La Sardina reclama agua y AVE

La periodista murciana Sandra Díez pronuncia su testamento desde el balcón del Ayuntamiento./alfonso durán / agm
La periodista murciana Sandra Díez pronuncia su testamento desde el balcón del Ayuntamiento. / alfonso durán / agm

La periodista Sandra Díez deja un Testamento cuajado de alusiones a las infraestructuras, el Trasvase Tajo-Segura y el conflicto de Cataluña

ALBERTO GÓMEZMurcia

La presentadora murciana Sandra Díez afrontó este viernes una de las grandes citas que se derivan de la condición de Doña Sardina que ostenta este 2019. La periodista leyó el testamento con las últimas voluntades del plateado pez desde el balcón del Ayuntamiento. Lo hizo entre la algarabía y vítores que le brindó el público que abarrotó La Glorieta de España, desde donde contempló la escena con alegría e ilusión. El discurso de Díez no defraudó y conjugó de manera muy conseguida el tono humorístico típico del momento, pero sin dejar de abordar cuestiones capitales para la Región de Murcia.

Advirtió Doña Sardina que «son normales, sacar los temas sociales o los acontecimientos curiosos o principales». En su alocución, no dejó de lado el tema catalán y tildó como «trabajo sencillo» el del presidente Torra. A Puigdemont lo definió como «monaguillo» y de ambos a la vez señaló que están «tirándose la vidorra por cárceles y banquillos, viendo lazos amarillos y Cataluña... ¡A la porra!». También entró de lleno en asuntos que tienen mucho arraigo en Murcia como el agua. «Cuarenta años ya hacen que se comenzó el trasvase de agua del Tajo al Segura para nuestra agricultura».

Doña Sardina reclamó «el agua necesaria para la región murciana que ni una gota derrama que no sea necesaria».

Texto íntegro

Las infraestructuras también estuvieron presentes en la lectura del testamento sardinero. Sobre la alta velocidad, apuntó que «es necesario y de urgencia, como todo el mundo sabe, que con total diligencia cuente Murcia con el AVE porque ya hasta da vergüenza por decirlo algo suave».

En cuanto al aeropuerto de Corvera, se posicionó acerca del nombre que debe tener y señaló que «tan solo una cosa pido que bien pronto se resuelva y su nombre sea el que admiro, un grande, Juan de la Cierva, inventor del autogiro». De igual forma, realizó un recorrido por algunas de las últimas novedades que han acaecido en la ciudad de Murcia como la peatonalización de la avenida Alfonso X el Sabio. De esta manera, expresó que «El Tontódromo, lugar de recreo callejero y de placer cervecero lo han hecho peatonal. Mejor así. Lo prefiero. Solo pido que al cambiar lo hagan sin estropear la estatua del sardinero».

Sandra Díez también tuvo alusiones para el final que cada año espera a la sardina y que no es otro que ser quemada. Al respecto, comentó que «muere frita y luego, al año que viene, resucita. No debéis de tener pena cuando haya sido finita, que gozó mucho en Archena».

Cortejo con aroma a carnaval

La previa a la lectura del Testamento de la Sardina vino marcada por un desfile en el que participaron una treintena de grupos de teatro de animación y una decena de carrozas que partieron de la avenida Gutiérrez Mellado hasta llegar a La Glorieta.

En el cortejo estuvieron presentes grupos de carnaval de otros municipios de la Región y también bandas de Rusia y Tailandia que dieron el toque internacional a un desfile que atrajo a miles de murcianos.