«Ahora mismo, la gente está asustada; invertir no está en la cabeza de nadie»

Lola Cánovas, presidenta de la Asociación de Comerciantes de Alcantarilla, en su establecimiento Ferretería Básica, ayer. / Guillermo carrión / AGM
Lola Cánovas, presidenta de la Asociación de Comerciantes de Alcantarilla, en su establecimiento Ferretería Básica, ayer. / Guillermo carrión / AGM

Lola Cánovas, presidenta de los comerciantes de Alcantarilla, advierte de que «nos mantenemos, pero sin meternos donde no se puede»

Zenón Guillén
ZENÓN GUILLÉN

Lola Cánovas, 40 años, casada y madre de una niña de 11 años, regenta su negocio Ferretería Básica, en Alcantarilla, desde hace una década. A su vez es la presidenta de la asociación local de comerciantes, que agrupa a los propietarios de unos 125 establecimientos de todos los sectores de actividad, incluida la hostelería. Detrás del mostrador atiende con la misma profesionalidad de siempre a sus clientes, mientras reconoce a 'La Verdad' que «ahora mismo, la gente está asustada, e invertir no está en la cabeza de nadie».

«Muchas veces se abren establecimientos y se cierran al mismo ritmo porque no se cumplen las expectativas de ventas», añade, aunque subraya que «desde la asociación intentamos ayudar al comercio del pueblo, para lo que hacemos campañas promocionales y eventos en la calle, con la subvención del Ayuntamiento, al igual que actividades de formación y una central de compras», insiste Lola, quien hace hincapié en que «nos mantenemos, pero sin meternos donde no se puede».

«Alcantarilla es un municipio grande y siempre ha atraído a gente de las poblaciones de alrededor, aunque también es difícil competir con los centros comerciales por sus horarios de apertura, lo que nos hace daño», puntualiza.

«Un sacrificio»

En su caso, atiende sola la tienda desde hace un año, ya que su marido, Pedro, que estaba con ella en el día a día, acabó incorporándose como trabajador mecánico en una empresa. «Todo el mundo sabe el tiempo que hay que dedicarle a un negocio propio, requiere un sacrificio», apunta la representante de los comerciantes alcantarilleros.

Tampoco se puede obviar la competencia cada vez mayor que supone internet. «Tenemos asociados de textil que nos han dicho que hay personas que vienen a probarse la ropa que, sin embargo, luego compran a través de las webs de las propias firmas proveedoras», lamenta.

Para Lola, «nuestra apuesta de futuro debe estar en el valor de la proximidad, en el trato cercano al cliente, que valora nuestra atención y consejos». En el caso de su ferretería, donde ha apostado por ampliar el abanico de productos (menaje, fontanería, cerrajería, electricidad) «tengo la competencia directa de los 'chinos', con productos más baratos, por eso trato de diferenciarme con productos de mayor calidad, con marcas nacionales y europeas; y eso es algo que al final reconocen y buscan los clientes», concluye