Bienvenido, míster Johnson

Boris Johnson, en su intervención con el arenque en la mano para criticar los costes impuestos por la UE./AFP
Boris Johnson, en su intervención con el arenque en la mano para criticar los costes impuestos por la UE. / AFP

El favorito para ser proclamado líder británico este martes ha provocado el descenso de la libra por temor al 'brexit' abrupto

IÑIGO GURRUCHAGALondres

La broma más graciosa de Boris Johnson sería perder las elecciones para líder del Partido Conservador cuando se anuncie el resultado este martes. Las caras de diputados que han intentado colocarse en buena posición para el reparto de cargos, de millonarios que han financiado tan bien su campaña y de periodistas que han escrito ya perfiles del próximo primer ministro provocarían grandes alegrías.

A la espera de ese momento improbable en el que todos ellos tengan que rendir pleitesía al rival de Johnson, Jeremy Hunt, hombre que combina una expresión de visionario insomne y el habla de un pulcro gerente, debemos conformarnos con el último chiste del gran favorito, el chiste del arenque ahumado. Lo pronunció esta semana en el último acto de la campaña para ganar el voto de los afiliados.

Johnson exhibió un arenque que le había dado, en un embalaje hermético de plástico, el director de un periódico. «Un ahumador de la isla de Man está furioso porque, tras décadas de enviar arenques como este por correo, los burócratas de Bruselas han aumentado enormemente sus costes decidiendo que cada arenque debe ir acompañado de...». Johnson se agachó de nuevo y exhibió una «almohada plástica de hielo». Una almohada en todo caso para liliputienses.

LA CLAVE

Dejar la UE, incluso sin acuerdo.
Mantiene que la fecha de salida tiene que ser el 31 de octubre porque es un punto «de vida o muerte»

La Unión Europea no tiene competencia para este tipo de regulaciones, decididas por la Agencia de Estándares de Alimentos británica. El hombre que alcanzó su primera fama como corresponsal del 'The Daily Telegraph' en Bruselas aderezando tropiezos o excesos de la UE con mentiras y ganó el referéndum del 'Brexit' viajando en un autobús en cuya carrocería iba pintada otra falsedad- que la contribución real de Reino Unido a la UE era de 390 millones de euros semanales-, ha culminado su carrera hasta el liderazgo nacional contando la patraña del arenque.

«La clave es que la gente se rió en la sala «, explicó después en la BBC el ministro para la Marcha de la UE, Steve Barclay. Apeló a 'la alegría de vivir' en francés (joie de vivre), elogió el optimismo de Johnson, su virtuosismo como comunicador, que los periodistas y él sonreían, en fin, en el estudio hablando del líder y su ahumador. Las risas fueron más nerviosas después cuando acertó una respuesta y media de seis sobre el Acuerdo de Retirada de la UE, incluyendo entre sus errores de bulto el número de miembros que cada parte asignaría al comité de arbitraje de disputas y el plazo de sus decisiones.

La libra cae

La transición de la política británica entre una jefa de Gobierno laboriosa pero muy limitada para las relaciones personales y un líder gracioso y carismático cuya palabra no puede tomarse en serio ha trascurrido en un extraño limbo. Tras la criba de candidatos en el ambiente cerrado de la cábala parlamentaria, los candidatos han participado en debates para ganar el voto de los afiliados cuando la mayoría ya habría votado en la primera semana de julio.

Hunt fue agresivo hacia su rival en el inicio de la campaña, acusándole repetidamente de prometer la marcha de la UE el 31 de octubre y al mismo tiempo de evitar comprometerse con opciones concretas, sean sobre el 'brexit', sobre políticas domésticas o sobre el apoyo al embajador en Estados Unidos cuando se filtraron mensajes a Londres en los que tachaba de inepta a la administración de Donald Trump.

EN SU CONTEXTO

1
millón de libras (1.112.000 euros) donó al Partido Conservador de Reino Unido el antiguo magnate de las armas ruso Alexander Temerko desde 2011, año en el que obtuvo la ciudadanía británica, según la agencia Reuters. Termerko es uno de los grandes donantes de los 'tories' y se precia de ser amigo de Boris Johnson. El favorito para convertirse en primer ministro no habría recibido donaciones directas, aunque sí cercanos aliados. Se considera que el empresario tiene fuertes vinculaciones con el Kremlin.
Banco de Inglaterra.
Una vez sea nuevo líder de los conservadores y jefe del Gobierno, una de las primeras decisiones de Johnson será nombrar gobernador del Banco de Inglaterra. Gerard Lyons, que fue su asesor económico en la Alcaldía de Londres, ya suena para el cargo.
Escocia, en guardia.
Johnson podrá conseguir el apoyo mayoritario de los 'tories' pero es una figura polarizante detestada por ejemplo en Escocia, donde un 53% de los encuestados por Panelbase apoyaría la independencia si el próximo líder conservador consuma el 'brexit'.

El actual ministro de Sanidad pareció convencido de la derrota en el último debate, el más cordial, pero si la evolución del valor de la moneda nacional con respecto a las divisas de economías con las que un país comercia ilustra la impresión que tienen los mercados de capitales sobre su dirección, el balance en el período electoral del Partido Conservador es de una libra por 1,13 euros el 10 de junio y por 1,11 ahora.

Queda ya lejos el principio de mayo, 1 libra por 1,17 euros, cuando el Gobierno de Theresa May y el Partido Laborista de Jeremy Corbyn negociaban un apoyo conjunto al Acuerdo de Retirada que había sido rechazado ya tres veces por la Cámara de los Comunes. Los comerciantes en monedas quizás tomaron aquella negociación con excesivo optimismo, pero apoyaban con sus compras una futura economía británica fuera de la UE y con amplio acceso a sus mercados.

Laberinto

El descenso en los dos últimos meses y en los últimos días se achaca a que en los debates entre Hunt y Johnson el favorito ha subrayado su disposición a marcharse de la UE sin acuerdo y ha cegado vías de acuerdo. Tiene que ser el 31 de octubre porque es un punto 'de vida o muerte', dijo un día. La salvaguarda del Acuerdo de Retirada que evitaría controles fuertes en la frontera irlandesa «está muerta», dijo esta semana. La probabilidad del 'brexit' abrupto ha aumentado.

Charles Grant, que fue corresponsal en Bruselas del semanario 'The Economist' cuando Johnson lo era del 'Telegraph' y dirige ahora un Centro para la Reforma Europea (CER), ve solo cuatro rutas posibles para el acuerdo negociado: una nueva Declaración Política que delinee con más precisión la futura relación comercial, la limitación del tiempo de operación de la salvaguardia irlandesa, que esas reglas se limite a Irlanda del Norte o que se extienda el período de transición previsto en el Acuerdo rechazado.

Esas cuatro opciones rechinan contra la aritmética de la Cámara de los Comunes, donde basta la rebelión de dos diputados para que conservadores y unionistas norirlandeses pierdan su mayoría. Ya ha aprobado en los últimos días enmiendas para impedir u obstaculizar la quinta opción, marcharse sin acuerdo. En ese laberinto con espejos que reproducen una y otra vez los mismos rostros hastiados y desorientados entrará esta semana Boris con el arenque de la risa, las ganas de vivir y una reputación de persona en quien no se puede confiar.