Tráfico estrena sus tres primeros drones para multar en esta 'Operación Salida'

Un agente controla el tráfico desde un puente próximo a Nueva Condomina, ayer. / EDU BOTELLA
Un agente controla el tráfico desde un puente próximo a Nueva Condomina, ayer. / EDU BOTELLA

La DGT refuerza la vigilancia con hasta 440 guardias civiles y policías locales por los 210.000 viajes previstos para las próximas horas en Murcia

J. L. ÁLVAREZ / EP

Madrid / MURCIA. Los drones de la Dirección General de Tráfico (DGT) comenzarán a multar las infracciones que capten a partir de hoy. La DGT cuenta con una flotilla de once de estos aparatos, pero de momento solo puede utilizar tres de ellos para multar al contar la certificación del Centro Español de Metrología (CEM). Los ocho restantes seguirán utilizándose para la regulación y gestión de la circulación. Además, Tráfico tiene abierto un proceso de licitación para la adquisición de otras 20 aeronaves que, una vez certificadas, se sumarán a las labores de vigilancia y control.

La incorporación de estos aparatos al equipo de vigilancia y control de la DGT coincide con la 'Operación Salida' de agosto, en la que Tráfico prevé que se produzcan hasta 210.000 desplazamientos en las carreteras de la Región en las próximas horas. La coincidencia del fin e inicio de vacaciones para miles de veraneantes elevará considerablemente la afluencia circulatoria. El dispositivo especial comenzó ayer a las 15 horas y concluye esta medianoche.

El balance provisional de la 'Operación Especial Verano 2019' de la DGT, que comenzó el 1 de julio, recoge que desde el inicio de esta operación, se han producido 40 accidentes con víctimas en vías interurbanas, con cuatro fallecidos, dos más que en el mismo periodo del año pasado. Además, en estos accidentes han resultado heridas graves seis personas y, otras 60, leves.

Esta fase concluye a las 24 horas de hoy, y «es especialmente relevante y complicada, pues la coincidencia del fin de las vacaciones para miles de veraneantes y el inicio de las mismas para otros tantos provocará un incremento considerable de la afluencia circulatoria por nuestras carreteras», explicó ayer el delegado del Gobierno en la Región de Murcia, Francisco Jiménez, en la presentación de este dispositivo especial, que tuvo lugar sobre uno de los puentes que cruzan la autovía A-7.

Atascos en Espinardo

Durante estos dos días, la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil movilizará 200 agentes, a los que se sumarán otros 240 entre policías locales y agentes de la Comandancia que garantizarán mayor fluidez y seguridad en el tráfico.

La Delegación del Gobierno identificó ayer los tramos más conflictivos en la Región. Así, en los itinerario de salida se señalan el enlace de la A-30 con la A-7, a la altura de Ronda Norte, y el enlace de la RM-19, Murcia-San Javier, con la autopista AP-7, que discurre por el litoral. Por otra parte, para los retornos serán especialmente complicados el kilómetro 570 de la A-7, que se corresponde con la salida de Murcia hacia Alicante, en el nudo de Espinardo, donde también se encuentra el nexo entre la A-7 y la A-30, que enlaza con Albacete.

Los primeros atascos de esta operación de finales de julio y primeros de agosto ya se notaron ayer. Los conductores sufrieron durante varias horas por la tarde las primeras retenciones en el nudo de Espinardo, sobre todo, entre el campus universitario y Molina de Segura.

El delegado aprovechó la presentación de esta operación para ofrecer el balance de la campaña especial sobre motocicletas, desarrollada el pasado fin de semana, en la que la Guardia Civil controló un total de 485 vehículos (278 en autovía y 207 en carreteras convencionales), y denunció a cuatro de sus conductores, lo que supone menos del 1% del total. Las denuncias se impusieron por exceso de velocidad y por no llevar la documentación.

Huye ebrio de un control y acaba detenido en otro

La Guardia Civil interceptó en Cartagena al conductor de un turismo que, en menos de cuatro horas, fue identificado con signos de haber ingerido alcohol, se negó a que le practicaran la prueba de alcoholemia, quebrantó la medida cautelar de inmovilización del vehículo que conducía y fue interceptado en otro control con una tasa de alcohol que casi triplicaba la máxima permitida.

El suceso tuvo lugar sobre las 5.30 horas del pasado sábado, en la autovía de La Manga. La Benemérita interceptó al conductor de un turismo que fue requerido para someterse a las pruebas de alcoholemia y el joven se negó a realizarlas. Al presentar evidentes síntomas de haber ingerido alcohol, el vehículo que conducía fue inmovilizado cautelarmente. Además, le fueron instruidas diligencias como presunto autor de dos delitos contra la seguridad vial, por negativa a someterse a la prueba de alcoholemia y por conducir bajo la influencia de bebidas alcohólicas. El automovilista de 22 años, con nacionalidad española y vecino de Las Torres de Cotillas, huyó con el vehículo y tres horas y media después, cerca de Los Belones, fue de nuevo sorprendido y sometido a la prueba de alcoholemia, arrojando unos resultados de 0,68 y 0,66 miligramos de alcohol por litro de aire, por lo que fue detenido.