Confidencias entre canapés en la fiesta de los mil saludos.

Miembros, trabajadores y voluntarios de las asociaciones Famdif, Amupheb y Más Mujer Murcia. / GUILLERMO CARRIÓN / AGM

'Los Mejores' momentos tras caer el telón

Daniel Vidal
DANIEL VIDAL

El malogrado cómico estadounidense George Gobel nunca llegó a disfrutar de una fiesta de 'Los Mejores'. De lo contrario, no hubiera dicho aquello de «cuando entras a una fiesta nadie dice hola, pero cuando te vas todos dicen adiós». En el cóctel posterior a la gala se repitieron los saludos que algunos ya se habían profesado previamente a las puertas del Auditorio, al llegar, y muchos volvieron a reencontrarse en la segunda, la tercera y cuarta cerveza para contarse un poco la vida, unas cuantas confidencias y bastantes confidenciales. Lo difícil era dar un solo paso sin estrechar una mano, dar una palmada en el hombro o abrazar fuerte al compañero de fiesta de turno, que podía ser político, empresario, abogado, deportista, activista, músico, médico o periodista. Muchos periodistas por cuyas manos pasaba más información que canapés. «Te tengo que enseñar una cosa, sujétame la copa». Eso sí, la mayoría de las 'confesiones' eran 'off the record' y de corto recorrido. Principalmente, porque no pasaban más de cuatro o cinco palabras hasta que tocaba saludar a otra persona.

«No, no voy a volver a UPyD. Por el momento me aporta mucho más el rendimiento social de la investigación», revelaba César Nebot en un hueco entre cervezas y vinos (cortesía de Estrella de Levante y Juan Gil), que también dio para una loncha de jamón de ElPozo. Los más avispados, o hambrientos, se dieron un buen repaso a los muchos bocados que fueron saliendo durante toda la noche. Tartaletas de salmorejo, foie con frutos secos, pinchos de atún rojo, las indispensables marineras, brochetas de solomillo, brioches de pollo... Para rematar, un postre a base de brochetas de melón, piña y sandía, y unos gofres de chocolate. La guarnición de algunos invitados eran los saludos. Saludos y más saludos. Con más o menos sonrisas.

Que se lo digan, si no, al coordinador del Grupo Parlamentario de Vox en la Asamblea Regional, Luis Gestoso. «Hace dos años estuve aquí y no me saludaba nadie. Hoy no me puedo ni mover», se reía. Gestoso departió durante un buen rato con el secretario general del PP, Teodoro García Egea, uno de los más buscados para la foto. Aquí daba igual si te movías mucho o poco. La cámara te iba a sacar igual. Incluso si eras el líder del PSOE en la Región, Diego Conesa, que fue uno de los primeros en salir cortando. Por el 'hall' del Víctor Villegas también se dejaron ver tras la gala, con menos prisas, el alcalde de Murcia, José Ballesta, la exsenadora del PP Violante Tomás, o la diputada regional Miriam Guardiola, de rojo pasión y un enorme volante en el hombro con el que bien podría pilotar las 24 horas de Le Mans. Hora arriba, hora abajo. «Es más interesante analizar quién no está», comentaba la responsable de prensa de una de las consejerías del Gobierno regional.

Eso era ya cuando el viernes se había convertido en sábado -dejando atrás la jornada de cumpleaños del presidente de la Comunidad, Fernando López Miras- y algunos compañeros y excompañeros de esta casa, más que necesarios en todo 'sarao' y misión de alto riesgo que se precie, subían otro escalón en la particular exaltación de la amistad. Romper el 'dress code' de la noche con una camiseta de Pulp, hay que decirlo más.

«Perdona, ¿va a haber cava?», preguntaba una señora cuando el resto de bebidas espirituosas ya lo habían dado todo de sí mismas y algunos pensaban en el amanecer, que no es poco. No, no había cava. Pero aún quedaba noche. Y muchos confidenciales. A pesar de que pocos dijeran adiós.