Investigan la muerte de decenas de pájaros en los suelos de Zinsa

Arriba, el denunciante, junto al cadáver de un pájaro. A la derecha, con un agente medioambiental. / LV
Arriba, el denunciante, junto al cadáver de un pájaro. A la derecha, con un agente medioambiental. / LV

La Brigada de Delitos Ambientales estudia un posible envenenamiento de las aves, algunas de ellas protegidas, en las balsas de residuos

José Alberto González
JOSÉ ALBERTO GONZÁLEZ

El Día Mundial del Medio Ambiente, que se celebra hoy, no llega tampoco este año con novedades positivas para los vecinos del barrio de Torreciega, al menos respecto los antiguos terrenos de Española del Zinc (Zinsa). A pesar de las denuncias de los vecinos sobre los riesgos para el entorno y para la salud, y de que los suelos tienen la declaración de contaminados por parte de la Comunidad Autónoma, el vallado obligatorio y la limpieza de los residuos peligrosos han sufrido otro retraso.

Además, la Brigada de Delitos Medioambientales (Brida) de la Comunidad Autónoma ha abierto una investigación sobre la muerte de decenas de pájaros junto a las balsas de residuos. A raíz de una denuncia del científico José Matías Peñas -quien ha destapado ya situaciones de riesgo en la Sierra Minera, El Hondón y Peñarroya Santa Lucía-, esa unidad inspeccionó la semana pasada la zona.

Según confirmaron a 'La Verdad' fuentes de la Comunidad, miembros de la Brigada de Delitos Medioambientales (Brida) de la Dirección General de Medio Natural levantaron acta sobre «los restos de unos setenta ejemplares de aves acuáticas». «Los agentes constataron que se trata de restos momificados que llevan mucho tiempo allí, lo que dificulta a su vez conocer el origen de su muerte. No obstante, algunos de los restos fueron retirados y trasladados al Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de El Valle», añadieron.

Peñas, con quien también contactó el Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil (Seprona), pidió comprobar si las aves acuáticas murieron envenenadas por el agua y la tierra de la parcela. Señaló que, además de cadáveres de gaviotas de distintos tipos y de garza real, los hay de aves protegidas, como el cormorán negro. También citó la presencia de cuerpos de aguilucho lagunero, garcilla buyera, garceta común, correlimos, cigüeñuela, cernícalo y anátidas.

Guardia Civil y Fiscalía

El investigador añadió que estos hechos, junto con la denuncia sobre el trasiego diario de adultos y niños en la parcela, en algunos casos con perros, fueron comunicados también a la Fiscalía. Se trata de que los incorpore a las diligencias que abrió en octubre sobre la contaminación de los antiguos suelos industriales del cinturón urbano de Cartagena: Zinsa (Torreciega), Potasas y Derivados (El Hondón) y Peñarroya (Santa Lucía).

Acerca del vallado, la Consejería indicó que ha pedido, de nuevo, a la Justicia «información sobre la propiedad del emplazamiento», para, «en su caso, reiterar el requerimiento al nuevo propietario como responsable subsidiario».

La finca fue comprada en 2018 por el promotor Tomás Olivo, que no prevé inscribirla en el Registro de la Propiedad mientras Iberdrola reclame 4 millones de euros por una deuda de Zinsa. Olivo defiende que adquirió libre de cargas, en una subasta judicial. La Comunidad quiere aclarar si debe dirigirse a Olivo o al administrador concursal de Quroum, promotora inmobiliaria que, en su día, compró el suelo a Zinsa.

Alerta por otro episodio de deterioro del aire en La Aljorra

La Dirección General de Medio Ambiente de la Comunidad Autónoma activó ayer el primer nivel de alerta del protocolo de contaminación atmosférica, por la superación de los niveles máximos permitidos de dióxido de nitrógeno y partículas PM 10 en La Aljorra. Ya hubo un aviso similar en marzo. La Comunidad investiga si el origen es industrial (en la zona está la fábrica de plásticos Sabic) o de otro tipo.

Según informó ayer el Ayuntamiento de Cartagena hacia las dos y media de la tarde, el volumen de partículas fue el lunes de 51 gramos por metro cúbico de aire. El máximo legal es 50 y no debe superarse más de 35 veces al año. El pico más alto llegó a 491, 10 veces más, a las 18.30 horas. El nivel de alerta incluye la recomendación de que niños, ancianos y enfermos no se expongan al aire de la calle. Ninguna actividad al descubierto fue, sin embargo, suspendida.