Alegría hasta el amanecer en la boda de Sergio Ramos y Pilar Rubio

Sergio Ramos y Pilar Rubio se besan para los medios en la entrada de su finca en Bollullos de la Mitación. / EFE
Sergio Ramos y Pilar Rubio se besan para los medios en la entrada de su finca en Bollullos de la Mitación. / EFE

El convite tuvo de todo y terminó por la mañana. Ya lo dijo el novio: «He estado en muchas bodas y como esta, ninguna»

I. G.

Primero paralizaron Sevilla y después revolucionaron Bollullos de la Mitación, localidad hispalense que nunca se había visto en una parecida: durante la noche del sábado fue la capital española del famoseo gracias a la presencia de acicalados futbolistas, toreros, artistas y 'socialités', la selecta 'alineación' de invitados a la boda de Sergio Ramos y Pilar Rubio. Hubo parque de atracciones, fuegos artificiales, bandas de rock internacionales y chefs de postín.

Ya dijo el novio que iba a haber un antes y un después de su enlace en la finca La Alegría, donde les recibió 'Yucatán', uno de los impresionantes ejemplares de la yeguada SR4. «He estado en muchas bodas y como esta, ninguna», avisó a los periodistas. Y no se refería a que, obviamente, sus nupcias fueran especiales para él: el programa estaba pensado para sorprender a los 500 invitados y dejar la fecha de ayer bien grabada en su memoria. «Queremos que todos lo disfruten y estén cómodos en los diferentes ambientes que hemos preparado», explicó.

La banda invitada no fue AC/DC, como se rumoreaba, sino la sueca Europe y su 'Final countdown'

Dragón rojo

Aunque los móviles estaban prohibidos en el convite, los detalles sobre la fiesta fueron trascendiendo a lo largo del domingo. Por ejemplo, se supo que, pese a lo que se había rumoreado, la banda australiana de rock duro AC/DC no actuó en la fiesta.

Sí lo hizo el grupo sueco Europe. Con los acordes de su éxito 'The final countdown' hicieron los recién casados su entrada triunfal en el salón a bordo de un dragón rojo mecánico. La pareja ya se había cambiado de ropa y el espectacular modelo rojo de encaje y transparencias que llevaba la modelo ofreció la explicación a por qué el 'dress code' para las señoras excluía tajantemente estilismos de color naranja, rosa o encarnado. Por cierto, se lo saltaron a la torera Victoria Beckam con su vestido blanco -también vetado- y Naty Abascal, toda de fucsia.

Después del cóctel, pasadas las once de la noche, los tres hijos de la pareja se fueron a la cama y comenzó la cena; según los testigos, uno de los momentos más emotivos, ya que el defensa del Real Madrid se puso hecho un mar de lágrimas al escuchar la canción 'I'll never love again'.

Los convidados disfrutaron de un menú diseñado por el chef Dani García: salpicón de bogavante, espaguetis con guiso de ternera trufado, rape, hamburguesa de kobe y, de postre, una creación llamada frescor andalusí. Todo regado con vino Ribera del Duero y champán Dom Perignon.

Junto a Europe, que interpretó media docena de canciones, actuaron Ketama y Niña Pastori, y a partir de las dos de la mañana la música quedó en manos de Gianluca Vacchi, italiano afincado en Ibiza que, además de millonario, es DJ. Parece que la 'celebrity' lo hizo bien porque el baile se prolongó hasta primeras horas de la mañana. Cuentan que los Beckham fueron de los primeros en retirarse, a eso de las cinco, porque tenían intención de celebrar el Día del Padre -que en Reino Unido se conmemoraba ayer- con sus hijos en Sevilla. Los novios aguantaron hasta las diez.