Los socios rusos de Dia renuncian a tener la mayoría para no frustrar su OPA

Una mujer se dispone a entrar en un supermercado de la cadena Dia. /J. Alemany
Una mujer se dispone a entrar en un supermercado de la cadena Dia. / J. Alemany

La CNMV acepta la petición de LetterOne para que no haya una demanda mínima y también ve «equitativo» su precio para «favorecer el saneamiento de la empresa», además de extender al día 13 el plazo de aceptación

José Antonio Bravo
JOSÉ ANTONIO BRAVOMadrid

El magnate Mikhail Fridman y su grupo de inversores rusos que controlan el 29% de Dia, la tercera mayor cadena de supermercados del país (con una cuota del 17%), se han visto duramente golpeados por la realidad y en apenas una semana han renunciado a buena parte de las pretensiones de su oferta pública de adquisición (OPA). La última condición de la que han prescindido es que haya un nivel mínimo de aceptación, con lo que en la práctica vienen a conformarse con no controlar la mayoría del grupo de distribución ante el evidente enfado de los accionistas minoritarios (suman el 29% de los títulos) y también de varios fondos de altos riesgo (16%).

El anuncio lo realizó a primera hora de la mañana de este lunes a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), tras haber vuelto a sondear el viernes pasado la opinión del mercado y comprobar que apenas el 5% de los socios habían dado orden de aceptar una oferta que, en teoría, vencía también este mismo lunes. Sin embargo, el plazo de aceptación ha sido por el supervisor hasta el una vez aceptadas ya de noche las peticiones de .

En primer lugar, haautorizado eliminar el grado de aceptación mínima –el grupo ruso ya solicitó la semana pasada rebajarlo al 20,99% en vez de la mitad de las acciones que no controla (el 71%)– porque «implica un trato más favorable para sus destinatarios», pues cada accionista podrá «decidir libremente sin tener que considerar» lo que hagan los demás. En LetterOne, a su vez, se dan por satisfechos con engordar un poco su participación de control actual, en la confianza de que los diferentes intereses en juego frustrarán un posible frente común en su contra.

Lo que más les unía hasta ahora era su rechazo al precio que da el grupo ruso: 0,67 euros por título –este lunes cerraron en 0,64 euros al subir un 3,2% tras la última renuncia de LetterOne–, una cuantía considerada muy baja por la mayoría de accionistas y el consenso de analistas, aunque el oferente se agarra a que mejora en un 52,5% el precio medio ponderado por volumen del mes anterior a cuando anunció su oferta por vez primera (5 de febrero). Obvia, sin embargo, que lo normal habría sido igualar, al menos, el precio más alto pagado en los últimos 12 meses por acciones de la compañía: 3,73 euros precisamente por Fridman.

'Letra pequeña' de la ley

Ese 'olvido' en la OPA –que pudieron hacer al ser una oferta voluntaria– no implica, sin embargo, que los asesores de LetterOne no conozcan bien la Ley de OPAs española. Esta exige que si modifican las condiciones haya que elevar la oferta, pero han rebuscado en su letra pequeña (artículo 9.4 f) para pedir a la CNMV que cambie de criterio y califique ahora de «precio equitativo» sus 0,67 euros.

Se acogen a que la normativa lo permite si «la sociedad afectada se encuentra, de forma demostrable, en dificultades financieras». Tras consultar a un segundo experto externo, la Comisión entiende ahora que tienen razón -a finales de marzo, cuando dio 'luz verde' a la OPA, no lo veía «equitativo»- y que con ello se «favorece el saneamiento» de la compañía –cuya información más reciente respalda esa situación delicada–, pese a que no se encuentre en concurso de acreedores o lo haya estado hace poco como en casos precedentes donde se permitió algo similar (por ejemplo, Vértice 360 Grados y Service Point), aunque Día parece encaminarse ya hacia ese horizonte.

El 20 de mayo concluyen los dos meses desde la junta general que la compañía tiene para revertir su situación patrimonial –el desfase en 2018, ya aprobado, fue de 166 millones de euros–, o bien reestructurar su deuda. Sobre esto último el consejo de Dia ha logrado aplazar a finales de mes el vencimiento de un crédito sindicado por 912 millones, pero LetterOne sigue sin alcanzar un acuerdo con la banca acreedora sobre todos los plazos de amortización.

Y la imprescindible ampliación de capital por 500 millones depende de la OPA, que seguirá adelante si Fridman no tiene que pagar más, y sobre todo de un pacto con las entidades financieras, a las que adeudaría en conjunto 1.702 millones de euros al cierre del primer trimestre (según el avance de resultados que la compañía publicó el pasado 30 de abril, aunque los definitivos se conocerán el 14 de mayo), 250 millones más que hace un año.