Los pilotos de Ryanair también irán a la huelga por los cierres de bases

Un avión de Ryanair a punto de tomar tierra. / AFP

Se sumarán desde mediados de septiembre a los paros de los tripulantes, que acusan al Gobierno de «mirar por y para» la aerolínea sin velar por sus derechos laborales

José Antonio Bravo
JOSÉ ANTONIO BRAVOMadrid

Los cierres de las bases de Ryanair en Canarias y Girona, anunciados por la compañía a partir del 8 de enero próximo, han unido a pilotos y tripulaciones en una decena de jornadas de huelga en septiembre. Ambos coincidirán los días 20, 22, 27 y 29, mientras los primeros pararán también el 19 y los segundos el 1, 2, 6, 8, 13 y 15 del mes.

Y no se descarta que las protestas se extiendan a octubre, e incluso los meses siguientes, si no ven una actitud negociadora en la aerolínea líder del segmento 'low cost' en Europa. Justo en la última reunión de mediación con ella los representantes de la compañía irlandesa les anticiparon la presentación de un ERE para 512 trabajadores en Las Palmas, Tenerife, Lanzarote y Girona.

Por eso el sindicato SEPLA tampoco espera grandes novedades en su encuentro con los directivos de la aerolínea, preceptivo antes de confirmar de forma oficial los paros ya adelantados. De momento, el Ministerio de Fomento fijó ayer los servicios mínimos para la huelga de tripulantes, cuyos representantes (USO y Sitcpla) los tacharon de «abusivos» por «limitar excesivamente» sus derechos. Volarán en los días señalados todos los vuelos a Canarias y Baleares, el 60% de los peninsulares e internacionales con duración superior a cinco horas y el 35% el resto.

Queja a Fomento y Trabajo

Para USO, que denuncia que los mínimos superan los fijados para las protestas realizadas en 2018 –porque la compañía no aplica a sus empleados la legislación laboral española sino la irlandesa–, el Gobierno «ha vuelto a mirar por y para Ryanair, ...en vez de por las 512 personas que pueden perder su trabajo». Por eso reclaman a Fomento y el Ministerio de Trabajo que velen por sus derechos laborales, «incumplidos» desde una empresa «subvencionada por las instituciones públicas» por tener esas bases.

De hecho, desde los gobiernos autonómicos de Cataluña y Canarias se quiere negociar directamente con la aerolínea -que aduce como motivos de los cierres el retraso en la entrega de los aviones Boeing 737 MAX, el aumento de costes laborales y la caída de resultados (en su primer trimestre fiscal redujo un 21% su beneficio hasta 243 millones de euros)-, mientras piden reuniones con el Ejecutivo para septiembre.

Además, el SEPLA podría llegar a retomar la vía de la batalla judicial que ya emprendió hace un año para que se reconocieran los derechos laborales de este colectivo. Pero tras retirar su demanda, desde Ryanair siguen sin negociar su primer convenio colectivo para los pilotos ni tampoco aceptan las reglas laborales nacionales.

Protestas en los aeropuertos

Por otro lado, el comité de empresa de los trabajadores de asistencia en tierra ('handling') de Iberia en el aeropuerto barcelonés de El Prat mantiene la convocatoria de sendos paros de 24 horas para los próximos viernes y sábado, tras los realizados los dos fines de semana anteriores de agosto y que provocaron la cancelación de un centenar de vuelos contando solo los de la compañía Vueling, que tiene allí su base.

Pese a que al mediodía de este miércoles parecía haber acuerdo para desconvocar la protesta, la falta de garantías por parte de Iberia respecto al cumplimiento de los puntos que se pudieran pactar con la mediación de la Generalitat ha terminado por alejar aún más las posiciones de sindicatos y empresa. También persisten las próximas huelgas convocadas en el 'handling' de Iberia en los aeropuertos de Madrid-Barajas (igualmente días 30 y 31 de agosto) y Bilbao-Loiu (8 y 9 de septiembre).

Aparte, ya en el ferrocarril, el sindicato CGT encabeza sendos paros parciales en Renfe los próximos 30 de agosto y 1 de septiembre, coincidiendo con la operación retorno de las vacaciones. En las cuatro jornadas de protestas celebradas hace varias semanas la operadora ferroviaria canceló un total de 1.152 trenes.