Las lluvias apenas alimentan la cabecera del Tajo, que baja al nivel de trasvases opcionales

El embalse de Buendía, en una imagen de archivo./Ana Pérez Herrera
El embalse de Buendía, en una imagen de archivo. / Ana Pérez Herrera

Entrepeñas y Buendía solo han ganado 11 hectómetros; a partir de mayo la decisión de enviar agua para el regadío está en manos de la ministra

Manuel Buitrago
MANUEL BUITRAGO

Los embalses de la cabecera del Tajo se han instalado otra vez en el Nivel 3 en aplicación de las reglas de explotación, que obligan a retener mayores reservas de agua en Entrepeñas y Buendía entre los meses de mayo y septiembre. Unido a esto, las lluvias de los últimos días han aumentado las aportaciones a ambos embalses de una forma discreta, ya que solo han ganado 11,3 hectómetros en una semana, según informó ayer el Ministerio para la Transición Ecológica.

El 'escalón' de mayores reservas de mayo obliga a superar los 645 hectómetros para que se puedan seguir trasvasando a la cuenca del Segura 38 hectómetros por mes, como ha sucedido entre los meses de diciembre y abril. La semana que viene, y salvo que caiga un diluvio, las transferencias se reducirán casi a la mitad, con la posibilidad de que sean aún más bajas porque la decisión dependerá de la ministra Teresa Ribera. La ley no actúa automáticamente en este nivel de reservas.

Los regantes del Trasvase tienen asumido que a partir de mayo recibirán menos agua del Tajo, toda vez que los informes del Cedex advertían de esta situación. Este organismo ministerial pronostica incluso que, con la actual tendencia, el acueducto se volverá a cerrar en octubre.

El Sistema Entrepeñas-Buendía almacenaba ayer 602 hectómetros, lejos de los 645 necesarios para mantener el régimen de trasvases de los últimos cinco meses. Los embalses peninsulares han aumentado sus reservas en 390 hectómetros gracias a las lluvias, que no se han prodigado mucho en el alto Tajo. Esta cuenca está el 52,2% de su capacidad total, con 5.772 hectómetros almacenados.

Los pantanos de la cuenca del Segura cuentan con unas reservas de 363 hectómetros, 18 más que la semana pasada, según datos del Ministerio. La CHS eleva las aportaciones hasta los 21,4 hectómetros. La demarcación está al 31,8% y dispone de 44 hectómetros más que en la misma fecha de año anterior, y 258 menos que la media que suele almacenar en esta época del año. A nivel nacional, la reserva hidráulica se sitúa en el 58,4 por ciento de la capacidad total, por lo que los embalses guardan 32.779 hectómetros.

Regar con desaladoras

El consejero de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural de Castilla-La Mancha, Francisco Martínez Arroyo, dejó entrever ayer que su Comunidad será solidaria para que se siga trasvasando agua destinada al consumo humano del Levante, pero no para el regadío. A su juicio, «hay condiciones para que el agua para riego en el Levante venga ya de las desaladoras», en referencia al incremento de la capacidad de producción de las instalaciones de Torrevieja, que podrán alcanzar los 80 hectómetros anuales. A su juicio, esta planta aportará «un mayor volumen de agua que el propio trasvase» para los próximos meses, informa Europa Press.

El consejero Arroyo añadió que su región es solidaria para el consumo humano, pero para el regadío el agua tiene que venir de las desaladoras. Se congratuló de que a los agricultores del Levante se les haya garantizado agua por esta vía. «Castilla-La Mancha es la más solidaria de España en esta materia, lo hemos sido siempre y queremos seguir siéndolo», apostilló.

El Talave transfiere agua al Cenajo para evitar las crecidas

Una avería en la canalización que conecta el pantano del Talave con el Cenajo hace que el agua discurra a cielo abierto por la rambla del Algarrobo, según indicó ayer la Confederación Hidrográfica del Segura. Este sistema se está empleando últimamente para transferir caudales entre ambos embalses. La operación de estos días se realiza con el propósito de prevenir inundaciones en esta zona alta de la cuenca como consecuencia de las abundantes lluvias, añadieron fuentes del organismo de cuenca.

Los dos pantanos están unidos por el túnel que se construyó en el año 2008 para aprovechar la mayor capacidad de almacenamiento del Cenajo para el agua procedente del Tajo. Los obstáculos y exigencias del Gobierno de Castilla-La Mancha y del entonces alcalde de Hellín hicieron que se limitara la capacidad de transporte del túnel reduciendo la entrada de agua, a lo cual se doblegó el Ministerio de Medio Ambiente, de tal forma que esta costosa infraestructura ha quedado infrautilizada por las imposiciones políticas de aquella época, que pusieron un 'tapón' en el Talave.

A la salida del túnel se construyó una tubería adicional para depositar el agua directamente en el Cenajo, sin que pasara por la rambla, evitando así las pérdidas y filtraciones, aunque no se consideran elevadas.

Desde finales de diciembre se está desaguando a través del túnel y la rambla, a razón de unos 6,5 metros cúbicos por segundo en los periodos en lo que se trasvasa desde el Tajo. El pantano del Talave también está conectado con el de Camarillas a través del cauce del río Mundo. La capacidad de almacenamiento del Cenajo, sin embargo, es doce veces superior.