Una Liga... ¿de cuántos?

Nuno Espirito Santo, técnico del Valencia. /
Nuno Espirito Santo, técnico del Valencia.

Hay que remontarse hasta el liderato de Osasuna hace nueve temporadas, cuando dimitió Florentino Pérez, para ver cinco equipos en un pañuelo al llegar al primer cuarto del torneo

IGNACIO TYLKOMadrid

A pesar de que algunos técnicos como el Cholo Simeone apelan a la cautela y advierten de que no se deben extraer conclusiones al menos hasta febrero próximo, cuando la Copa del Rey y el regreso de las competiciones europeas, tras un pequeño parón invernal, pasen factura física a los equipos con plantillas más cortas, este torneo de la regularidad está mucho más animado de momento por su parte alta de lo que se preveía. Desde hace nada menos que nueve temporadas no se llegaba a la novena jornada, prácticamente el primer cuarto de la Liga, con cinco equipos en un pañuelo, ya que sólo dos puntos separan al Barcelona, líder a pesar de su derrota en el clásico, del Atlético, quinto en la tabla clasificatoria.

Hay que remontarse al curso 2005-2006, de lo más extraño, por cierto, para ver algo similar. Si ahora los culés y el Sevilla con líderes con 22 puntos, el Real Madrid es tercero con 21 y el Valencia y el vigente campeón les siguen con 20, entonces era impensable imaginar que cuatro modestos estarían entre los mejores. A estas alturas marchaba como líder Osasuna, conducido desde el banquillo por el mexicano Javier Aguirre. Los rojillos sumaban 18 puntos, uno más que el Getafe de Bernd Schuster y dos por encima del Barça de Frank Rijkaard, el Celta de Fernando Vázquez y la Real Sociedad de José María Amorrortu, aunque a lo largo de una temporada decreciente por el banquillo guipuzcoano también desfilaron los técnicos Gonzalo Arkonada y José Mari Bakero.

Aquella campaña resultó un martirio para el Real Madrid, que tras nueve jornadas era sexto y acabó segundo con 70 puntos, a nada menos que 12 del Barça campeón, con el camerunés Samuel Etoo como Pichichi y Víctor Valdés como Zamora. Fue el ejercicio que inició Vanderlei Luxemburgo como entrenador merengue y cerró Juan Ramón López López Caro. Y el de la dimisión en febrero de 2006 de Florentino Pérez, que se convirtió en el primer presidente que renunciaba en la historia del club blanco.

Cambios sustanciales

Si se compara esta temporada con la pasada, hay cambios sustanciales en la zona de privilegio. Hace justo un año, el Barça y el Atlético compartían el liderato pero sólo se habían dejado dos puntos cada uno de 27 posibles. Ahora, los culés ya han perdido los tres del clásico del pasado sábado en el Santiago Bernabéu y dos de su empate en Málaga. Y los colchoneros no sumaron en Valencia, tropezaron al empatar en el Calderón con el Celta y sólo igualaron ante el Rayo en el duelo en el que abrieron la Liga en Vallecas. Los de Carlo Ancelotti eran cuartos y tenían cuatro puntos menos que ahora, a pesar de que ya han perdido en casa ante el Atlético y fuera en Anoeta. Veían ya muy lejos, a nada menos que ocho puntos de distancia en el horizonte, a los dos mejores. Los merengues tenían incluso un punto por delante al Málaga de Schuster, que fue de más a menos y acabó peleando por la permanencia. El quinto puesto se lo disputaban el Betis, que luego descendió, y el Levante, ambos con 16 puntos. De una campaña a otra, el crecimiento de los hispalenses y de los de Mestalla ha sido exponencial. Este renovado grupo de Unai Emery totaliza ocho puntos más que el anterior y el Valencia del portugués Nuno Espirito Santo tiene nueve más que el que todavía entrenaba el serbio Miroslav Djukic.