Educación y Salud valorarán exigir la vacunación obligatoria en guarderías de la Región de Murcia

Unos niños en una guardería de Murcia en una foto de archivo./Martínez Bueso
Unos niños en una guardería de Murcia en una foto de archivo. / Martínez Bueso

La Federación de Asociaciones de Padres de Alumnos se opone a que se extienda a los colegios porque cree que puede vulnerar derechos

Fuensanta Carreres
FUENSANTA CARRERES

La opción de vacunar -o de no hacerlo- a los menores en España depende de la voluntad de sus padres. Las autoridades sanitarias recomiendan llevar en regla y al día la cartilla de vacunaciones, pero algunas familias deciden no inmunizar a sus hijos, y de hecho, están en su derecho porque no es obligatorio. A pesar de la elevada tasa de cobertura en la Región de Murcia y en España, el movimiento antivacunas ha cogido cierto auge en los últimos años, lo que ha llevado a varias comunidades autónomas -de momento, Galicia, Castilla y León y Extremadura- a exigir la inmunización obligatoria en las guarderías y escuelas infantiles.

Una medida taxativa que en la Región no se había planteado hasta la fecha, pero que un grupo de la Comisión de directores de Primaria, la Consejería de Salud y la de Educación abordarán en las próximas semanas. Lo harán, insisten en ambos departamentos, partiendo de la premisa de que «ni en la Región ni en España hay un problema de salud pública, ya que las coberturas no han bajado y están en porcentajes muy elevados», insisten en Salud Pública.

La cuestión se abordará en cualquier caso después del proceso de matriculación que está en marcha para el curso próximo, y en el que no se exige ni en las escuelas infantiles de la Región, ni en los centros públicos de primer ciclo de Educación Infantil, aportar la cartilla de vacunación como requisito para formalizar la matriculación de los alumnos admitidos, como tampoco se ha exigido en los procesos anteriores en las últimas décadas. «La Consejería valorará, para los sucesivos procesos de escolarización, la posibilidad de que las familias, además de la pertinente documentación necesaria para la solicitud de prescripción, para formalizar la matrícula de los alumnos deban presentar también el carné de vacunación de los alumnos», explicaron fuentes de Educación. Insistieron en que, en cualquier caso, el requisito se plantearía para el curso siguiente.

Entienden que en la Región no hay un problema real ni acuciante, y lo estudiarán para el curso 2019-2020

Tanto en la Consejería de Educación como en la de Salud tienen claro que la exigencia no respondería a un problema real ni acuciante, y que solo se valora por si llegara a considerarse pertinente. Así ha ocurrido en las comunidades de Galicia, Castilla y León y Extremadura, donde la presentación de la cartilla de vacunación en regla es ya un requisito imprescindible para matricular a un hijo en la escuela infantil.

De salir adelante, la vacunación obligatoria se toparía en Murcia con la oposición de la Federación de Asociaciones de Padres de Alumnos de la Región (FAPA), que considera que el requisito, si se plantea como preceptivo, puede atentar contra el derecho a la educación de los menores. «Si la vacunación no es obligatoria, no puede plantearse como tal, ni como condición para disfrutar de un derecho reconocido», insistió Francisca López, presidenta de FAPA.

Tres ejemplos

Galicia se ha convertido en la tercera comunidad autónoma de España que exige que los niños estén vacunados para poder entrar en sus escuelas infantiles públicas. En Castilla y León y Extremadura ese requisito está vigente desde 2012. Otras autonomías, como la Comunidad Valenciana, han optado por una postura intermedia, y las escuelas infantiles públicas se limitan a preguntar a las familias si los niños están vacunados, pero solo a título informativo.

La polémica y el debate sobre la vacunación obligatoria han saltado de nuevo después de que Italia haya decidido, tras meses de debate, que los niños que no estén al día con el programa de vacunación obligatorio no podrán acudir al colegio. La medida afecta a todos los niños y entre las vacunas obligatorias estarán las de la varicela, la polio, el sarampión, las paperas y la rubéola. Tampoco en Italia los niños mayores de seis años pueden ser excluidos del colegio por las leyes de educación italianas. En el caso de los menores de seis años, sí pueden vetarles la entrada tanto en la escuela primaria como en guarderías y jardines de infancia, por lo que tendrán que quedarse en casa si no están vacunados. En otros países, y como forma de promover sin forzar, como en Australia, se incentiva la vacunación 'premiando' a las familias que cumplen puntualmente con el calendario de inyecciones con rebajas fiscales.

La cobertura supera la media nacional, por encima del 95%

La cobertura de vacunación entre los menores murcianos es más que aceptable para el director general de Salud Pública, José Carlos Vicente López, quien reivindica que a pesar de las buenas cifras, por encima de los objetivos recomendados y de la media nacional, «hay que seguir trabajando en concienciación para no bajar la guardia». Los movimientos antivacunales no llegan a ser preocupantes en Murcia, donde la inmunización en menores de un año frente al tétanos, la difteria, tosferina, hepatitis B, hemófilus influenzae tipo b, polio y meningococo C, alcanza unas coberturas superiores al 95%. En cuanto a las dosis de recuerdo, los datos muestran una evolución ascendente en los últimos años, con medias también superiores a ese 95%. Las coberturas del tercer recuerdo, a los seis años, de tétanos, difteria y tosferina son algo menores.

Una de las claves de esa tasa de cobertura positiva radica, según el director de Salud Pública, en el modelo asistencial de seguimiento del embarazo en atención primaria en la Región, «muy efectivo. Las madres entran en el sistema desde el principio y ya no salen; confían en él porque el seguimiento ha sido óptimo y siguen con el calendario de vacunación», reivindica Vicente, quien, con todo, recuerda que no hay que mermar esfuerzos ni rebajar la intensidad del esfuerzo de promoción y concienciación.

Con todo, los movimientos antivacunales siguen representando, a juicio de Salud Pública, una seria amenaza para la salud de todos, especialmente en casos como el del sarampión, porque es una enfermedad muy contagiosa, cuatro veces mayor que la gripe.