Un matamoscas, llaves y cientos de 'smartphones': Así es el cajón de los objetos perdidos de Murcia

Una de las tres estancias donde la Policía Local guarda los objetos perdidos / Javier Carrión

La Policía Local explica el procedimiento para recuperar las pertenencias extraviadas en las calles de la ciudad

LAURA LÓPEZ

«¡Madre mía! No sabes lo que supone eso para mí». Son las palabras de un médico al recuperar la placa conmemorativa que le habían regalado sus compañeros de trabajo. La de este sanitario, que dejó olvidado un regalo de gran valor sentimental en el tranvía, el reconocimiento a su labor investigadora, es una de las tantas escenas que se reproducen en la Oficina de Objetos Perdidos de la Policía Local de Murcia. No tuvo la misma suerte una ciudadana que acudió en busca de su cartera solo porque en ella guardaba la foto de su abuela, que había muerto recientemente.

En esta comisaría del barrio Infante Juan Manuel custodian miles de artículos que los ciudadanos abandonan sin querer en las calles, centros comerciales, autobuses, tranvías e incluso en el aeropuerto de Corvera. Sólo en el año 2018 registraron en sus almacenes 3.791 artículos sin dueño, que llevan hasta allí los propios agentes de Policía, jefes de eventos y, por supuesto, muchos ciudadanos. Cada día la Policía Local recibe, de media, 20 artículos huérfanos, una cifra que asciende si hablamos de la feria de septiembre, las Fiestas de Primavera o el Warm Up.

Según señala la agente de la Policía Local que ha abierto las puertas de los almacenes a 'La Verdad', todavía hay mucha gente que ignora la existencia de esta oficina. En el interior de las tres habitaciones habilitadas para ello permanecen objetos de hace dos años, plazo durante el que se custodian, que pronto serán destruidos o donados a ONG porque nadie los ha reclamado. Cientos de juegos de llaves, teléfonos móviles, DNI y permisos de conducir se amontonan en cajas. Son este tipo de artículos los que los murcianos dejan abandonados con más frecuencia, aunque, dentro del registro de la oficina, figuran entregas de lo más curioso. Forman parte de esta lista, entre otros, una consola, un medidor de glucosa, un dron, unas bolas de petanca, un serrucho, una caja con 500 fundas para teléfonos móviles, una cachimba, una pala matamoscas, una colección de sellos, un martillo percutor o una muleta. Sorprende, además, que los ciudadanos entreguen el dinero en metálico que encuentran por la calle. «La gente es muy buena», recalca la agente. Y es que la oficina ha recibido cantidades que superan el millar de euros además de valiosas joyas.

Cómo recuperarlos

Desde la Policía Local recomiendan consultar la web de la Oficina de Objetos Perdidos, que se actualiza a diario, cuando hayamos dejado el bolso o cualquier otro artículo olvidado en la calle o en el autobús. Puede que algún buen ciudadano lo haya puesto en manos de un agente para que pueda regresar con su dueño. En la web, de diseño muy intuitivo, figuran todos los artículos categorizados junto a una breve descripción y una foto. Si reconocemos el objeto que buscamos deberemos acudir a esta oficina para demostrar que nos pertenece y poder recuperarlo. Por ejemplo, si hemos extraviado el DNI, la Policía comprobará que el sujeto en cuestión es el mismo que aparece en la foto de este carnet. Si se tratara de un bolso, se deberá aportar una foto en la que aparezca con el complemento y/o la factura de compra.

En casos tan habituales como el del teléfono móvil, es fundamental aportar la caja del dispositivo para comprobar que el código IMEI coincide. No obstante, la agente señala que hay un modo mucho más rápido de identificar a su propietario. Es fácil conseguirlo si se consulta la «Información de Emergencia» al deslizar la pantalla, una herramienta de la que disponen la mayoría de 'smartphones' y que sirve para indicar nuestro nombre, el número de teléfono de un familiar o nuestras alergias a cualquier extraño que encuentre el móvil.

La grata sorpresa que se llevan los propietarios cuando comprueban que el objeto extraviado estaba a buen recaudo culmina en el agradecimiento.«Lo único que hago es pasarle yo el teléfono directamente desde la oficina», explica la agente, aunque la persona que se encontró el objeto extraviado tiene derecho a permanecer en el anonimato ante el propietario si así lo desea.

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