España nutrirá las bases de datos de Europol sobre mafias de inmigración

España nutrirá las bases de datos de Europol sobre mafias de inmigración
C. Barba

Un convenio entre Frontex y la policía europea regulará el traspaso de información sobre las tramas de tráfico de personas

Melchor Sáiz-Pardo
MELCHOR SÁIZ-PARDOMadrid

 Las fuerzas de seguridad españolas se convertirán a partir de ahora en una de las principales fuentes de datos de las instituciones europeas para la lucha contra las mafias de la inmigración ilegal. Un acuerdo firmado este viernes entre Europol y Frontex, la Agencia Europea de la Guardia de Fronteras y Costas, por primera regulará el traspaso de información sobre la lucha contra las tramas de tráfico de personas, donde España, principal punto de entrada irregular por vía marítima de la Unión Europea, es referente.

El «plan de acción» fue suscrito por la directora ejecutiva de Europol, Catherine de Bolle, y la directora ejecutiva de Frontex, Fabrice Leggeri. Según la central de policía europea, «las bases de datos y las investigaciones criminales de Europol se fortalecerán con la información recopilada por Frontex durante las actividades operativas en las fronteras exteriores». La información de Europol, garantizó el organismo policial, «facilitará una gestión más eficiente de las fronteras exteriores de la UE» y una acción específica basada en «inteligencia contra grupos criminales y terroristas».

Este «intercambio estructural» de información entre las dos agencias, según explicaron este viernes los responsables de ambas instituciones, no solo mejorará el trabajo de los guardias de fronteras y «apoyará las investigaciones», sino que servirá para el «desarrollo conjunto de nuevas tecnologías». En particular, especialistas de las dos agencias trabajarán codo con codo en la introducción del Sistema Europeo de Información y Autorización de Viajes (Etias). Frontex creará y administrará la Unidad Central de Etias.

Posición clave

España, de acuerdo con las últimas estadísticas de Frontex, sigue ocupando una posición clave en las rutas de inmigración clandestina y, por tanto, la información que faciliten las fuerzas de seguridad nacionales será «imprescindible» para las bases de datos de Europol. El total de llegadas a España durante los primeros tres meses de 2019 superó los 5.400 migrantes, un 54 % más que en el mismo período del año pasado, según las cifras que maneja Frontex.

La ruta del Mediterráneo central, la italiana, que hasta hace dos años era el epicentro de la inmigración clandestina sigue cayendo en picado. El total de llegadas a Italia en los tres primeros meses de este año fue de 480 personas, un 92 % menos que en el mismo período de 2018, lo que confirma la tendencia descendente que ya comenzó en el verano de 2017.

El repunte de la vía del Mediterráneo oriental, con destino a Grecia, preocupa a los responsables europeos. El número total de detenciones en esta ruta durante los tres primeros meses de 2019 fue de 9.000 personas, un 10% más que en el mismo periodo de 2018.

Al margen de ser una de las principales rutas de entrada de 'sin papeles', España también es el país al que pertenecen cerca del 5% de los traficantes de personas detenidos durante los últimos años. Según las cifras de Frontex, solo el pasado año fueron arrestados 477 españoles acusados de ser miembros o responsables de esas mafias de inmigración.

La española es la sexta nacionalidad con más traficantes detenidos en Europa, solo por detrás de Marruecos, Francia, Albania, Siria y Paquistán. De España, además, son los pasaportes que más se falsifican o se usan de forma fraudulenta para entrar en la Unión Europea. El último informe de «análisis de riesgos» de 2019 de Frontex reveló que en 2018 fueron detectados en fronteras 1.115 documentos españoles falsificados. Se trata de una cifra muy por encima de otras nacionalidades con mucha mayor población como Francia (con 953 documentos detectados), Italia (con 734) o Alemania (419).

Europol está particularmente interesada en el intercambio de información con Frontex sobre la detección de documentación falsa, ya que las organizaciones que facilitan estos papeles a los inmigrantes también suelen trabajar para grupos terroristas u otras bandas criminales».