«Mi obra es un desnudo integral; está basada en hechos reales»

Enrique Garcés de Los Fayos./ lv
Enrique Garcés de Los Fayos. / lv

Enrique Garcés de Los Fayos, psicólogo y autor de 'Más allá de esta vida'

MINERVA PIÑERO

En los dos actos que conforman 'Más allá de esta vida', la primera pieza de teatro publicada por Enrique Garcés de Los Fayos (Murcia, 1965), el autor muestra todas las aristas que, basándose en su propia experiencia, encuentra en el amor. En su obra presenta, según apunta, «las distintas emociones que una persona puede sentir cuando ama de una forma, que quizás podría denominarse, un tanto kamikaze». Licenciado y doctorado en Psicología por la UMU, también es el autor de otros libros de carácter científico, entre los que destaca 'Estrés profesional y estrategias de prevención', 'Burnout en deportistas' y 'La situación actual de la práctica deportiva en el alumnado femenino'.

-¿Qué muestra en 'Más allá de esa vida', la primera obra de teatro que publica?

-La relación amorosa que mantuve con mi mujer, que es un amor atemporal y eterno, al mismo tiempo que también me detengo en un amor más actual, el que siento por la pareja más reciente que he tenido. Todo es real.

-¿Ha conservado incluso los nombres reales de esos amores en el libro?

-Pues sí, a pesar de que mi agente literario me comentaba, antes de publicarlo, que quizás debería cambiarlos. Pero no quise. En esencia, los tres protagonistas son Eva, que es mi mujer; Paula, el nuevo amor, y yo.

-¿No ha incluido nada de ficción?

-La única parte de ficción que presenta el libro son los quince años que separan a Enrique y a Paula, que es ese nuevo amor. En esta pieza de teatro, que es totalmente autobiográfica, el protagonista tiene 67 años. La obra es un desnudo integral: está absolutamente basada en hechos reales.

-¿En cuántos actos ha dividido su obra?

-En dos. Por un lado, aparecen las conversaciones que mantienen Eva y Kike. Por otro lado, escribo los diálogos que Paula mantiene con una de sus amigas, Ire. En un momento dado, surgirá un encuentro entre Kike y Paula. Y es ahí donde se genera el segundo acto, donde se produce un giro de los acontecimientos.

-¿En qué consiste la trama?

-En que quince años después de que la relación con Paula se haya acabado, él quiere verla para contarle algo que no se descubrirá hasta el final. Y mientras tanto, Enrique habla con Eva para tomar decisiones. Como consecuencia de ambas conversaciones, surgen aspectos del amor; infidelidades, pasión, deseo...

-¿En qué se diferencian ambas relaciones?

-Que una es con una mujer que existe, mientras que la otra es con una que ya no está. El amor por Eva es sereno, tranquilo. En el otro caso, el amor, que quedó truncado por la diferencia de edad, es más pasional. En lo que se parecen ambas relaciones, desde luego, es en que fueron tremendamente intensas.

-Y entonces, ¿qué hay más allá?

-Hace unos días, comentaba este tema con un compañero. Nosotros, que somos profesores de la Universidad, y encima psicólogos, tenemos que ser tremendamente racionales y deberíamos decir que después de esta vida no hay prácticamente nada. Pero yo, personalmente, estoy convencido de que hay más cosas que, después de la vida, nos quedan por hacer. El libro, de hecho, surge como consecuencia de una relación personal. Hace seis años, por un cáncer, falleció mi mujer. Desde entonces, hablo con ella interiormente, y no es que me haya vuelto loco. Siento que el alma está por ahí. Así lo pienso.

-¿Qué puede adelantar de 'Una senda de drogas y destrucción', su próxima novela?

-Que la protagonista es una chica que anda por esa senda de drogas y adicciones. Ella viaja hasta Uruguay, sitio en el que yo, de hecho, he estado y he dado clases. A su psicólogo, esta chica le envía cartas duras sobre las situaciones que vive; escritos en los que refleja su angustia. El lector no conocerá nada sobre este psicólogo hasta el final. Como profesor de Psicología, en la Facultad he conocido a personas con vidas muy duras, a gente afecta por temas de drogas. De alguna forma, la novela es la ficción de lo que ocurrió en una historia que conocí.