Doce colectivos se unen para luchar contra la contaminación ambiental

Representantes de los colectivos integrados en la plataforma ciudadana, el martes en el local social de Llano del Beal. / lv
Representantes de los colectivos integrados en la plataforma ciudadana, el martes en el local social de Llano del Beal. / lv

Vecinos de Alumbres, la Sierra Minera, La Aljorra y Cartagena exigen la restauración de suelos industriales y mineros y mejorar la calidad del aire

José Alberto González
JOSÉ ALBERTO GONZÁLEZ

Les inspira el lema según el cual «la unión hace la fuerza», y están decididos a hacer realidad en sus barrios y pueblos el «derecho a disfrutar de un medio ambiente adecuado para el desarrollo de la persona, así como el deber de conservarlo», consagrado en el artículo 45 de la Constitución Española. Doce colectivos del municipio de Cartagena, a los que se han sumado otros dos de Alcantarilla, Fortuna y Abanilla, han constituido una plataforma ciudadana denominada 'A por el 45', y que tiene como objetivo principal exigir a las administraciones públicas que acaben con los distintos problemas de contaminación ambiental que deterioran el entorno donde viven y su salud: acumulación de residuos mineros e industriales y emisiones de partículas tóxicas a la atmósfera.

«Los colectivos representan a territorios distribuidos por la geografía de la Región de Murcia que sufren la contaminación, por algún tóxico de origen industrial o minero: amianto, plomo, arsénico, polvo de sílice, bisfenol u otros contaminantes», resumió ayer la plataforma en un comunicado-manifiesto.

'A por el 45'

Cartagena
Plataforma de Afectados por los Metales Pesados; Asociación de Usuarios de la Sanidad de la Región de Murcia; Asociación de Perjudicados y Afectados por Enfermedades Producidas por el Amianto (Apena); asociaciones de vecinos de La Aljorra, Santa Bárbara de Llano del Beal, Liga de Vecinos de Portmán, Sector Estación, Torreciega, San Ginés, Los Mateos y Santa Lucía; Comisión de Medio Ambiente de Alumbres.
Alcantarillla
Plataforma Aire Limpio de Alcantarilla.
Fortuna y Abanilla
Plataforma de Afectados por las Explotaciones Mineras de Peña Zafra, Balonga y Quibas (PAEM-PBQ).

En este escrito, fruto de contactos mantenidos en las últimas semanas y de una reunión fundacional donde participó una veintena de personas el martes en Llano del Beal, esta «coordinadora» aseguró que en la Región «miles de personas experimentan diariamente en sus cuerpos una forma de exclusión, a través de diferentes agresiones que merman su calidad de vida y su salud». Se trata, afirmaron, del «incumplimiento sistemático por parte de los poderes políticos y económicos» del precepto de la Carta Magna de 1978 según el cual las administraciones «velarán por la utilización racional de todos los recursos naturales, con el fin de proteger y mejorar la calidad de la vida y defender y restaurar el medio ambiente, apoyándose en la indispensable solidaridad colectiva».

La plataforma reivindica el derecho a la calidad de vida, recogido en el artículo 45 de la Constitución Española

'A por el 45' centra sus reivindicaciones en que los poderes local, regional y estatal promuevan la imposición de sanciones administrativas y penales a los causantes de la contaminación. También reclaman que se haga efectiva la obligación de reparar el daño originado en los suelos, el aire, el agua, el paisaje y la salud de las personas y de ecosistemas como las ramblas y el Mar Menor.

En concreto, la plataforma pide dar las máxima prioridad a la descontaminación de los antiguos suelos industriales de El Hondón, Zinsa y Peñarroya, en la ciudad de Cartagena, y a los de Sierra Minera de Cartagena y La Unión. También piden reactivar y culminar la regeneración de la Bahía de Portmán, ubicada también en La Unión; retirar los tejados de amianto de todos los colegios y el resto de centros educativos públicos; el reconocimiento de los derechos de las víctimas del amianto, es decir de trabajadores y extrabajadores de industrias donde este material potencialmente cancerígeno se emplea o fue utilizado durante décadas; la «producción limpia y el fin de la emisión de contaminantes» en las factorías de La Aljorra (Sabic), Escombreras-Alumbres (Repsol y otras) y Alcantarilla; y la ordenación ambiental de las canteras de mármol de Fortuna y Abanilla.

Afectados por las emisiones de Alcantarilla y por las canteras de Abanilla y Fortuna se suman a la causa

«Nuestra apuesta común por una atmósfera limpia y por el artículo 45 de la C. E. nos lleva a coordinarnos y a adquirir el compromiso del apoyo mutuo en nuestras reivindicaciones», añadieron en la plataforma. Y apuntaron que esta serie de cuestiones tienen una dimensión ambiental pero son, «ante todo, problemas de salud pública». Por eso, lamentaron «la ausencia de una ley autonómica específica o la escasa entidad que tiene la política dirigida a la salud pública» en la Región.

En un mensaje a los partidos políticos, en plena precampaña de las elecciones generales y cerca de la triple cita con las urnas de mayo (municipales, autonómicas y europeas), la coordinadora mostró su apuesta por «una reconversión ecológica del modelo productivo, que tienda a cambios tecnológicos y organizativos para una producción limpia y sin tóxicos». Además, «en aquellos territorios donde un daño ambiental ha sido producido por una actividad empresarial debe regir el principio de quien contamina, paga».

Amianto y nueva consejería

«Queremos gobiernos que se comprometan con ambas exigencias y las pongan como prioridades en su agenda; y, por tanto, que no se plieguen a los intereses privados de quienes contaminan», remarcaron desde la agrupación ciudadana. Y precisaron cuatro demandas autonómicas. La primera es que «que el próximo gobierno regional constituya un órgano político-administrativo, sea una consejería o una Agencia dependiente de Presidencia, que vincule calidad medioambiental y salud pública». Y en segundo lugar, establecer protocolos de vigilancia en aquellos territorios afectados por tóxicos, «con la finalidad de que sus habitantes sepan en todo momento los efectos sobre su salud de los contaminantes que le rodean y puedan actuar para la prevención y denuncia de los mismos», entre otras vías a través de Consejos Locales de Salud.

La tercera petición es «garantizar el acceso de la ciudadanía a la información sobre enfermedades prevalecientes, segregada por distritos postales». En cuarto lugar, la plataforma insta a «establecerse una red pública de estaciones medidoras de la calidad del aire» eficaz, que cubra casi todo el territorio regional y que permita elaborar un mapa de lugares potencialmente contaminantes, como fábricas, suelos, terreras, depósitos mineros, canteras y molinos.

Como reflexión para el conjunto de los ciudadanos, la plataforma apuntó que «nadie está libre de sufrir los perjuicios para la salud derivados de los tóxicos que nos rodean». Y puso como ejemplos que «la atmósfera de nuestras ciudades está cada vez más contaminada por el uso intensivo del automóvil y los combustibles fósiles» y que los tóxicos producidos industrialmente penetran «en nuestros cuerpos y en nuestros hogares».