Las atenciones por picaduras caen un 64% por la menor presencia de medusas

Dos socorristas patrullan por una playa de La Manga del Mar Menor, ayer por la tarde. / pablo sánchez / agm
Dos socorristas patrullan por una playa de La Manga del Mar Menor, ayer por la tarde. / pablo sánchez / agm

Los socorristas asisten a 3.000 bañistas menos por este motivo en comparación con 2018, pero crecen un 38% las mordeduras de avispas

MIGUEL LAJARÍNMURCIA

El número de picaduras de medusas durante el mes de julio se redujo en las playas de la Región un 64% en comparación con el mismo periodo de 2018. Sin embargo, las picaduras de insectos en las zonas de baño -principalmente avispas- aumentaron un 38%. Así lo reflejan los datos ofrecidos por los servicios de Protección Civil y Cruz Roja de los municipios costeros.

Los 252 socorristas que hay este verano repartidos en 76 playas atendieron el pasado mes a 1.667 usuarios por estas incidencias, mientras que en julio de 2018 fueron 4.700 bañistas los que requirieron la atención de los agentes de Protección Civil y Cruz Roja. El descenso está provocado por la disminución de medusas en el Mar Menor, apuntan los expertos. Solo en San Javier se registraron 1.760 picaduras menos que en julio de 2018. Pero no todas las mordeduras bajan. Este año hay un repunte de las picaduras de avispa y otros insectos. De hecho, las curas por este motivo crecieron un 38%. Además, los fallecidos en las playas del litoral casi se han triplicado este último mes, pasando de tres a ocho (tres en Cartagena, tres en San Javier, uno en Los Alcázares y uno en Mazarrón), aunque la mitad de las causas de las muertes fueron por parada cardiorrespiratoria, no por síndrome de inmersión.

El balance de julio

22.503
actuaciones llevaron a cabo el personal de Salvamento y Socorrismo de la Región durante el mes de julio en las zonas de baño.
9.384
preguntas resolvieron sobre servicios sociales y el estado del agua, entre otras muchas cuestiones.
2.940
personas sufrieron reacciones alérgicas que requirieron de atención sanitaria de los socorristas.
1.667
picaduras de animales marinos se registraron el pasado mes en las playas de la Región.
1.559
bañistas tuvieron que ser atendidos con heridas por agentes de Protección Civil.
393
atenciones a bañistas por picaduras de insectos durante el mes de julio

Las imprudencias de niños y mayores, junto con las situaciones de riesgo por el viento de levante de estas últimas semanas, también tuvieron sus consecuencias en julio. Los rescates y salvamentos se incrementaron un 23%, en comparación con el mismo mes de 2018. Este año los socorristas llevaron a cabo 205 operaciones, frente a las 166 del año pasado, según revelan los datos facilitados. Pese a la tranquilidad de sus aguas, fue en el Mar Menor donde más crecieron estas situaciones de peligro.

En total, los socorristas llevaron a cabo más de 22.500 actuaciones en julio, por lo que cada día atendieron, de media, a más de 725 bañistas. La mayoría de las intervenciones (9.384) estuvieron dedicadas a resolver consultas, a colaborar en la búsqueda de personas perdidas y a proporcionar servicios sociales. También destacan las tareas de prevención, que se dirigen tanto a conductores de embarcaciones privadas como a bañistas. «Todo lo que trabajas en prevención te lo ahorras en intervención», aseguran los jefes de los servicios de salvamento de la Región.

Cartagena, con sus más de cien kilómetros de playas y 26 puestos de salvamento, es el municipio con más actuaciones. Sus ochenta socorristas realizaron más de 11.500 intervenciones en los 31 días del pasado mes. San Javier ocupa la segunda posición, con 4.182 actuaciones; seguido de las 3.060 de Los Alcázares. En Lorca es donde menos trabajo tuvieron los vigilantes, con 73 incidencias.

Las curas de heridas y las reacciones alérgicas también se cuentan por cientos. Concretamente, en julio hubo 1.559 heridos, un 10% menos que en el mismo periodo de 2018. Las personas que tuvieron que ser atendidas por reacciones alérgicas fueron 2.940, la mayoría de ellas en Cartagena.

Unas peores condiciones para la proliferación de celentéreos

Las poblaciones de celentéreos del Mar Menor, sobre todo medusas, no se han reproducido este año, por lo que la presencia de ejemplares es muy inferior a la de 2018. Esto provoca el descenso de picaduras en las playas. Así lo asegura el jefe del Servicio de Pesca y Acuicultura de la Comunidad, Emilio María Dolores, quien explicó a 'La Verdad' que este hecho «se debe a dos posibles causas: a la falta de nutrientes o a la no coincidencia de las temperaturas adecuadas con la luz necesaria».

En el Mar Menor habitan dos especies de celentéreos: la 'Cotylorhiza tuberculata' (conocida como 'huevo frito') y la 'Rhizostoma pulmo' (la blanca con el borde lila, que sí pica). «Este año solo hay ejemplares adultos de las blancas, que han entrado desde el Mediterráneo», afirma.