Los tres consejeros del PP dejarán sus escaños para centrarse en el Gobierno regional

Cristina Sánchez López, Javier Celdrán y Antonio Luengo. /
Cristina Sánchez López, Javier Celdrán y Antonio Luengo.

Les sustituirán en la Cámara la exalcaldesa de Totana Isabel María Sánchez, la mazarronera Inmaculada Lardín y Juan Antonio Mata si renuncia a su concejalía en Alcantarilla

Julián Mollejo
JULIÁN MOLLEJO

Como no podía ser de otra forma en un partido de sólidas raíces conservadoras, en el PP se ha impuesto la tradición. Los tres consejeros del Gobierno regional que también ocupan escaño en el Parlamento autónomo dejarán sus asientos en la Asamblea para centrarse en sus quehaceres ejecutivos. La decisión está tomada y su primera consecuencia será un reajuste en las filas del Grupo Parlamentario Popular.

El presidente de la Comunidad y máximo responsable regional del PP, Fernando López Miras, se ha tomado su tiempo para adoptar una decisión desde que a mediados de junio se constituyó la Asamblea. Primero por el retraso de su investidura, que no fue efectiva hasta finales de julio, y luego por los ajustes que quiso hacer en varias instituciones para tratar de buscar ocupaciones a excargos populares que quedaron sin ellas tras los discretos resultados del partido en los últimos procesos electorales. Al final, ha optado por seguir con la práctica que impuso Ramón Luis Valcárcel al inicio del prolongado periodo de gobierno azul en la Comunidad Autónoma: que los diputados regionales que pasen a formar parte del Consejo de Gobierno se dediquen en exclusiva a esta tarea, renuncien al escaño y que corra la lista para cubrir sus vacantes en la Cámara.

En esta ocasión, los afectados serán la consejera de Turismo, Juventud y Deportes, María Cristina Sánchez López, que figuraba de número dos en la candidatura del PP el 26 de mayo; el titular de Presidencia y Hacienda, Javier Celdrán, que iba en el puesto seis, y el responsable de Agua, Agricultura, Ganadería, Pesca y Medio Ambiente, Antonio Luengo, el nueve de la lista.

La dirección nacional de Ciudadanos permitirá, «de momento», que sus dos consejeras en el Ejecutivo que también son parlamentarias compatibilicen ambos cargos

Tres que salen de la Asamblea y tres que deben entrar. El PP obtuvo en las pasadas elecciones autonómicas de mayo 16 escaños, por lo que los que deberían ocupar los asientos que quedarán libres en la bancada popular serían los candidatos que aparecían en los puestos 17, 18 y 19 de la candidatura: Isabel María Sánchez Ruiz, que fue alcaldesa de Totana entre 2011 y 2015; Francisco José Espejo García, exconcejal en Cartagena, y Juan Antonio Mata Tamboleo, miembro de la corporación local de Alcantarilla.

Sin embargo, en uno de estos tres se dan circunstancias que también impiden su llegada a la Asamblea. Francisco José Espejo fue nombrado a principios de septiembre director general de Agricultura, cargo que es incompatible con el de diputado. Además, Juan Antonio Mata forma parte del gobierno municipal de Alcantarilla, en el que es responsable del área de Desarrollo de la Ciudad y Patrimonio Histórico. La ley permite que sea concejal y diputado, pero no sería muy coherente que López Miras exigiera a sus consejeros dedicarse en exclusiva a sus cargos en el Gobierno y dejar su escaño y, en cambio, permita a este edil compatibilizar su desempeño municipal con el de parlamentario regional. De modo que lo más probable es que Mata deba elegir entre seguir en el Consistorio de Alcantarilla o bien trasladarse al hemiciclo de Cartagena.

Así pues, al no poder entrar Francisco José Espejo en la Asamblea la lista del PP seguirá corriendo y será la número 20, la mazarronera María Inmaculada Lardín Verdú, quien entrará en su lugar. Y si Mata decide seguir junto a su alcalde, Joaquín Buendía, sería el candidato 21 de la lista, el yeclano Alfredo Javier Ruiz Azorín, quien tendría el honor de jurar su cargo como diputado regional.

La razón de que López Miras haya optado por que sus consejeros no acumulen cargos no es solo que considera necesario que presten toda su atención a la gestión de sus departamentos, dada la legislatura compleja que les aguarda, con un Gobierno de coalición y un PSOE en recuperación. También lo cree justificado por el hecho de que el Grupo Parlamentario Popular es el menos numeroso en 24 años, por lo que necesitará que todos sus componentes no se distraigan de sus tareas en el legislativo.

Con la salida de Celdrán del legislativo, la mano derecha de López Miras en el Gobierno queda descartado de la línea sucesoria presidencial durante la legislatura, al tiempo que se refuerza la posición de Joaquín Segado, portavoz popular en el Parlamento, ya que si por cualquier circunstancia extraordinaria el jefe del Ejecutivo tuviera que dimitir, solo podría reemplazarle un diputado. El riesgo es improbable, pero existe, como se vio en la pasada legislatura con la dimisión de Pedro Antonio Sánchez y su sustitución por López Miras.

¿Qué pasa con Ciudadanos?

La próxima entrega de sus actas de diputados de los tres consejeros populares pone automáticamente el foco en las dos consejeras de Ciudadanos que también ocupan escaño: la vicepresidenta y titular de Mujer, Igualdad, LGTBI, Familias y Política Social, Isabel Franco, y la responsable de Empresa, Industria y Portavocía, Ana Martínez Vidal.

La dirección nacional de la formación naranja no tiene el mismo criterio que el PP murciano y ha transmitido a estas dos consejeras que, «de momento», sigan en la Asamblea, según ha explicado a 'La Verdad' Martínez Vidal.

Curiosamente, el partido que permite esta acumulación de cargos es el que lo prohíbe en sus estatutos, salvo dispensa del Consejo General. Aunque resulte chocante, Albert Rivera no puede hacer en la Región algo que ha consentido en Andalucía, donde se le ha permitido al vicepresidente del Ejecutivo, Juan Antonio Marín, y a dos consejeros seguir en el Gobierno y en el Parlamento.