Bruselas baraja conceder otra moratoria para miles de pozos sobreexplotados

Pozo de extracción de aguas del acuífero Cingla-Cuchillo. /A. Alonso
Pozo de extracción de aguas del acuífero Cingla-Cuchillo. / A. Alonso

La medida prolongaría las extracciones de agua en muchos acuíferos que se deben cerrar en el año 2027; los ecologistas protestan ante la UE

Manuel Buitrago
MANUEL BUITRAGO

Más de 130 grupos ecologistas y ONG reclaman al Gobierno de la nación que impida «desmantelar» la Directiva Marco de Agua, según proponen los 28 países miembros de la UE. Estos están barajando conceder una nueva moratoria para el cierre de los acuíferos sobreexplotados, una medida que tendrá una importante incidencia en la cuenca del Segura, donde la mayor parte de las masas de agua subterráneas sufren agotamiento. De estas se deben extraer un máximo de 285 hectómetros al año, principalmente para los regadíos, según los volúmenes autorizados por la Confederación Hidrográfica del Segura. Tendrán que ser sustituidos por la desalación.

Las 136 organizaciones solicitan al Ministerio para la Transición Ecológica que se oponga a rebajar la protección de las masas de agua y defienda esta directiva y su aplicación en toda su extensión. Indican que los directores de agua de los Estados miembros han propuesto un conjunto de modificaciones de la normativa, lo cual supondría «un duro golpe a toda la política ambiental» de la UE, ya que conllevaría rebajar la protección de las fuentes hídricas. Los representantes de los Estados han presentado argumentos para modificar la Directiva Marco del Agua, con los que quieren ampliar los plazos más allá de 2027, lo que supondría retrasar la puesta en marcha de las medidas de protección y mejora del estado de las masas de agua. Además, denuncian que los Estados miembros quieren modificar la norma para evitar las sanciones por incumplir los objetivos ambientales que plantea esta legislación.

Estos cambios, si se llevan a cabo, podrían afectar también al nuevo ciclo de planificación hidrológica, en el que se prevé incrementar los caudales ambientales. En el caso de la demarcación del Tajo, repercutiría en el Trasvase Tajo-Segura.

A expensas de que la Unión Europea suavice o no la directiva sobre el buen estado de las masas de agua, el presidente de la Confederación Hidrográfica del Segura, Mario Urrea, recordó en octubre que los acuíferos sobreexplotados deben ser clausurados en el año 2027, lo cual se incluirá en el nuevo plan de cuenca que ya ha iniciado su tramitación. Cuarenta de las 63 masas de agua están sobreexplotadas, y un tercio de los recursos totales no alcanzan todavía el buen estado ecológico. Junto a esto, el 92% de los recursos tienen un estado químicamente bueno. El presidente de la CHS apuntó que el agua desalada tiene como objetivo sustituir los pozos sobreexplotados, por lo que los usuarios afectados deben cerrarlos y utilizar las desaladoras, lo que conlleva un precio del agua más elevado. Los acuíferos en buen estado seguirán abiertos, sometidos a control ambiental.

Más de la mitad de los acuíferos de la cuenca están esquilmados. La UE ya concedió una moratoria hasta el 2027 para su cierre. Con estas aguas se irrigan unas 60.000 hectáreas, la quinta parte de la superficie regable de la demarcación.