El 'monstruo de las toallitas' salta de la alcantarilla

Atranque de toallitas junto a la carretera del aeropuerto. /
Atranque de toallitas junto a la carretera del aeropuerto.

Operarios de Hidrogea retiran un tapón de 350 kilos de este residuo, que desbordó de aguas fecales la carretera del aeropuerto

LA VERDAD

El 'monstruo' se hizo realidad. Un tapón de toallitas de 350 kilos de peso provocó un desbordamiento de un colector en San Javier. Operarios de la empresa Hidrogea tuvieron que trabajar durante nueve horas, el pasado 30 de septiembre, para retirarlo y evitar que las aguas fecales siguieran inundando la carretera del aeropuerto, según informó ayer esta sociedad de gestión de aguas. El 'monstruo de las toallitas', como lo denomina Hidrogea, fue el que provocó que la empresa tuviera que movilizar todos sus medios técnicos y humanos en el municipio para desatascar el colector, y eso a pesar de que tanto el Ayuntamiento como la empresa pusieron en marcha, el pasado verano, una campaña para que los ciudadanos no tiren las toallitas al inodoro.

Tras recibir un aviso, los operarios de Hidrogea se desplazaron hasta el lugar donde estaba la incidencia y comprobaron que el colector que transporta los residuos a la estación depuradora se había desbordado y las aguas invadían parte de la citada carretera. Para localizar la ubicación del llamado 'monstruo de las toallitas' los operarios utilizan una manguera a presión y, posteriormente, iniciaron los trabajos de limpieza. Pero lo que se preveía un atranque más sencillo, se convirtió en una compleja operación por la gran cantidad de toallitas que se habían acumulado y por la fuerte presión que lleva el agua.

Fuerza del caudal

Las labores para sacar las toallitas se alargaron durante nueve horas debido a que la fuerza del caudal impidió retirar el tapón con rapidez y se desplazó hasta el siguiente pozo, donde finalmente quedó retenido.

Los camiones de limpieza retiraron el agua de la carretera mientras esperaban a que el nivel del colector y de los pozos descendiera, con el fin de poder sacar el resto del tapón. En las labores de limpieza y desatranque intervinieron tres camiones de limpieza, una brigada de obra civil y una máquina mixta. Además de casi una docena de personas, entre técnicos, capataces y operarios, que en todo momento estuvieron coordinados con personal de los servicios municipales.

Las aguas residuales de San Javier son transportadas hasta la depuradora a través de un colector de 600 milímetros de diámetro que dispone en su recorrido de pozos, cuya función es la de facilitar las tareas de mantenimiento de la conducción. Pero, pese a su gran capacidad, no está preparado para transportar esa cantidad de toallitas que, hechas jirones, acaban taponando la conducción y provocando este tipo de averías.

Los atranques de la red por esta mala praxis están causando graves problemas en los sistemas de saneamiento, no solo de España, sino de todo el mundo. Hay que recordar que este verano se repartieron en San Javier más de 3.000 dípticos y pegatinas en playas, mercados, bares y restaurantes con el objetivo de concienciar a la población de que el mal uso de las toallitas ocasiona importantes roturas.

 

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