La Fiscalía solicita juzgar a Air France por el accidente del vuelo Río-París

Compañía Airbus./Reuters
Compañía Airbus. / Reuters

El último informe señaló como causa del siniestro las acciones inadaptadas en el pilotaje manual de la tripulación

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La Fiscalía de París ha solicitado un juicio contra la compañía de vuelo Air France, y un sobreseguimiento para Airbus, después de investigar el accidente del vuelo Río-París el 1 de junio de 2009, cuando el comboy A447 se precipitó al océano, dejando un total de 228 fallecidos.

La Fiscalía ha considerado que la compañía aérea «cometió negligencia e imprudencia» al no ofrecer a sus pilotos suficiente información sobre cómo reaccionar en caso de anomalías en las sondas que controlan la velocidad de los aviones, una problemática que generó varios incidentes antes del fatídico siniestro. Asimismo, considera que no hay suficientes elementos para presentar cargos contra el constructor aeronáutico europeo y llevarlo a juicio. Esta acción es una decisión que corresponde a los jueces de instrucción, ha señalado. «Serán ellos los que decidan si seguir o no nuestras recomendaciones», ha añadido.

El elemento causante de la caída al océano de la aeronave fue la congelación de las sondas Pitot en el exterior del aparato, que llevó a una indicación de velocidad errónea que desorientó a los pilotos.

Los expertos siguen investigando para encontrar a los responsables del incidente, siendo las partes civiles las que exigen que tanto Air France como Airbus, inculpadas en 2011 por «homicidios involuntarios», respondan ante los tribunales.

Un primer informe de 2012 señaló fallos cometidos por la tripulación, problemas técnicos y una falta de información de los pilotos. Tras este primer peritaje, el constructor aeronáutico solicitó una nueva evaluación que concluyó que la tripulación reaccionó de forma «inapropiada» y que Air France no actuó de forma adecuada.

Los familiares de las víctimas se presentaron ante la corte de apelaciones de París, al considerar la resolución como demasiado favorable para el constructor, causa que llevó a reabrir de nuevo el caso.

El último informe, realizado en diciembre de 2017, estimó que las acciones inadaptadas en el pilotaje manual de la tripulación condujeron a que el Airbus A447 de la compañía francesa se precipitase al mar.