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Cabo Tiñoso, la despensa de los cachalotes

Un cachalote da un coletazo antes de sumergirse en aguas de Cabo Tiñoso. / Guillermo Carrión / AGM
Un cachalote da un coletazo antes de sumergirse en aguas de Cabo Tiñoso. / Guillermo Carrión / AGM

Un estudio de la Universidad de Alicante destaca la importancia de esta área marina protegida para los cetáceos

Miguel Ángel Ruiz
MIGUEL ÁNGEL RUIZ

El largo bufido rompe el silencio. Un lomo gris oscuro, como un islote alargado, sobresale por encima del agua. Es uno de esos días soleados de invierno en que el mar está como un plato. Ideales para avistar cetáceos. Transcurre un largo rato y entonces se produce ese espectáculo asombroso de la naturaleza: el cachalote se sumerge y termina de ocultar sus veinte metros de longitud y más de 50 toneladas de peso con un coletazo que deja sin palabras. La escena transcurre frente a Cabo Tiñoso (Cartagena), en un punto tan cercano a la costa que podría alcanzarse remando en una piragua.

Una de las tantas maravillas que atesora el Área Marina de Cabo Tiñoso y Valles Submarinos del Escarpe de Mazarrón, una extensa superficie comprendida entre Cabo de Palos y Águilas que está siendo estudiada gracias al proyecto científico Camonmar2, que lidera la Universidad de Alicante (UA), con la colaboración del Instituto del Medio Ambiente y el Agua de la UMU, bajo la dirección de la profesora lorquina Francisca Giménez Casalduero.

Los puntos reflejan la presencia de diferentes especies de cetáceos en Cabo Tiñoso y Águilas.
Los puntos reflejan la presencia de diferentes especies de cetáceos en Cabo Tiñoso y Águilas. / CMM2

Una investigación con la que se pretende mejorar el conocimiento sobre este ecosistema y las especies que viven en él, afectadas por actividades como la pesca profesional y recreativa, turismo y náutica deportiva, puertos y transporte, construcción naval, petróleo y gas, agricultura, maniobras militares...

Los resultados del estudio servirán para gestionar mejor un espacio marítimo-terrestre en el que se superponen diferentes figuras de protección: reserva marina de interés pesquero, Zona de Especial Conservación (ZEC) de la Red Natura 2000, Espacio Protegido de la Comunidad Autónoma, Zona de Especial Protección para Aves (ZEPA)... Figuras que blindan solo sobre el papel un enclave que se adivina bien conservado y muy rico en biodiversidad pero que aún no se conoce del todo.

CAMONMAR2

El estudio
Bases para la Planificación Espacial del Área Marina de Cabo Tiñoso y Valles Submarinos del Escarpe de Mazarrón.
Desarrolla
Universidad de Alicante, con la colaboración del Instituto del Medio Ambiente y el Agua de la Universidad de Murcia.
Dirección
Francisca Giménez Casalduero.
Presupuesto
216.000 euros.
Apoyo financiero
Fundación Biodiversidad (Ministerio para la Transición Ecológica), a través del Programa Pleamar del Fondo Europeo Marítimo y de Pesca (FEMP). Enmarcado en el Proyecto Life IP Intemares.

«Es un espacio protegido, pero con un gran vacío de información por esa tendencia de la Administración de declarar zonas protegidas por intuición más que por conocimiento. Por eso planteamos en su día este proyecto», explica a 'La Verdad' Francisca Giménez Casalduero, profesora titular del Departamento de Ciencias del Mar y Biología Aplicada de la Universidad de Alicante, que el jueves expuso en la Casa del Mar de Cartagena, ante un foro especializado, el fruto del primer año de trabajo: un Sistema de Información Geográfica (SIG), accesible a cualquier interesado, que contiene todo el conocimiento científico generado hasta el momento sobre el área analizada -avistamiento de especies, geología, batimetrías, temperatura del agua...-. Datos que de momento solo cubren hasta el año 2011; la investigación se prolongará un año más -con el proyecto Camonmar3, dotado con 153.000 euros- para completar la información hasta la actualidad.

«Estas aguas deberían formar parte del corredor de mamíferos marinos» Francisca Giménez Casalduero

Cañones submarinos

Una fuente de datos fundamental ha sido el trabajo de la doctoranda de la UA Rosa Canales Cáceres a lo largo de los últimos once años, con más de cien salidas al mar anuales principalmente desde Mazarrón. Una experiencia que permite llegar a una conclusión clara: esta zona del litoral de la Región es un 'punto caliente' para diferentes especies de cetáceos. «Los cachalotes se avistan con mucha frecuencia sobre los cañones submarinos que se abren frente a Cabo Tiñoso, unas simas que utilizan como ascensores para bajar hasta profundidades de más de 2.000 metros y capturar calamares», explica Giménez Casalduero, quien advierte de que esa área, que está plenamente identificada, «debería declararse reserva integral, sin actividad alguna permitida, para no molestar a la fauna».

La investigadora lorquina achaca solo a la falta de información científica publicada que el corredor de cetáceos protegido el verano pasado por el Ministerio para la Transicón Ecológica entre los cabos de La Nao (Alicante) y Creus (Gerona) no incluya estas aguas de la Región de Murcia. Con la información que se está obteniendo ahora no habrá excusa para no ampliarlo, espera.

No solo los cachalotes frecuentan Cabo Tiñoso y el Escarpe de Mazarrón: dos especies de rorcuales (común y aliblanco), delfines comunes, listados y mulares, y calderones comunes y grises también se alimentan en esta gran despensa marina donde abundan los túnidos y los peces luna y las tortugas bobas se dejan ver cada vez más.

 

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