«Salí a buscar a los agresores y mi hija me dijo quién era uno de ellos»

El padre de una de las dos menores violadas en Mazarrón confirma que él mismo retuvo a uno de los sospechosos

JORGE GARCÍA BADÍA , JUAN RUIZ PALACIOS y Murcia

Con cuatro puntos de sutura en la cabeza acudió a prestar declaración ayer al puesto de la Guardia Civil, en Mazarrón, el padre de una de las dos menores que presuntamente sufrieron un delito de agresión sexual, durante la pasada noche de San Juan. «Hice una llamada al 112, sobre las 2.30 horas de la madrugada, para alertar de una agresión sexual sufrida por mi hija y su amiga», relató. El cabeza de familia acudió ayer a declarar en calidad de investigado tras haber sido denunciado de un supuesto delito de lesiones por uno de los dos jóvenes detenidos por la presunta violación.

Este hombre explicó a los agentes que el corte de seis centímetros que presentaba en el cráneo lo sufrió mientras trataba de retener a uno de los sospechosos en la playa mazarronera de Bahía. «Salí en busca de los agresores con mi hija y en la playa ella me indicó quién era uno de ellos». Durante su declaración admitió a la Benemérita que se produjo una pelea entre él y el sospechoso.

«Intenté retenerlo y hubo un forcejeo, con intercambio de golpes». Los dos cayeron al suelo y en ese momento, según su relato, «uno de los amigos del chico me agredió con un palo en la cabeza». Para demostrarlo aportó el informe del servicio de Urgencias. «Pese a las lesiones sufridas pude retener a uno de los jóvenes».

Nada más llegar a la playa la Guardia Civil, el resto de amigos de este menor de edad huyeron a la carrera. Las diligencias del Instituto Armado concluyeron con los arrestos de dos chicos, de 17 y 16 años. Uno de ellos es el que fue retenido por el cabeza de familia. Este adolescente se recupera de sus lesiones en el hospital y ha denunciado a este padre de familia y a las madres de ambas menores que supuestamente sufrieron la agresión sexual.

-¿Golpeó a alguno de los jóvenes con una barra de hierro?

-No. En ningún momento saqué ningún objeto contundente.

La Benemérita ya ha trasladado sus diligencias al juzgado de Menores y el relato de las víctimas es idéntico. Dos hermanas, de 17 y 13 años, junto a una amiga, de 14, acudieron a la playa a ver las hogueras. Las chicas de 17 y 14 relataron que se bebieron una botella de vodka azul y, poco antes de la una de la madrugada, se les acercaron unos chicos y les empezaron a preguntar por el perro de una de ellas. «Dos de ellos lideraban a los demás». De hecho, uno de ellos es el principal sospechoso.

¿Sin identificar?

Esta pandilla de amigos, de 4 a 7, se las llevó a un callejón y ahí comenzó presuntamente la agresión. «Uno de los varones, de 13 o 14 años, se puso a apretar a mi hermana pequeña, contra una pared, diciendo que se la iba a follar». La más pequeña del grupo, de 13 años, tras ser besada en contra de su voluntad, logró alejarse y más tarde aseguró a la Benemérita que «vi cómo las ponían de rodillas y las cogían del pelo para introducirle el pene en la boca».

Su hermana y su amiga corroboraron que dos de los chicos se bajaron el bañador y les mostraron el pene para que les hicieran una felación. En el callejón empezó a arremolinarse gente y los presuntos violadores «se cambiaron el puesto entre ellos». Cuando concluyó la agresión, las adolescentes se marcharon de Bahía. «La gente que estaba allí se puso a seguirnos y a decirnos guarras». Tal situación acabó cuando localizaron a la madre de una de las menores. La Guardia Civil tiene en su poder una camiseta con semen, que analizará para ver si coincide con uno de los detenidos o si pertenece a otro agresor sin identificar.

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