El pequeño comercio, en caída libre: 22 tiendas cierran de media cada día desde julio de 2015

Un local comercial en alquiler en una calle de Valencia./Jesús Signes
Un local comercial en alquiler en una calle de Valencia. / Jesús Signes

La pérdida de negocios de barrio se intensifica año a año con el auge de la venta 'on line' y de grandes empresas con mejores horarios

Lucía Palacios
LUCÍA PALACIOSMadrid

El pequeño comercio está en horas bajas. Y ya no se trata de un hecho aislado, sino que se ha convertido en una tendencia que va en aumento. La irrupción de plataformas digitales como Amazon o Alibaba, la dura competencia que ejercen grandes empresas como pueden ser Inditex o El Corte Inglés, y el hecho de que las nuevas generaciones cada vez están más acostumbradas a comprar a golpe de 'clic' está acarreando serias dificultades de sobrevivir a esos negocios de toda la vida -ferreterías, mercerías...-, que parecen abocados a la desaparición. Hasta tal punto de que en los últimos cuatro años han desaparecido 22 comercios de media cada día. Así, el número de autónomos de este sector se ha reducido en 31.300 personas desde julio de 2015, una caída próxima al 4%, según los últimos datos de afiliación de la Seguridad Social de julio recogidos por la asociación UATAE.

Además, la pérdida de comerciantes en España se ha ido intensificando año tras año: se dieron de baja en el RETA 2.693 cotizantes en 2016, cifra que se duplicó con creces en 2017, cuando ascendieron a 7.038 negocios, y aumentó hasta los 10.032 en 2018. En 2019 tocó máximos al echar el cierre 11.537 tiendas, siempre con datos de julio de cada año.

MENOS EMPRENDEDORES

800
autónomos se perdieron cada día de media el pasado mes de julio, la mayor caída anual desde 2009.
13.000
comercios desaparecerán a lo largo de todo 2019, según la estimación realizada por UATAE.

Y este fenómenos tiene pocos visos de disminuir, ya que la previsión de UATAE es que 2019 terminará con la pérdida de alrededor de 13.000 comerciantes, con lo que esta tendencia se mantiene al alza, algo preocupante si se tiene en cuenta que este sector da ocupación al 25% de todos los trabajadores autónomos de España, que superan los 3,2 millones.

«La pérdida de autónomos en el comercio es muy preocupante, tanto por su intensidad como por su duración, y se debe principalmente a la caída de las ventas en las tiendas pequeñas frente a las grandes corporaciones, a los horarios comerciales y a la venta 'on line'», denuncia María José Landaburu, secretaria general de UATAE, que pide al Gobierno que impulse medidas de promoción del comercio de proximidad.

Todas las comunidades autónomas han perdido comerciantes en los últimos cuatro años, pero a la cabeza está Cataluña, quizá en parte influida por el conflicto del 'procés': allí el número de emprendedores de negocios se ha reducido en 7.320, con una caída del 5,6%. A continuación se sitúan Galicia, con 3.587 comerciantes menos, y Castilla y León, con otros 3.455 menos. Por el contrario, Canarias, Murcia y La Rioja son las regiones en las que menos comercios echaron el cierre: 248, 277 y 414, respectivamente. Los mayores descensos los registraron Asturias (-8%), Cantabria y Aragón (ambas con una caída del 7,9%).

Llamada al Gobierno

A la vista de estos datos, Landaburu considera «necesario» elaborar un plan desde las administraciones -coordinado por el Gobierno y en colaboración tanto con comunidades autónomas como ayuntamientos- para reactivar el comercio de proximidad, «no solo por el importante volumen y la calidad del empleo que genera, sino también porque es un factor fundamental de equilibrio, seguridad y bienestar en nuestros barrios y ciudades».

Pero no solo es el comercio el que está sufriendo. En términos generales se percibe una clara desaceleración desde el inicio de año en la creación de empleo autónomo e incluso en julio se produjo una debacle y se registró la mayor caída interanual de la afiliación de trabajadores por cuenta propia desde 2009: cada día se dieron de baja del RETA 800 cotizantes de media, según los datos del Ministerio recogidos por ATA. Esta destrucción de casi 25.000 autónomos ha lastrado el crecimiento de ese colectivo en lo que va de año. Así, de enero a julio se han sumado 9.584 personas al sistema, que se acerca ya a los 3,3 millones de cotizantes, una cifra muy inferior a la del año pasado, cuando se dieron de alta en este mismo periodo 51.630 emprendedores, cinco veces más.

De hecho, en estos primeros siete meses diez regiones han perdido autónomos: Aragón (-2,3%), La Rioja (-1,6%), País Vasco (-1,5%), Asturias y Navarra (ambas con una caída del 0,9%), Madrid (-0,7%), Cataluña (-0,3%), Castilla y León (-0,2%), Galicia y Castilla-La Mancha (-0,1% las dos). Por sectores, cuatro registran caídas: primero la industria (-11.748), seguida de la educación (-6.053), el comercio (-3.000) y las actividades de banca y seguros (-307).

«Hay una caída libre en la afiliación de autónomos de julio», lamenta Lorenzo Amor, presidente de ATA, que echa la culpa a la desaceleración económica y la inestabilidad política. No obstante, en julio las ventas del pequeño y mediano comercio repuntaron un 2,9% y, aunque por debajo de las grandes cadenas (7%), puede suponerles un respiro.