El morado más esperado del año

Un grupo de asistentes a la Gran Cabalgata del Vino, celebrada este sábado, bañados en esta bebida./Edu Botella / AGM
Un grupo de asistentes a la Gran Cabalgata del Vino, celebrada este sábado, bañados en esta bebida. / Edu Botella / AGM

La Cabalgata del Vino de Jumilla vuelve a congregar a varios miles de visitantes por las calles de la localidad

GUSTAVO LÓPEZJumilla

El color que acabó tiñendo este sábado todas las camisas y camisetas era el más esperado del año. Miles de personas disfrutaron, un año más, de la Gran Cabalgata del Vino, el colofón de color morado de la Fiesta de la Vendimia, que este año alcanzó su 48 edición y, como siempre, fue el acto que más público congregó de cuantos se celebran en la Feria de esta ciudad. Esta vez volvieron a reunirse en las calles de Jumilla varias decenas de miles de personas -la organización estima unas 100.000- llegadas no solo de las ciudades limítrofes, sino también de numerosas provincias españolas y también del extranjero. También muchos foráneos afincados en nuestro país que tienen en la Gran Cabalgata de Jumilla una cita ineludible desde que la probaron por primera vez. Desde que experimentaron la felicidad de una ducha de vino. Imposible no salir calado y morado hasta las trancas.

Este era el sino de miles de visitantes que se acercaron a la ciudad del vino para vivir 'in situ' una de las fiestas más peculiares de la Región de Murcia, declarada de Interés Turístico Regional, pero que busca el Interés Nacional aunque ya sea internacional. O, si no, que se lo pregunten a los muchos franceses, italianos, ingleses y hasta americanos llegados desde el otro lado del charco para disfrutar del baño en vino. Una celebración que, año tras año, atrae no solo a quienes ya la conocen, sino a todas aquellas personas que han oído hablar de ella y necesitan vivir la experiencia enoturística de remojarse con el líquido más preciado para los jumillanos.

Todos llenaron las calles del centro de la ciudad, por donde discurre el recorrido y donde más de tres mil peñeros repartieron, y no precisamente en vasitos para beber, más de 80.000 litros de vino que tiñeron a la ciudad y a los turistas con el característico color morado. A lo largo de todo el itinerario, que partió desde la avenida de Reyes Católicos y que discurrió por avenida de Murcia, Cánovas del Castillo y calle Valencia, fueron pasando las 23 carrozas que participaron en esta edición de la cabalgata, de un total de 26 peñas federadas, según confirmó el presidente de la Federación de Peñas de la Fiesta de la Vendimia, Guillermo González Simón. Todas las carrozas estaban convenientemente cargadas con enormes bidones que contenían miles de litros de vino con los que 'regar' a los visitantes.

González Simón destacó el creciente número de peñas que se inscriben en la Cabalgata, lo que da una visión de que es una «fiesta viva que sigue creciendo y eso nos hace llevar el nombre de Jumilla a lo más alto». Con todos estos mimbres, el presidente de la Federación confirmó que siguen trabajando en el expediente para que la Fiesta de la Vendimia sea declarada de Interés Turístico Nacional, «un anhelo que tenemos todos y para lo que pido la implicación máxima con el fin de hacer justicia en algo que todos reconocen, pero de lo que solo nos falta la parte oficial».

A las (otras) duchas

Los Culebras, los Borrachos, la Uvica, el Albal, El Mosto, La Bodeguica, pasando por la Brocá, Horica del Cigarrico, las Cepas, el Mantecao, Pirusas, Alborga, el Zagalejo, Soyaos, Hijos de las Cepas, Ribazo, Casco Antiguo, la Unión de Campesinos y Ganaderos, el Salicornio, Disertores del Arao, la Uvica Monastrell Cepica y el Majuelico. Todas las peñas triplicaron el número de miembros inscritos durante estos días, gracias principalmente a amigos y visitantes que desean participar de lleno y vivir en primera persona de la sensación ducharse literalmente en el vino de Jumilla, procedente de la autóctona monastrell, de grano pequeño y henchido pero única en el mundo entero y aprecida por sus singulares catacterísticas. Al finalizar el recorrido, muchos de los peñistas se decantaron por utilizar el servicio de duchas (de agua) que el Ayuntamiento, a través de la Concejalía de Servicios, dispuso en el Mercado de Abastos. Mientras unos se afanaban en sacarse el morado y el olor a vino, los trabajadores del servicio municipal de limpieza se esmeraban en dejarlo todo como los chorros del oro. Como si no hubiera pasado nada, pero con el característico olor a vino que aún perdurará unos días.

Igualmente, un dispositivo de seguridad compuesto por más de un centenar de efectivos estuvo velando a lo largo de todo el recorrido para evitar incidencias y solventarlas de manera rápida y eficaz en el caso de que sucediesen. Dejando de lado alguna intoxicación etílica derivada de un festival vinícola de esta envergadura, la cabalgata finalizó sin que hubiera que lamentar ningún incidente de gravedad exceptuando alguna torcedura, cortes leves y accidentes menores. El concejal de Seguridad Ciudadana y de Festejos, José Antonio Jiménez Hammond, agradeció el trabajo de todos los operarios municipales durante todos estos días, así como el esfuerzo de la Concejalía de Servicios, que es la encargada de que todo esté preparado para que Jumilla pueda teñirse de morado y de alegría... cada año.

Premios

Por otro lado, la Federación de Peñas ya procedió a dar a conocer los premiados de este año en las carrozas de la Cabalgata Infantil que se celebró al pasado domingo, y también los de la Cabalgata Tradicional que tuvo lugar el miércoles pasado. En el desfile dedicado a los más pequeños, la peña la Barrica se llevó el premio de honor con la representación de Mary Poppins. El primer premio fue para los Soyaos, que ofrecieron una particular visión de 'Érase una vez el cuerpo humano'. El segundo premio fue para la película 'Brave' que recreó la peña Los Hijos de las Cepas. El tercer premio fue a parar a la Peña la Brocá y su representación de 'Aladín'. En cuanto a la Cabalgata Tradicional, el puesto de honor fue para la Unión de Campesinos y Ganaderos, que presentó una impresionante maqueta del tren Chicharra. El primer premio correspondió al porrón realizado con sarmientos de la peña El Majuelico. Igualmente, el segundo premio fue para la peña La Bodeguica, y el tercero fue a parar a la peña El Albal.