El deterioro de los solares tras las lluvias dispara las quejas por los olores e insectos

Parcela de la antigua Casa Llagostera, llena de agua y con vegetación silvestre de varios metros de alto, en una imagen tomada ayer. / pablo sánchez / agm
Parcela de la antigua Casa Llagostera, llena de agua y con vegetación silvestre de varios metros de alto, en una imagen tomada ayer. / pablo sánchez / agm

El estancamiento de aguas en la Casa Llagostera se une a numerosos avisos sobre el abandono de parcelas en El Ensanche y San Antón

Eduardo Ribelles
EDUARDO RIBELLES

Tres semanas de altas temperaturas, tras las fortísimas lluvias del 13 de septiembre, han generado una avalancha de quejas sobre el abandono de solares inundados y con basura, la posible aparición de focos de insalubridad y mosquitos y el anidamiento incontrolado de aves. Las criticas de los vecinos se dirigen al Ayuntamiento, pero los propietarios de las viviendas colindantes subrayan que, por ahora, no ven ninguna solución.

En el mismo corazón del casco histórico, el caso de un solar que ocupaba un edificio protegido ha acabado en denuncia. Se trata de la Casa Llagostera, el inmueble modernista del número 25, del que actualmente solo se conserva la fachada apuntalada. Propietarios de uno de los bloques anexos de pisos presentaron sucesivamente, en los últimos días del mes de septiembre, varios documentos sobre la acumulación de agua. «Allí anidan cientos de palomas, proliferan los mosquitos y hemos visto roedores», indican los escritos. «Son plagas que deben ser atajadas de inmediato», añade.

En cifras

72
terrenos han sido incluidos en un censo de parcelas en mal estado por la Concejalía de Sanidad.
4
solares los ha limpiado el Ayuntamiento en un mes. No hay datos de los saneados por dueños privados.

El Ayuntamiento aprobó, hace una década, un proyecto para que los propietarios hicieran allí un inmueble de cuatro plantas, con elementos originales de la Casa Llagostera (la fachada, la escalera, las molduras, los ornamentos y la carpintería). Sin embargo, la Consejería de Cultura lo paró todo hace tres años, ante el hallazgo del muelle del puerto romano de Cartago Nova, de dos mil años de antigüedad. Los técnicos regionales resolvieron que es obligatorio conservarlo intacto y accesible. Eso complicó el proyecto arquitectónico previsto y desde entonces no se ha movido una piedra.

Los vecinos piden actuar en la calle Mayor, donde está bloqueado el plan de proteger el puerto romano y construir viviendas

El foso está inundado porque se encuentra en terreno ganado al mar. Las quejas de los propietarios de edificios anexos no son nuevas. Pero su transformación en una denuncia demuestra que la paciencia de los vecinos que viven alrededor se ha agotado. «Pedimos que el Ayuntamiento adopte, con carácter urgente, las necesarias medidas legales para que, de inmediato, se subsanen y corrijan todas y cada una de las deficiencias que pueden perjudicar a la salud pública», reza el texto. Entre ellas está «la limpieza» del solar. Dar continuidad a la obra para hacer allí el edificio previsto necesita de un permiso de la Consejería de Cultura que todavía no ha tenido lugar. Una portavoz de este departamento indicó que los propietarios tienen que enviar un proyecto que incluya esas especificaciones para obtener el visto bueno definitivo. Fuentes cercanas al asunto indicaron, además, que el caso está en los tribunales.

El caso de la Casa Llagostera es solo la punta del iceberg de una situación que genera quejas en el casco histórico, el Ensanche y varios barrios del extrarradio desde hace un mes. Es el caso de un solar situado entre el Paseo de Alfonso XIII y la Plaza Poeta Pelayo, de varios en San Antón y de otros en el Monte Sacro y Santa Lucía. En ellos, la vegetación crece sin control y la falta de vigilancia favorece el vertido incontrolado de escombros y de otros residuos.

Sanciones

En San Antón, el último caso denunciado es el de una casa de la calle Andújar, que tiene un muro en ruinas que da a la calle Posada, por donde personas sin identificar tiran de todo. El asunto aún no ha sido solucionado, según Unidas Podemos, que pidió explicaciones en el último Pleno Municipal. En la calle San Vicente del casco antiguo también ha habido muchas críticas por cuestiones parecidas y en la de Beatas, un terreno que hace esquina con Cristóbal Larga tiene una hondonada que casi siempre está llena de porquería.

Las competencias para poner coto a esta situación son municipales, compartidas por Urbanismo y Sanidad. La tramitación de las denuncias y el establecimiento de sanciones por el estado de los solares es cosa del primero de estos departamentos. La notificación a los propietarios para que limpien y la ejecución subsidiaria de la limpieza, si no reaccionan, depende del segundo.

Un portavoz de Sanidad recordó ayer que hay hecho un listado de solares en malas condiciones, que se ha iniciado el procedimiento para contactar con los titulares y que se ha hecho una limpieza en algunos. «Hemos enviado notificaciones sobre 72 parcelas, pero es complicado encontrar a los dueños. Y el Ayuntamiento ha limpiado ya cuatro, subsidiariamente», apuntó.

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