Campeonas que inspiran V

Paula Badosa, saltar a la pista para derrotar a los miedos

Paula Badosa celebra un punto durante un partido./Archivo
Paula Badosa celebra un punto durante un partido. / Archivo

La depresión y la ansiedad estuvieron a punto de truncar la carrera de la española, que desde entonces no ha parado de crecer

José Manuel Andrés
JOSÉ MANUEL ANDRÉSMadrid

En la carrera de un deportista de élite no siempre el rival está al otro lado de la pista. En muchas ocasiones, el enemigo se esconde dentro, en forma de demonios personales. De ello puede dar buena fe la tenista española Paula Badosa, cuya carrera ha despegado en los dos últimos años, pero que a punto estuvo de truncarse prematuramente por la depresión y la ansiedad.

La catalana, nacida en Nueva York, llamó la atención del mundo del tenis siendo apenas una adolescente, cuando en 2014 y con 16 años fue convocada por Conchita Martínez para el equipo español de Copa Federación. Fue el preludio de la conquista de Roland Garros en categoría júnior en 2015, un hito que la situó entre las diez mejores tenistas del planeta de su generación y que le abrió de par en par las puertas del circuito profesional.

Cuando todo parecía ir sobre ruedas en la prometedora carrera de Badosa, más aún después de alcanzar el título de campeona de España en 2017 derrotando a Carla Suárez, en su vida apareció lo imprevisto. «Pasé por muchos momentos de ansiedad, también de depresión. Lo reconozco. No tenía ganas de hacer nada, ni personalmente ni profesionalmente. Pierdes la ilusión por muchas cosas y en especial por el tenis. No disfrutaba nada jugando. Sentía una presión, una obligación y unos miedos que me hacían no querer nunca entrar en pista para competir», reconoció la española en un vídeo publicado en su cuenta de Twitter.

El exceso de presión y la forma de afrontar su carrera hicieron mella en la joven tenista, que tiempo después reconoce que el modo en el que vivía para el tenis «quizá no fuera el adecuado». «Yo creo que tenía que cambiar mucho mi estilo de vida, ser un poco más profesional en pequeños detalles como la alimentación o entrenar cada día bien. Parece muy fácil pero cuando tienes cosas en la cabeza que no deberías tener en ese momento pasas por episodios de miedo que te distraen y te impiden rendir», analiza.

Cuando el túnel parecía inacabable, en la vida de Badosa apareció el trabajo del entrenador Xavier Budó. De la mano del catalán, la tenista inició un proceso de reconstrucción personal y profesional que fue dando sus frutos. El año 2018 trajo consigo un nuevo comienzo y tres títulos ITF en Glasgow, Les Franqueses del Vallés y Valencia, pero sólo fue el primer escalón de una milagrosa recuperación que ha llevado a Badosa desde las catacumbas del ránking mundial a derribar las puertas del 'top 100' mundial.

«Estamos progresando muy bien y muy rápido a nivel deportivo, pero lo que más me llena es que Paula me dijo hace unas semanas en Wimbledon: 'ahora desde que me levanto hasta que me voy a dormir me siento feliz y tengo ganas de reír todo el día'», explica Budó, que recuerda que en septiembre su pupila le decía que lloraba al menos dos veces cada día. «Se sentía con miedo y con ansiedad. Llega un momento en el que si te apasiona un deporte y no llegas parece que la vida se acaba. Ahora ha entendido que el sentido de la vida pasa por ser tenista pero también por ser feliz como persona. Es algo que hemos descubierto ella y yo tras muchas horas de trabajo junto con todo nuestro equipo», añade.

El camino a la élite de las cien mejores tenistas del mundo no ha sido de rosas para Paula Badosa, aquella adolescente prodigio que tuvo que descubrirse a sí misma para entender que el objetivo de saltar a una pista de tenis no sólo es derrotar al rival, sino sobre todo a sus propios miedos.

-Las claves:

Una adolescente en la élite. Con apenas 16 años fue convocada por Conchita Martínez para formar parte del equipo español de Copa Federación.

Roland Garros le abre las puertas del circuito profesional. En 2015 conquista el Grand Slam parisino en categoría júnior.

Campeona de España. En 2017 derrota a una rival del nivel de Carla Suárez por el título nacional.

En su vida aparece la depresión. El exceso de presión y una manera errónea de afrontar su carrera profesional hacen mella y le ocasionan episodios de ansiedad y depresión.

Regreso triunfal. Vuelve a las pistas con tres títulos ITF en 2018.

En el 'top 100'. Tras alcanzar dos semifinales consecutivas en la tierra batida de Palermo y Karlsruhe consigue entrar por primera vez en su carrera entre las cien mejores tenistas del mundo.

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