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El ozono nuestro de cada día

Emisiones del tubo de escape de un camión./AFP
Emisiones del tubo de escape de un camión. / AFP

El informe anual de Ecologistas en Acción sobre la calidad del aire en la Región de Murcia advierte sobre la alta incidencia de este contaminante y denuncia el mal estado de la red de vigilancia

Miguel Ángel Ruiz
MIGUEL ÁNGEL RUIZ

El ozono troposférico se ha convertido en la principal amenaza para los pulmones de los habitantes de la Región de Murcia. Este contaminante, que se produce en las capas más bajas de la atmósfera al reaccionar las emisiones de los vehículos y la industria con la luz solar, se ha extendido ya al interior de la Región y al Valle de Escombreras. Así lo revela el informe anual sobre la calidad del aire en la Comunidad Autónoma de Ecologistas en Acción, presentado este miércoles y referido a 2017, en el que se afirma que todas las estaciones que miden este contaminante han sobrepasado el límite legal de 25 días por año con superación del valor objetivo máximo, excepto las de La Aljorra y Mompeán (Cartagena). También ha aumentado la incidencia del dióxido de azufre, circunscrito al polo industrial de Cartagena, aunque sin superaciones del valor límite diario.

El estudio, presentado por Pedro Luengo y Pedro Belmonte, apunta a una importante debilidad en la estrategia regional contra la contaminación atmosférica: el mal estado de la red de vigilancia, "obsoleta y con numerosas carencias". Según los ecologistas, esta infraestructura pública, que es básica para proteger la salud, acumula "problemas de mantenimiento, fallos técnicos, ausencia de captura de datos, incidencias periódicas, falsas superaciones, averías y caídas del sistema informático".

Más estaciones medidoras

Una batería de problemas que no se solucionan sustituyendo este año una mínima parte de los medidores, "muchos de los cuales han superado sus siete años de vida media", advierte Ecologistas en Acción, que propone mejorar la red de vigilancia con 18 medidas concretas que pasan como mínimo por aumentar los recursos materiales y humanos y colocar más estaciones fijas en Lorca, Murcia, Cartagena y Cieza.

No todo es negativo: las partículas PM10 han tenido un "comportamiento moderado" en todas las estaciones medidoras salvo en la de San Basilio (centro urbano de Murcia), casi en el límite legal de protección de la salud. El informe relata tres episodios significativos de contaminación por estas partículas finas: trece días seguidos en noviembre, y tres y dos días seguidos en diciembre.

Los puntos calientes del informe

Emisiones industriales. Sigue siendo una constante, centrada en Cartagena, el Valle de Escombreras, La Aljorra y Alcantarilla.

Cruceros contaminantes. En 2017 llegaron al Puerto de Cartagena 230.000 pasajeros en 150 cruceros. Los cruceros utilizan un fuel oil pesado, prohibido en tierra, 100 veces más tóxico que el diésel que usan automóviles y camiones, y que tiene hasta 3.500 veces más contenido de azufre.

Quema de residuos peligrosos. Se advierte sobre la incineración de residuos peligrosos como el bisfenol A y otros tóxicos en las plantas industriales de La Aljorra.

Incidencias en Repsol. En el Valle de Escombreras se produjo en febrero del año pasado una explosión en un depósito de azufre de Repsol, y en mayo otro incidente en la refinería por una explosión en una de las plantas de recuperación de azufre, que provocó la alarma en vecinos de Alumbres.

Metales pesados. En el Llano del Beal, la denuncia de un investigador de la UPCT advirtió sobre los posibles riesgos para la salud pública de escolares, profesores y personal laboral en el colegio público de la diputación cartagenera, afectada por la contaminación por metales pesados.

Malos olores. La Plataforma Aire Limpio de Alcantarilla denunció picos de contaminación por tolueno y episodios de malos olores, pese a la instalación en Derivados Químicos de un oxidador térmico regenerativo, un sistema de alerta para informar en tiempo real de los principales parámetros de calidad del aire.

Quemas agrícolas. Siguen siendo un "importante problema" en varias zonas de la Región, como la Vega Alta (Cieza, Abarán, Blanca), Mazarrón, Águilas, Cartagena y huerta de Murcia. Aunque el resultado es similar (densas nubes de humo que afectan a núcleos urbanos) hay dos prácticas bien diferenciadas: la quema de restos de poda y rastrojos, muy extendida y realizada principalmente en otoño e invierno; y un problema más localizado en la Vega Alta, de quema de alpacas de paja como método de lucha contra las heladas en invierno.

Recomendaciones

Reducción del tráfico motorizado en las áreas metropolitanas, "disminuyendo la necesidad de movilidad con un urbanismo de proximidad y potenciando el transporte público urbano e interurbano (en especial el eléctrico) y los medios no motorizados como la bicicleta o el tránsito peatonal".

Reconversión ecológica del transporte interurbano "desde la carretera a un ferrocarril convencional mejorado y socialmente accesible".

Apuesta por el ahorro y la eficiencia energética, con la recuperación de los estímulos para la generación eléctrica renovable en sustitución de las centrales termoeléctricas a partir de combustibles fósiles.

Mejoras en los procesos de producción industrial para reducir la contaminación atmosférica.

Renovación de la red regional de vigilancia atmosférica en profundidad .

Informe completo en este enlace.

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