AENA invertirá 1.000 millones al año desde 2022 para reforzar sus grandes aeropuertos

El presidente y consejero delegado de AENA, Maurici Lucena./ Esade
El presidente y consejero delegado de AENA, Maurici Lucena. / Esade

Duplicará el capital empleado para ampliar la capacidad de Madrid, Barcelona, Palma de Mallorca, Tenerife Sur, Bilbao y Sevilla, además de potenciar sus desarrollos inmobiliarios

José Antonio Bravo
JOSÉ ANTONIO BRAVOMadrid

Mantenerse como primer operador aeroportuario del mundo por número de pasajeros o, al menos, competir de tú a tú con los mejores. Ese es el objetivo que se plantea la cúpula de AENA a diez años vista y para ello prevé invertir una media de 1.000 millones de euros anuales a partir de 2022, el doble que la previsión del actual plan estratégico en vigor desde 2018.

«Mucho» de ese nuevo capital -según avanzó este miércoles el presidente y consejero delegado de la compañía, Maurici Lucena, en un acto organizado por la escuela de negocios Esade- se concentrará en expandir más sus dos grandes bases: Madrid-Barajas y Barcelona-El Prat, donde ya se han iniciado los trabajos para esa adecuación. También se prevé ampliar la capacidad en el próximo quinquenio de los aeropuertos de Palma de Mallorca, Tenerife Sur, Bilbao y Sevilla.

El primer ejecutivo de AENA aclaró, no obstante, que la inversión actual por año (500 millones hasta 2021) es una cifra «relativamente baja» en comparación con las partidas de la primera década de este siglo, con 17.000 millones hasta 2011 y un promedio de 1.400 millones. De hecho, en el período siguiente cayó de forma drástica a causa de la crisis (casi 2.600 millones hasta 2018).

Gracias al fuerte ritmo inversor, su red tiene capacidad excedente para gestionar 335 millones de viajeros anuales, frente a los 268 millones de 2018 y el crecimiento del 3,7% esperado este ejercicio. Las bajas tasas aeroportuarias contribuirán a ello –según Lucena– al mejorar su competitividad; de hecho, tras estar ahora congeladas deberían ajustarse desde 2020 para cumplir el prometido descenso medio anual del 2,2% de 2017 a 2022. Esa es una de las grandes reivindicaciones de las aerolíneas, con las que también se quiere negociar desde AENA para consensuar en lo posible sus nuevos proyectos.

Otros objetivos de su plan estratégico (el actual y el próximo) será potenciar los desarrollos inmobiliarios de sus principales aeropuertos y llevar el AVE a varios –en Barajas sigue solo en proyecto y en Girona la decisión ya es firme–. Entre las instalaciones de Madrid y Barcelona disponen de más de 2.000 hectáreas de suelo libre potencialmente comerciable -de ellas 622 (cada una equivaldría a un campo de fútbol) se consideran parcelas «lucrativas»- que se uniría al millón de metros cuadrados en activos (naves, hangares, almacenes, oficinas, etcétera) con que ya cuenta.

Aeropuertos 'verdes'

Además, a partir de 2020 todo su suministro de energía será de origen renovable según la resolución del concurso para ese año anunciada también este miércoles por la empresa, que también avanzó que desde 2026 el 70% de ese gasto vendrá del autoabastecimiento gracias a los paneles solares que instalará en sus aeropuertos, que espera pasen a tener así la consideración de 'verdes'. Con un importe total estimado en 63 millones de euros, la adjudicación se ha repartido fundamentalmente entre el grupo Acciona (76,5% del servicio) y Endesa (23%), una de las eléctricas tradicionales.

Además de esa «preocupación medioambiental», Lucena avanzó el interés de la compañía por convertir sus bases actuales en 'smart airports (aeropuertos inteligentes)'. Para ello, además de renovar sus instalaciones tecnológicas de manera progresiva, prevé diferentes iniciativas, por ejemplo, la utilización de drones para la iluminación de las pistas o incluso el uso de tecnología biométrica para permitir –por vez primera en una instalación de ese tipo en Europa- superar el paso por filtros de seguridad y el embarque a través de técnicas de reconocimiento facial.