La madre de la alumna que no puede ir a la escuela con velo: «Mi hija solo quería ir al colegio a estudiar»

Samira El Younesy abraza a su hija, ayer. / L. T.
Samira El Younesy abraza a su hija, ayer. / L. T.

Samira El Younesy afirma que solo busca que «no le pase a otra niña»

LOLA TOMÁS

Samira El Younesy, madre de la estudiante a la que el colegio concertado Cruz de Piedra, en Jumilla, impidió que accediera a clase con un velo, dejó claro ayer a 'La Verdad' que «mi hija ha llorado y sufrido mucho, ya que ella solo quería ir al colegio a estudiar». Así lo explicó tras relatar los hechos que han generado la polémica. Por ello, justificó que con la denuncia pretende «que esto no le vuelva a pasar a otra niña»

Y es que tras una primera reunión mantenida con la dirección del centro y los servicios jurídicos de la coordinadora, la progenitora explicó que «al no haber parte de expulsión, la niña volvió al centro, pero la llevaban a la biblioteca con una maestra, a modo de castigo, por no cumplir con las normas, y le ponían muchos deberes y exámenes de materias que no había dado».

Por ello, en el último encuentro con un inspector, tras ponerle al día de lo que estaba sucediendo en el centro con su hija, este le dijo que «él venía para ayudarla a que tuviese plaza en otro centro». De hecho, cursa ya sus estudios de 2º de la ESO en el IES Arzobispo Lozano.

El colegio concertado aclara que «cualquier familia, al matricular a sus hijos, debe informarse de las normas»

La cooperativa de enseñanza del colegio Cruz de Piedra, junto a la Asociación de Madres y Padres de Alumnos y el claustro de profesores, salieron ayer al paso de las acusaciones vertidas por las organizaciones Convivir sin Racismo y la Federación de Asociaciones Africanas de Murcia, con el respaldo de la Coordinadora de ONG para el Desarrollo de la Región, acerca de la denuncia a la dirección del centro, por la que se impide a una niña la posibilidad de usar el pañuelo islámico en sus instalaciones.

En un comunicado, el colegio señala que la dirección «tiene la obligación de hacer cumplir las normas de convivencia y que la omisión de esas obligaciones podría incurrir en responsabilidad administrativa, o incluso penal, por ignorar su existencia».

Plan de convivencia

La norma a la que hace alusión el colegio forma parte del plan de convivencia del centro, incluido en la programación general anual desde el año 2013, y desde entonces, sostiene, «ha sido aprobada y refrendada por los órganos colegiados del centro, es decir, el claustro y el consejo escolar, donde están representados todos los sectores de la comunidad educativa, elegidos por votación». Y matiza que todas esas normas «son conocidas por todos sus miembros, por lo que cualquier familia, al matricular a sus hijos, debe informarse para elegir el centro educativo». El colegio se ampara en que, al tratarse de una menor, «consideramos que lo más conveniente es no hacer declaraciones al respecto, ni entrar en más detalles».

La Consejería de Educación aclara que «la niña ha estado desde el principio asistiendo con regularidad a las clases en el centro educativo, con velo», y ha intentado «mediar a través de varias reuniones para adoptar la solución más adecuada, tanto para el centro como para la familia». También señala que ha habido reuniones con la Concejalía de Educación, con la dirección del colegio y con las asociaciones implicadas, y que, finalmente, la familia formuló una solicitud para su hija en otro centro de secundaria de la localidad, de manera que «la Comisión Permanente le asignó un puesto escolar en el instituto Arzobispo Lozano, al cual la niña asiste con normalidad».

Según la madre de la menor, la Concejalía le manifestó que ellos no podían hacer nada al ser una norma del colegio y señala, igualmente, que solicitó una cita con la alcaldesa, que su secretaria no le dio.

El diputado de Podemos en la Asamblea Regional Andrés Pedreño pide a la Consejería de Educación que «tome cartas en el asunto del colegio de Jumilla que ha discriminado a una alumna con 'hiyab' (velo)», y explicó que el pañuelo «forma parte del ejercicio de los derechos fundamentales recogidos en la Constitución», de manera que le pide a la consejera Adela Martínez-Cachá que «garantice que en el colegio concertado Cruz de Piedra se respete a esta niña por el principio de no discriminación en la educación, ya que no es admisible que los colegios concertados tengan en sus reglamentos internos estas discriminaciones por motivos religiosos».

La secretaria de Derechos Sociales de Podemos, María Marín, recordó que el artículo 16 de la Constitución dice, expresamente, que debe garantizarse la «libertad ideológica, religiosa y de culto. Esto debe posibilitar que haya libertad a la hora de manifestar y expresar libremente creencias e ideologías. Sin olvidar que el derecho a la propia imagen, del artículo 18, permite a los individuos la libre conformación de su aspecto físico».

 

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