres encapuchados contasen con el apoyo de una cuarta persona, ejerciendo el rol de conductor, y que les estuviera esperando en un vehículo para garantizar la huida. «La caja contenía dinero en efectivo, entre 200.000 y 300.000 euros, así como muchas joyas de oro y otros efectos de gran valor», precisaron las citadas fuentes. Minutos después del golpe, el 112 recibió una llamada solicitando personal sanitario para atender al matrimonio, debido a que presentaban diversas lesiones y se encontraban en estado de 'shock' por el trance sufrido.

No llevaban armas

Hasta el céntrico residencial de Churra se desplazó una ambulancia, varios 'zetas' y efectivos del Grupo de Atracos y de la Policía Científica. Del testimonio tomado a las víctimas se desprende que los tres encapuchados eran extranjeros, posiblemente de un país del Este, y que no portaban armas blancas ni de fuego. Los investigadores tomaron huellas del chalé y confirmaron que el golpe estaba planeado, ya que las víctimas les explicaron que hace unos días, junto al marco de la puerta de entrada, detectaron una especie de tira de esparadrapo. La pegaron en los ladrillos, por lo que podría tratarse de un 'testigo' o 'pestaña' con el que los asaltantes habrían dejado marcada la vivienda.

Durante buena parte de la mañana, los investigadores se entrevistaron con varios propietarios del residencial para tratar de dar con algún testigo que ofreciera pistas de los encapuchados.