Denuncian 16 casos de sarna este año en las cárceles de la Región de Murcia

Imagen de la cárcel de Campos del Río, en una fotografía de archivo./Edu Botella / AGM
Imagen de la cárcel de Campos del Río, en una fotografía de archivo. / Edu Botella / AGM

La Agrupación de los Cuerpos de la Administración de Instituciones Penitenciarias (Acaip) señala que esta enfermedad se ha dado en las prisiones de Campos del Río y Sangonera la Verde

EP

La Agrupación de los Cuerpos de la Administración de Instituciones Penitenciarias (Acaip) denunció este miércoles 15 casos de sarna en la cárcel de Campos del Río y uno en la de Sangonera la Verde.

Mientras que en la prisión de Sangonera los casos han sido escasos, uno en 2015, 2017 y 2019 y solo hubo un aumento en 2018 (3 casos), en la cárcel de Campos del Río hubo un creciente aumento en 2018, al pasar de un caso en 2015 y seis en 2017 a 39 ese año, cuya cifra ha descendido a 15 en 2019.

Según los datos de Instituciones Penitenciarias, en 2015 se registraron 58 casos de sarna en las prisiones españolas. Al año siguiente, el número se redujo a 45, disparándose en 2017 hasta los 95 casos. La estadística sufrió un repunte mayor aún en 2018, con 160 reos afectados. Este año, hasta el 31 de julio, ya hay más casos que en todo el año anterior: 176 personas sufren esta enfermedad cutánea, que provoca picazón en la piel.

El caso más grave se produjo en la prisión de Las Palmas 1, donde se pasó de cuatro afectados en 2018 a 33 en lo que va de año. En Albacete y Algeciras, el pasado año solo hubo un preso afectado por prisión: en 2019 ya son 13 en cada centro. La falta de personal es una de las principales razones apuntadas por Acaip como causa del repunte, pero no la única. «Hay centros que tienen solo un 20% de los médicos que deberían tener. Ante esa falta de gente, es más fácil que tarde en detectarse la enfermedad», explicó Téllez.

Según recordó el propio responsable de Salud Laboral, el año pasado en la prisión de Murcia 2 se tuvo que realizar una intervención ante el brote más grave de sarna registrado estos últimos cinco años, con 39 personas afectadas. Unido al repunte de casos de esta enfermedad está, según señalaron desde Acaip, el «desprecio hacia los trabajadores» de las cárceles que se contagian por el contacto directo o indirecto con los reclusos. «La administración nunca reconoce que ha sido en el trabajo. El funcionario, además de sufrirla, tiene que reclamar judicialmente que se ha contagiado en el trabajo. Lo más grave es que ponen en tela de juicio su enfermedad», denunció Téllez.