Pacto por el Mar Menor alerta de que la laguna puede volver a sufrir un proceso de eutrofización

Restos de algas y fango invaden la playa de Los Urrutias, en una fotografía del pasado mes de mayo./Antonio Gil / AGM
Restos de algas y fango invaden la playa de Los Urrutias, en una fotografía del pasado mes de mayo. / Antonio Gil / AGM

Isabel Rubio denuncia que pueden estar llegando mil toneladas de nitratos a través de cinco puntos de vertido en Los Alcázares y San Javier

EFECartagena

La portavoz del grupo de coordinación de Pacto por el Mar Menor, Celia Martínez, advirtió este miércoles que los vertidos de agua con nutrientes pueden volver a generar en la laguna salada un proceso de eutrofización similar al del verano de 2016.

Martínez presentó en el Museo Nacional de Arqueología Subacuática, en Cartagena, la primera Jornada Ciudadana de Pacto por el Mar Menor, que reunió a vecinos, maestros, periodistas y miembros de la plataforma.

«No hay sopa verde, pero los impactos siguen y se puede volver a producir», remarcó antes de considerar el sellado de las tuberías con salmuera que desembocaban en la rambla del Albujón en 2016 como la última medida eficaz para evitar la llegada de vertidos.

En este sentido, Isabel Rubio, miembro de la misma plataforma, denunció que pueden estar llegando mil toneladas de nitratos a través de cinco puntos de vertido en Los Alcázares y San Javier. También lamentó que las administraciones estén incumpliendo las buenas prácticas que requiere la laguna al rellenar con arena las playas y utilizar maquinaria pesada en ellas.

Su compañero de la plataforma Jorge Luis Enríquez incidió en que el proyecto de fin de los vertidos del Gobierno central contempla 21 actuaciones para minimizar los caudales que llegan a la laguna, cuyo coste oscila entre los 45 millones de euros en el escenario más conservador y los 1.094 del más intervencionista.

Sobre este proyecto, Pacto por el Mar Menor reclamó soluciones en origen, como la corrección hidrológico forestal de la cuenca del Campo de Cartagena y medidas de conservación y protección de suelos y agua.

El director del museo, Iván Negueruela, apuntó que los «peores y más vergonzosos ejemplos» de contaminación en la cuenca mediterránea son la de estériles mineros en la bahía de Portmán y la de vertidos agrícolas al mar Menor. La jornada también abordó cómo afectará el cambio climático a ese ecosistema marino y las iniciativas educativas y divulgativas sobre él.