Vecinos y comerciantes echarán un ojo a los mayores que viven solos

Un vecino en su paseo matinal por la plaza de Santo Domingo, ayer. / javi carrión / agm
Un vecino en su paseo matinal por la plaza de Santo Domingo, ayer. / javi carrión / agm

El Consistorio pretende crear una red social que vigile a los ancianos y avise a los servicios municipales en caso de una ausencia prolongada

Marta Semitiel
MARTA SEMITIEL

Si el proyecto Radars lleva una década funcionando en la ciudad de Barcelona para cuidar a los mayores que viven en soledad, es que funciona. Eso han debido pensar en la Concejalía de Mayores, Discapacidad y Cooperación al Desarrollo cuando pretenden copiar este sistema de atención y vigilancia en Murcia. Algo tan abstracto y tan sencillo como crear una red social que implique a los vecinos y comercios de todo el municipio, organizados por barrios, para dar un aviso a la Concejalía o al centro de mayores de la zona en caso de que lleven varios días sin ver a uno de sus vecinos.

Panaderos, tenderos, farmacéuticos y administradores de fincas se perfilan como los vigilantes más imprescindibles en esa futura red de soporte a la tercera edad. La idea está todavía madurando para establecer las fórmulas de cooperación necesarias, pero lo que sí saben desde la Concejalía es que habilitarán un teléfono al que poder llamar para dejar esos avisos. Para llevarlo a cabo, Paqui Pérez, concejal de Mayores, tiene muy claro que es «fundamental la concienciación y sensibilización de la sociedad» sobre dos cuestiones: la soledad que acecha a este colectivo y lo necesario que resulta atajarla «por todo lo que ellos todavía pueden aportar».

Esa es la razón por la que la Concejalía está trabajando ya para impulsar campañas de concienciación cuyo objetivo es «acabar con el 'edadismo', que es un concepto relativamente nuevo que le pone nombre a la discriminación a los mayores», explica Pérez. «Hay muchas personas que piensan que los mayores, por el hecho de serlo, ya no forman parte de la sociedad o que no pueden aportar gran cosa. Y eso es lo que tenemos que atajar, intentar acabar con esa discriminación».

Crearán campañas de concienciación para acabar con la discriminación social hacia la tercera edad

Pero importar el proyecto Radars no es lo único que se plantea el Consistorio para dar nuevas atenciones a los 91.699 mayores de sesenta años del municipio y especialmente a los 16.196 de ellos que viven solos. Entre los programas de la Concejalía también se perfila un plan de accesibilidad para los centros de mayores cuyas instalaciones impiden que las sillas de ruedas circulen libremente por allí. Además, como parte de la oferta de actividades que buscan proporcionar una vida activa a los mayores, la Concejalía va a firmar pronto un convenio con la asociación Promúsica, «para que ellos puedan asistir de forma gratuita a las actividades de música clásica que esta entidad organiza en el Auditorio Víctor Villegas».

Las nuevas ideas y proyectos no suponen una renovación de los programas que ya funcionan, sino un complemento para que la asistencia a la tercera edad sea más completa. Entre ellos destaca la segunda edición del programa Mayores Voluntarios, «que vamos a sacarla pronto» y que consiste en que «sean ellos mismos quienes lideren las actividades a las que asisten otros mayores. Programan conferencias o talleres y ayudan a salir de sus casas a aquellos que no lo hacen», explica la edil. Senderismo, gastronomía o historia de España y de la Región son algunas de las materias que más triunfan de este programa.

Otra de las cosas que funciona «muy bien» y que la Concejalía quiere seguir fomentando con ahínco son los talleres de lectura que la Asociación Cultural de Docentes de Murcia (Acdomur), integrada por profesores jubilados, imparte en los centros de mayores. «Ahora mismo hay 16 en funcionamiento, pero estamos trabajando para ampliarlos, porque realmente tienen mucho éxito».

Los 76 centros de mayores cuentan con 30.000 socios

Los 76 centros de mayores con los que cuenta el municipio tienen unos 30.000 socios, pero la edil asegura que quieren ampliar ese número «cubriendo las nuevas necesidades que presentan nuestros mayores, porque han cambiado con el tiempo». Además de adaptar sus infraestructuras con ese plan de accesibilidad, Pérez pretende que la oferta de actividades y cursos formativos que en ellos se imparten sea más amplia. En conjunto, estos centros acogen 256 talleres. En ellos, los jubilados pueden disfrutar de bailes de salón, charlas de desarrollo personal, entrenamiento de la memoria, talleres de expresión corporal, de gerontogimnasia, de risoterapia, de taichí, incluso se hacen muestras de corales y rondallas, y teatro.