La nueva forma de comprar ropa que amenaza a Zara, Mango y otras grandes tiendas

Compras en un centro comercial./B. Castillo
Compras en un centro comercial. / B. Castillo

En supermercados como Lidl o Carrefour están experimentando un gran aumento de las ventas

COLPISA

Alcampo es la tienda donde Pablo Iglesias se compra la ropa. Lo desveló hace unos años y algunos se sorprendieron de que el líder de Podemos no tuviera reparo en hacerlo público, aunque muchos se tuvieron que sentir identificados porque, según los datos publicados por la consultora Kantar Worldpanel, los reyes de la moda en España ahora son los supermercados.

Lejos de la idea que se puede tener de que Inditex copa todo el mercado textil en nuestro país y el poco trozo del pastel que queda se lo reparten entre Mango, H&M y El Corte Inglés, la realidad es otra muy diferente. Según el informe de Kantar, Primark fue en 2018 el líder de la moda, arrebatando la primera posición a El Corte Inglés, después de que la cadena 'low cost' irlandesa superara por primera vez la barrera de los 10 millones de clientes.

En cifras, en Primark compraron 10,4 millones de personas el año pasado, superando a El Corte Inglés en más de medio millón de clientes. En tercer lugar, la ropa deportiva de Decathlon consigue 9,4 millones de consumidores. Y hay que llegar hasta la cuarta posición de la tabla para que aparezca Zara, el buque insignia del gigante Inditex. Lo realmente curioso es que Carrefour, con su marca Tex, pisa los talones a la firma propiedad de Amancio Ortega y ya vende a 7,5 millones de personas en España, por delante de otras marcas del grupo gallego como Stradivarius o Bershka, o incluso de tiendas de la talla de Mango o H&M.

Pero el de Carrefour no es un caso aislado, sino que refleja una tendencia creciente. Cada vez más españoles compran ropa en el supermercado después de meter en la cesta el pan o la fruta para la semana. Los bajos precios y la comodidad son las razones más importantes de esta tendencia en alza. Rosa Pilar López, directora del sector textil de Kantar, explica a este periódico que este es un proceso «lógico» porque en este tipo de establecimientos se tiene acceso a «una gran cantidad de clientes de forma regular». «Aunque muchos no acuden necesariamente a comprar moda, una vez allí pueden comprar prendas distintas para públicos diversos (infantil, adulto, jóvenes...) y con campañas y ofertas de precio muy atractivas», afirma. Así, cadenas de moda como Mango o H&M tienen un posicionamiento, colección y estrategia basada en el precio y están dirigidas a un público determinado, pero deben despertar su interés para atraer más tipo de público hacia sus tiendas.

La incidencia de la crisis

Aún así, que no salten las alarmas. Inditex como grupo sigue vendiendo más que nadie. El conglomerado de tiendas de moda que lo conforman van desde Kiddy's Class (niños y bebés) hasta Uterqüe, pasando por Stradivarius, Bershka, Lefties, Pull & Bear o la icónica Zara. La unión de ventas en las distintas firmas ganan a las demás a mucha distancia de la segunda en la tabla. Sin embargo, es curioso que la suma de los supermercados Lidl, Carrefour y Alcampo sumaran el año pasado casi 15,5 millones de compradores, lo que significa el 17% del total entre los quince mayores establecimientos que venden ropa en España.

La experta asegura que en los últimos diez años el sector de la moda se ha visto afectado por un consumo «más ocasional» que ha ido distanciando sus compras y «accediendo progresivamente a tiendas con precios más bajos». Las firman han ajustado sus precios para activar la venta. «Todo ello lleva a un escenario con compras de menos prendas y tickets de menor valor», explica.

¿En qué medida ha incidido la crisis en todo este proceso? La directora de textil de Kantar contesta que «no hay cambio de hábitos» que hayan llevado a comprar más moda en los supermercados, pero que éstos han conseguido «reforzar y defender su relación más estrecha con los clientes». Así, los hipermercados han tenido que reaccionar a los precios bajos de tiendas exclusivamente de ropa revisando su calidad y «poniendo el foco en sus puntos fuertes: la moda infantil y campañas especiales». Sobre el futuro, la experta piensa que es previsible que los hipermercados sigan «manteniendo su relevancia» por el negocio adicional que les genera y la experiencia de compra más completa para los clientes.