La ópera triunfa en Aidemar

El tenor Jesús Hernández canta en el Centro Especial de Empleo Aidemar, ayer, en San Pedro. / a. salas
El tenor Jesús Hernández canta en el Centro Especial de Empleo Aidemar, ayer, en San Pedro. / a. salas

El tenor Jesús Hernández dedicó sus arias y villancicos a los discapacitados del Mar Menor

Alexia Salas
ALEXIA SALAS

Que la música atraviesa como una bala los corazones sin distinción ya lo sabía el tenor Jesús Hernández, que ha recibido aplausos en numerosos escenarios, entre ellos el Teatro Romea, pero ayer lo comprobó con su público más espontáneo. El concierto que ofreció a los usuarios del Centro Especial de Empleo de Aidemar, entre arias y villancicos, terminó entre ovaciones y lágrimas de emoción. Los jóvenes cubrieron al cantante de abrazos y coros de 'tú sí que vales' en la terraza del centro pinatarense, donde los monitores y alumnos celebraban la fiesta de Navidad.

El joven tenor unió su voz a la de una usuaria de Aidemar, discapacitada intelectual e invidente, que cantó un villancico flamenco. «Eres un máquina», le decían los usuarios de la Asociación de Discapacitados del Mar Menor, que le preguntaron sobre su formación, sus gustos y la preparación de la voz. «Aprendí a cantar en el coro de la iglesia de La Ribera, pero también hago mis pinitos en la ducha», les contó el tenor, que despertó el asombro de sus espectadores cuando comentó que canta en italiano porque la mayoría de las óperas están escritas en ese idioma. «También me gustan las canciones de Disney y David Bisbal, pero no el reguetón», les confesó el cantante, que estudia Medicina en la UMU y trabaja los fines de semana como camarero en La Curva.

El tenor y futuro cirujano les contó a los jóvenes de Aidemar que «la ópera es una historia cotidiana contada con música, pero tenemos que cantarla de manera que la oigan los de la última fila». El aplauso fue general cuando el cantante infló su pecho para sacar parte de esa voz torrencial como muestra de la fuerza interpretativa que encierra la ópera. El encuentro estuvo organizado por Eva Ferrer, educadora de Aidemar y coordinadora de La Pecera, la revista que elaboran los propios usuarios con sus actividades y competiciones deportivas.

El concierto terminó con ovaciones, lágrimas de emoción y un aplauso generalizado

Estos singulares periodistas le preguntaron al cantante cómo calienta la voz antes de las actuaciones: «Para no dañar las cuerdas vocales hago ejercicios», les respondió Jesús con una demostración improvisada. Sus nuevos fans se interesaron por su clase magistral sobre las diferencias entre un barítono, un tenor o un bajo, y sobre sus preferencias por Plácido Domingo y Alfredo Kraus.

«¿Cuáles son tus aficiones?», quiso saber Esteban, un joven con síndrome de Down que no quiso quedarse sin un selfi con el tenor. «No tengo mucho tiempo con los exámenes de Medicina, pero me gusta viajar y me encanta sentarme en una terracita a contemplar el Mar Menor», le contestó en un encuentro previo al concierto el tenor, que actuará el próximo 28 de diciembre en el templo de San Francisco Javier con el grupo de teatro de San Javier, que escenificará el cuento navideño 'Herodes y la huida a Egipto'. En la fiesta navideña de Aidemar actuó además el coro del centro. Para finalizar los distintos talleres, compitieron en un concurso de villancicos.

 

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