«Deberíamos leer las etiquetas y ser más críticos con lo que comemos»

Ismael Lázaro Bustos. / lv
Ismael Lázaro Bustos. / lv

Ismael Lázaro Bustos, dietista y nutricionista, participará en la conferencia 'Mitos sobre la alimentación y nutrición'

MINERVA PIÑERO

«Establecer un número de comidas determinado resulta incoherente», comenta Ismael Lázaro Bustos (Jaén, 1994), dietista y nutricionista, quien apuesta por dejarse llevar por el reloj biológico, por «comer cuando nos entre el apetito». Graduado en la Universidad de Granada, hoy, a las 18.00 horas en el Museo de Bellas Artes de Murcia, hablará sobre la relación entre el colesterol y los huevos, entre otras cuestiones, en la conferencia 'Mitos sobre la alimentación y nutrición', organizada por la Federación de Asociaciones Vecinales de Murcia. La entrada es libre hasta completar aforo.

-¿Qué mal hábito destaca?

-Que cada vez, desde mi punto de vista, comemos de una forma más occidental. Tiramos de productos ultraprocesados y tendemos a desinformarnos con lo que leemos en internet. Nos dejamos llevar por lo que dice el vecino, no por la ciencia.

-¿De una forma más occidental?

-Sí, cuando en realidad deberíamos apostar por la dieta mediterránea, sobre todo en España e Italia, rica en aceite de oliva, fruta, verdura y legumbres. Como vamos con tanta prisa, preferimos comprarnos un trozo de pizza en cualquier pastelería, escogemos lo que sea más rápido, no nos fijamos en los ingredientes de los ultraprocesados. Deberíamos ser más críticos con lo que comemos y leer las etiquetas.

-Pan por la noche, ¿sí o no?

-Se habla de que los carbohidratos por la noche engordan, una frase que ya se ha convertido en una muletilla, que ha pasado de boca en boca, pero realmente son nutrientes y, como el resto, te aportan energía. En el caso del pan, no por consumirlo por la noche te va a engordar más que al tomarlo por la mañana. Al final, eso está relacionado con la actividad física que realizas diariamente, con el consumo de energía de cada persona.

-¿Y de la copa de vino diaria, qué opina?

-Que no aporta los beneficios que se le atribuyen. En los estudios se ha visto que da igual la cantidad de alcohol que se ingiera: puede ser un factor de riesgo para el cáncer. La copa de vino se recomienda más por costumbre que por sus beneficios. Este mito surgió a raíz de un estudio en el que se observaba que las personas que ingerían vino presentaban una salud mejor, pero realmente era porque no eran sedentarias. Quienes tomaban vino y sí eran sedentarios tenían peor salud.

-¿Qué otros mitos desmonta?

-El de los frutos secos. Hasta ahora, se pensaba que eran alimentos que engordaban mucho, pero no es así. Aportan beneficios: tienen grasas buenas y fibra. Los últimos estudios, además, no relacionan el aumento de peso con el consumo de frutos secos. Todo lo contrario. Nos protegen frente al sobrepeso y la obesidad; son un complemento muy recomendado para acompañar a las ensaladas y para picar entre horas.

-¿Cuántas piezas diarias de fruta recomendaría?

-Tal y como está España, no restringiría el consumo de fruta. Cuanta más, mejor, pero sin dejar de lado al resto de nutrientes, claro. Realmente serían unas tres piezas, pero estamos en un momento en el que la gente no come la cantidad de fruta suficiente a lo largo de la semana, por lo que hay que incentivar su consumo. Nadie va a engordar por tomar más fruta.

-¿Qué piensa sobre el azúcar?

-Que cuanta menos, mejor. Estamos prácticamente rodeados de azúcar. Basta con coger cualquier producto ultraprocesado del súper y ver que está entre en sus ingredientes. Cuando alguien dice que siente que le falta azúcar, ya sea porque ese día no se haya tomado un bombón o un trozo de chocolate, no es así. Los alimentos naturales nos proporcionan el azúcar que necesitamos.

-¿Entonces son más saludables los edulcorantes?

-No tienen el mismo efecto fisiológico, pero los edulcorantes, al final, te acostumbran al sabor dulce, algo que también es negativo. Se trata de incentivar que tomemos menos dulces, menos bollería industrial. Deberíamos evitar consumir ultraprocesados, aunque llevasen edulcorantes en vez de azúcar. Al tomar esas sustancias el cuerpo seguirá pidiendo dulces.

-¿Qué otros proyectos tiene?

-El 10 de diciembre realizaré un taller en el centro de mayores de Santa Eulalia sobre las grasas y el alcohol.

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