El Führer en Capitanía

El Führer en Capitanía

La Cartagena de 1941 volvió a su tradicional germanofilia de la mano de Enrique Carlos Fricke, cónsul alemán en la ciudad

La fotografía capta esos instantes que conforman la realidad, algo que no es de alguien, sobre algo y se produce desde un determinado lugar y momento. La que presentamos hoy corresponde a un tiempo complicado, fin de una guerra cruenta en España y en pleno desarrollo de otra mundial. Por ello debemos analizarla en su justa medida y desde la óptica, simple pero necesaria, de su visión como documento histórico.

Pertenece de nuevo al fondo fotográfico Casaú, mal referenciada en casi todas las veces que ha sido publicada. Fue tomada el 6 de noviembre de 1941. El lugar fue Capitanía General de la Base Naval de Cartagena (no en el domicilio del cónsul Fricke). Aparecen distintos mandos militares, totalmente identificables, (no el General López Pinto).

Franquismo y nazismo

España se encuentra en esos momentos en una gran fragilidad de las interacciones entre franquismo y nazismo. La ambivalencia de Franco entre la no beligerancia y la neutralidad se decanta por esta última. El resultado fue que España no entrara en la guerra, pero sí en la lucha contra el comunismo enviando a Rusia la llamada División Azul.

Ese es el marco histórico internacional en donde debemos colocar esta fotografía. En el ámbito local, la situación de Cartagena en este año (1941) con respecto a la II Guerra Mundial viene marcado por la vuelta a su tradicional germanofilia. Heredada de la anterior guerra mundial del 14, es una ciudad mesocrática y militar, dominada en ese momento por la figura del cónsul alemán Enrique Carlos Fricke, un personaje, que como describe mi admirado Paco Franco, tenia «cierto aire decimonónico por su exotismo extranjero en puerto extraño, su dudosa procedencia, la ilegalidad de sus títulos y calidades, y su patente de moderno corsario. Y, al mismo tiempo, trajo a la ciudad con sus negocios y su ostentoso estilo de vida la modernidad que representaban los medios de comunicación, el automóvil, la aeronáutica o el arma submarina. Se movía por las instalaciones militares y los organismos públicos con absoluta libertad, conformando una extensa red con ramificaciones y contactos en la administración y las elites dominantes de la sociedad».

Él fue el artífice en conseguir que la figura de Hitler ocupara muchos espacios por toda la ciudad, no solo en el consulado y en el Colegio alemán, donde los niños alzaban el brazo cuando celebraban el cumpleaños del Führer, si no en lugares tan emblemáticos como Capitanía.

Retratros de Hitler y Franco

En la fotografía que contextualizamos hoy observamos los retratos de Hitler y Franco colgados en la pared de dicha instalación militar. Una parte importante de la sociedad cartagenera vio al nazismo durante los primeros años de la posguerra con simpatía, y sus cruces gamadas, sus esvásticas y uniformes exaltaban a los ya de por sí emotivos muchachos de la Falange que no dudaron, algunos de ellos, en alistarse a la División Azul.

Pero dejemos una vez más a la crónica periodística del momento el relato pormenorizado del instante recogido en esta fotografía: Imposición de sendas cruces del Mérito Militar, alemanas, al General del Arsenal señor González Aller, y al Comandante de Marina señor Chereguini.

El Noticiero de Cartagena - Diario de la Tarde - 6 de noviembre de 1941, explicaba así el acto: «Esta mañana en el Palacio de Capitanía ha tenido lugar el acto de imponer al Excelentísimo General del Arsenal don Cristóbal González-Aller la Cruz de Mérito con la Estrella y Espada del Águila Alemana, que el Gobierno del Reich le ha concedido, como igualmente al Comandante del Puerto don Augusto Chereguíni, la Cruz de Merito de la clase del Orden del Águila Alemana con espada. Para este solemne acto llegó de Madrid el agregado Naval de la Embajada de Alemania en Madrid, el Capitán de Navío Señor Mayer Dohner. El acto de la imposición ha tenido lugar en el Despacho del Almirante Jefe del Departamento Marítimo. El señor Mayer Dohner en nombre del Gobierno alemán dio lectura del Decreto por el que se les concede tan alta distinción a los señores González-Aller y Chereguini. En el que se hace resaltar los méritos que han contraído durante la Cruzada contra el Bolcheviquismo y en los servicios prestados a la Legión Cóndor. El señor Mayer Dohner, que fue uno de los jefes que con más entusiasmo actuaron en nuestra guerra de Liberación, se ha honrado en este acto, con ser él la persona quien ha tenido el honor de imponer esta condecoración en nombre del Führer Canciller. Al acto han asistido el Jefe del Departamento Marítimo, el Almirante Señor Bastarreche, el Gobernador Militar de la Plaza General Marzo y en representación del Ayuntamiento, su alcalde, señor Ferro, el Cónsul Alemán, Frike, los cónsules de Italia Baleriola, el de Portugal, Segura, acompañados por los jefes de los distintos Cuerpos de la Armada. El general Señor González-Aller, expresó su agradecimiento y el de su compañero Señor Chereguini al Gobierno del Reich por la distinción que ha sido objeto; se dieron vivas a España, a Alemania; a Franco y al Führer. Después del acto todos los asistentes fueron obsequiados con una copa de vino Español. El acto, tras de la sencillez del mismo, ha sido de una verdadera fraternidad, entre dos naciones amigas».